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FÚTBOL-2ª DIVISIÓN B

Habran Junior se dispone a marcar de falta, un auténtico golazo que entró por la escuadra del portal asturiano
Habran Junior se dispone a marcar de falta, un auténtico golazo que entró por la escuadra del portal asturiano (Foto: U.D. Melilla)

2-1. Importante victoria y mejor versión de un Melilla al alza

lunes 10 de febrero de 2020, 04:00h
La U.D. Melilla cosechó por primera vez su segunda victoria consecutiva del campeonato, tras superar, en la matinal de ayer domingo, al Club Marino de Luanco por un ajustado 2-1 y se aúpa hasta la novena posición de la tabla clasificatoria, a tan solo 4 puntos de la cuarta posición que da opción a disputar el Play-Off de ascenso, aunque se mantiene a 5 puntos de distancia de la zona de descenso directo. Los melillenses continúan así con su buena dinámica (10 puntos de 12 en juego) y ofrecen su mejor versión como equipo.
Los melillenses completaron un buen encuentro, aunque tras tomar clara ventaja de 2-0 en el segundo tiempo pasaron más problemas de los previstos, ya que el conjunto asturiano aprovechó la relajación de los azulinos para acortar distancias en el marcador y éstos terminaron pidiendo la hora para poder sumar los tres puntos.
Con esta importante victoria, el Melilla comienza a cotizar al alza en la clasificación y además la llegada de los nuevos fichajes han servido para cambiar esa imagen de equipo plano de la primera vuelta para convertirse en un conjunto peligroso, dinámico y con muchas alternativas en ataque, aunque todavía debe mejorar en defensa, pues hay fases del juego en el que muestra una gran pasividad y que con el 2-1 dejó que su rival se metiera en el encuentro para pasar bastantes agobios en el tramo final del encuentro.

Buen primer tiempo y golazo de falta de Habran Junior
En la primera mitad, el Melilla fue bastante superior a su rival, llevando la iniciativa en el juego y con gran profundidad en ataque, especialmente de sus extremos Habran Junior y Dani Vega, con excelentes movimientos que hicieron bastante daño a la defensa asturiana.
Por su parte, el Marino de Luanco sólo tuvo presencia en el área melillense en los primeros compases de juego, ya que en el minuto once, Boedo centró un balón medido para Mathe, pero su disparo a puerta fue bastante flojo y Mahanan despejó en última instancia el balón.
A partir de entonces, el conjunto de Manolo Herrero fue dueño del balón y abrió bien por las bandas para poder desbordar a los laterales visitantes, aunque la primera ocasión clara de los locales llegaría a balón parado, precisamente con el tanto de Habran Junior en el minuto 20, ya que el francés ejecutó una falta al borde del área y colocó el cuero por la misma escuadra, un auténtico golazo.
El Marino de Luanco intentó reaccionar, pero no pudo ante un Melilla que buscó con insistencia el segundo tanto, aunque el marcador al descanso reflejó el 1-0, pese a que dispuso de claras ocasiones para incrementar su renta goleadora, ya que en el 25’, un disparo de Carrillo fue atajado con seguridad por el meta Grana, y cuatro minutos más tarde, Adriá de Mesa remató con la cabeza un centro de Pepe Romero por la derecha, pero el esférico se perdió por la línea de fondo, muy cerca del poste derecho.
Los locales dispusieron de una última oportunidad, ya que en el 40’, una gran combinación entre Carrillo y Habran Junior terminó con el cuero paseándole por la línea de gol, ya que Adriá de Mesa no llegó a empujarlo al fondo de las mallas.

Segunda parte
El guión en el inicio del segundo tiempo apenas varió, ya que los unionistas continuaron con gran profundidad para intentar poner tierra de por medio con el segundo tanto de la mañana, aunque antes los visitantes comenzaron a inquietar la meta de Odei, con un remate dentro del área de Saha, en el 49’, que salió fuera, bastante alto.

Otro golazo de Carrión
Pero al igual que en la primera mitad, en la primera aproximación sobre la meta asturiana llegó el segundo tanto de los locales, en el 55’, con otro golazo, esta vez de Juanmi Carrión, que desde veinticinco metros de distancia golpeó de potente chut el cuero y entró como una exhalación por la escuadra.
Sin embargo, con el 2-0 en el marcador, los locales parecían haber dejado resuelto el choque y se relajaron, además de dar un paso atrás en su buena propuesta futbolística, ya que el Marino de Luanco empezó a llegar con peligro, entrando bastante bien por las bandas. De este modo, en el 56’, un centro de Mikel, desde la izquierda, lo remató Saha a placer, solo ante Odei, pero éste salvó un gol cantado, con una gran intervención.
El Marino de Luanco seguía buscando con insistencia ese tanto que lo metiera en el partido y un minuto después dio otro serio aviso, esta vez a balón parado, pero el testarazo de Saha salió fuera, bastante alto, hasta que en el 60’ llegó el tanto visitante, en una internada de Boedo por la banda izquierda, con tan mala fortuna que el defensa Richi se introdujo el balón en su portería.
El partido cambió por completo su decoración y el técnico local comenzó a hacer cambios para intentar cambiar la inercia positiva de los visitantes, aunque los locales ya no llegaban con tanta claridad, como antes, a las inmediaciones visitantes, ya que Habran Junior lo intentó con un disparo durísimo desde fuera del área que el meta Grana atajó con seguridad en el 61’, y Adriá de Mesa hizo lo propio con un potente chut desde veinte metros de distancia, en el 75’, aunque antes Morán se aprovechó de una serie de rechaces dentro del área local para dispar fuera de puerta, bastante alto.
En los últimos veinte minutos de juego apenas hubo incidencias en las área, aunque los asturianos apretaron bastante a un Melilla que se defendió con orden para conservar el 2-1 con el que ganó el partido, no sin antes sufrir en otra buena oportunidad para el equipo de Oli, que en el 80’, Oleaga volvió a ser decisivo para los melillenses, tras un precioso remate de cabeza de Mikel, tras el lanzamiento de una falta.
En definitiva, justa victoria de los melillenses, que continúan creciendo como equipo y mantienen línea positiva, con el objetivo de alejarse definitivamente de la zona peligrosa y de seguir acercándose a las posiciones de privilegio.