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Una mujer de 41 años y con familia numerosa será la interna a liberar por el Cautivo este Jueves Santo

Momento de la entrega de la túnica al director del centro penitenciario
Momento de la entrega de la túnica al director del centro penitenciario (Foto: Melilla Hoy)

Los responsables de la Cofradía entregaron ayer la túnica que vestirá en este caso la interna en la salida procesional

jueves 27 de febrero de 2020, 04:08h
La Cofradía del Cautivo está de celebración, porque este Jueves Santo llevará a cabo la liberación número veinte de un interno del Centro Penitenciario melillense que ha pasado al tercer grado. En esta ocasión la beneficiada con esta medida será una mujer de 41 años, con familia numerosa. El acto se llevará a cabo a las nueve y media de la noche de este próximo Jueves Santo, 9 de abril, a la altura de la Plaza Menéndez Pelayo, coincidiendo con la salida procesional del mencionado cristo. Hasta el momento sólo tres mujeres se han beneficiado de esta medida.
Tal como viene ocurriendo desde hace dos décadas, Gregorio Castillo, gestor delegado de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima del Rocío, hizo entrega ayer tarde al director del Centro Penitenciario, Francisco Rebollo, de la túnica, el capirote y la faja de esparto que lucirá, si así lo desea, el interno que a petición de la Cofradía y por decisión del juez de Vigilancia Penitenciaria pasará al tercer grado y saldrá en procesión, junto al trono del Cautivo, el Jueves Santo.

Acto
Francisco Rebollo apuntó que con este acto se cumplía una tradición instaurada hace ya 20 años que ha permitido hasta el momento que 19 personas recuperaran su libertad y se reinsertaran en la sociedad. Afirmó que con la ayuda recibida, los beneficiados con esta medida han podido incardinar de nuevo sus vidas, lo que pone de manifiesto “que se ha hecho un buen trabajo que precisa del apoyo de todos”.

Explicó que el proceso se inicia con la petición que eleva la Cofradía el 24 de septiembre en la celebración de la patrona de Instituciones Penitenciarias. Después la junta de tratamiento, en base a los expedientes de los internos existentes en Melilla, confecciona una terna que presenta al juez de Vigilancia Penitenciaria, Álvaro Salvador Prieto, que determina cuál es el que se beneficia de esta medida y, al pasar al tercer grado penitenciario, puede ser "liberado" el Jueves Santo.

Manifestó que en estos 19 años precedentes se ha prestado todo tipo de ayuda a los liberados, desde encontrarles vivienda, a arreglos en sus hogares, el pago de las facturas de la luz, o encontrarle un empleo. Rebollo fue el encargado de dar lectura de los documentos preceptivos del acto. El primero, la petición de liberación de un interno por parte de la Cofradía del Cautivo. El segundo, el compromiso que asume la mencionada hermandad de atender las necesidades personales, familiares y económicas del liberado durante un año, posibilitando así su reinserción social. Señaló que por primera vez desde que se puso en marcha esta iniciativa, el Voluntariado Cristiano de Prisiones no tomará parte en esta ocasión. El deseo de todos, que pueda regresar el próximo año.

Guardando todas las reservas que establece la Ley de Protección de Datos, Rebollo confirmó que este año la persona que se beneficiará de esta medida será B.M.M., una mujer de 41 años, con familia numerosa que se considera “candidata óptima” para pasar al tercer grado. Se da la circunstancia de que será la cuarta mujer que se beneficie de esta medida en las dos décadas desde que se puso en marcha el acto de liberación de un reo en Melilla.

Un trabajo duro
Gregorio Castillo, gestor delegado de la Cofradía del Cautivo, fue el encargado de plasmar su firma en el documento, junto a la de Francisco Rebollo. Castillo, acompañado por los jóvenes de la junta de la hermandad, agradeció a Instituciones Penitenciarios su apoyo para continuar adelante con esta iniciativa, que reconoció es “un trabajo duro pero emocionante”, que asumen “con responsabilidad e ilusión”. Afirmó que con esta iniciativa que cumple veinte años, se cumplen uno de los tres pilares que constituyen el centro de acción de la Cofradía, como son los cultos a los santos titulares, la formación como cristianos y la acción social, que les lleva a buscar atender, con distintas acciones, las necesidades de personas sin recursos.

Agradeció al Voluntariado de Prisiones su colaboración todos estos años, al director del centro penitenciario su implicación y a los empresarios melillenses que “nos abren sus puertas para ayudar a las familias del liberado en este proceso de reinserción”. Se mostró convencido que, con los jóvenes que forman parte de la hermanda, el acto de liberación de un preso en la noche del Jueves Santo “está garantizado”.