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Lo que ya se presumía, ahora se confirma

martes 25 de febrero de 2020, 02:39h
Con la detención de dos madres, se confirma uno de los metodos de entrada en la ciudad: padres que pasan con su documentación y abandonan a sus hijos en la ciudad para que sean MENA
Pasar cada tarde-noche por la puerta de la Policía Local y mirar a la escalera que hay en el instituto de enfrente, y ver mínimo de una docena de menores cada día, es una ya una estampa que se repite prácticamente cada jornada.

Muchos se preguntaban cómo pueden entrar tantos menores extranjeros no acompañados (MENA) y todos presumen que son varios los métodos. El más conocido es el de intentar aprovechar cualquier despiste en los puestos fronterizos, sobre todo cuando hay grandes aglomeraciones, o los intentos de esconderse en vehículos de grandes dimensiones, como camiones y autobuses. Muchas retienen en la retina las imágenes del video del enjambre de jóvenes que querían meterse como fuese debajo de sendas COA que regresaban a Melilla de hacer un servicio en Marruecos.

Pero también otros métodos que muchos sospechábamos que se producía y que ahora se confirman oficialmente: la de padres que entran con su documentación y abandonar a sus hijos en la ciudad para que se conviertan en MENA. Así ocurrió este pasado fin de semana cuando dos madres marroquíes de 51 y 48 años de edad, fueron sorprendidas por la Guardia Civil con sus hijos 16 y 17 años de edad, acogidos en el Centro de la Purísima. Los hechos se produjeron en la mañana de este pasado sábado, día 22, sobre las 11´30 horas, cuando una patrulla de seguridad ciudadana de la Comandancia que circulaba por las inmediaciones de la carretera del Dique Sur, se apercibió de la presencia de un grupo de personas formado por dos mujeres de mediana edad y dos varones jóvenes.

Al apercibirse de la presencia de los agentes, los jóvenes actuaron de forma esquiva, pretendiendo separarse de las adultas a la carrera, lo que motivó la actuación de los agentes actuantes para conocer lo que acontecía. Las primeras gestiones realizadas in situ, dieron como resultado el conocer que las dos personas adultas resultaron ser las madres de los dos jóvenes varones con los que conversaban, que se encontraban acogidos en el Centro de Menores de la Purísima, procediéndose al traslado de todos ellos a la Comandancia para el esclarecimiento de los hechos.

La Guardia Civil ha explicado que la singularidad del caso conllevó al traslado de las diligencias a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia, que se hizo cargo de las diligencias, que en un corto espacio de tiempo realizó multitud de gestiones en el ámbito policial y administrativo, concluyendo las diligencias policiales instruidas con la detención de las dos mujeres, como presuntas autoras de un delito de abandono de menores, ya que establecido sin género de dudas el vínculo parental entre ellos. En un juicio rápido el fiscal pedía seis meses de cárcel, pero el reconocimiento de los hechos por las madres permitió rebajar la condena cuatro meses. No ingresaron en prisión al carecer de antecedentes, pero sí fueron acompañados todos ellos, madres e hijos, a la frontera para que retornaran a su país.

Una decisión que ha sido aplaudida desde muchos sectores porque puede suponer una forma de luchar contra una manera clandestina, de las muchas que existen, de introducir a menores a Melilla.