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El expresidente de Vox en Melilla y diputado no adscrito en la Asamblea, Jesús Delgado Aboy
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El expresidente de Vox en Melilla y diputado no adscrito en la Asamblea, Jesús Delgado Aboy

Delgado Aboy niega ser un tránsfuga y dice que apostará por la “unidad de acción” con quienes piensen como él

Según dijo, es “la única fórmula que nos queda para sacar a Melilla del atolladero en el que está metida no de ayer ni de anteayer, sino desde hace años porque unos cuantos gobiernos atrás nos dejaron abandonados”

martes 10 de marzo de 2020, 04:00h
El expresidente de Vox en Melilla y diputado no adscrito en la Asamblea, Jesús Delgado Aboy, negó ayer que sea un tránsfuga porque, según matizó, nunca se fue de Vox, sino que fue expulsado por la Dirección Nacional, y afirmó que apostará por “esa unidad de acción”, formada por quienes piensan como él y tienen los mismos objetivos.

Delgado Aboy ofreció ayer su primera rueda de prensa tras su salida de Vox y del grupo parlamentario, en la que defendió su postura de apoyar los Presupuestos Generales de la Ciudad Autónoma (PGCAM) para 2020, junto a los tres partidos que conforman el Gobierno de Melilla, al afirmar que no va a contribuir a “paralizar” la Administración local.
“Hoy las cosas en Melilla no están las cosas para más odios africanos, más rencores o cuitas personas, entre otros problemas personales”, justificó el diputado no adscrito antes de afirmar que la situación de Melilla “es de alarma social y económica” y, por lo tanto, “es tiempo de sumar, nunca de restar y dividir como algunos pretenden hacer”.
“Apostaré por esa unidad de acción, la única fórmula que nos queda para sacar a Melilla del atolladero en el que está metida no de ayer ni de anteayer, sino desde hace años porque unos cuantos gobiernos atrás nos dejaron abandonados”, agregó Delgado Aboy.
Preguntado por si la “unidad de acción” es el Gobierno que conforman CPM, PSOE y Cs en Melilla, Delgado Aboy explicó que en política “puede pasar cualquier cosa” porque “es muy cambiante”, pero “unidad de acción es que todos tengamos la misma manera de pensar, las mismas directrices y queramos los mismos objetivos”.
Según dijo, él apoyará a todo aquel que piense “exactamente lo mismo” que él y tenga como premisa que “lo primordial es la ciudad y los intereses de los melillenses”, aunque recordó que él solo representa una veinticincoava parte de la Asamblea, de ahí que sea un apoyo en la medida de sus posibilidades.
Asimismo, dejó claro que no renunciará a “ni uno solo de los puntos” a los que se comprometió en la campaña electoral con los melillenses que “me votaron”. Puntualizó que en la Asamblea le pusieron “los melillenses, no ningún partido”, para justificar que no haya renunciado al acta de diputado tras su expulsión de Vox “fruto de la traición de algunos”.

Vox, “un grupete de amigos”
Delgado Aboy fue muy crítico con su anterior formación política, de la que dijo que hoy por hoy en Melilla es “un grupete de amigos, traidores de toda índole incluidos”, y “sucursal de un partido que pasa por tener más tintes radicales”, si bien consideró que “radicalismo en política es sinónimo de fracaso”.
De hecho, él dice tener un “talante moderado” y “no radical” que influyó en que el discurso del secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, cambiara en Melilla respecto al resto del territorio nacional, ya que él conseguía “suavizar la situación” en cuestiones como “el célebre muro de hormigón”, sobre el que él discrepaba afirmando que era “una metáfora”.
Este es uno de los temas en los que, según Delgado Aboy, fue “autónomo” de Vox, al igual que a la hora de levantarse en los minutos de silencio por las víctimas de violencia de género en la Asamblea, y también dice que se “rebeló” contra “la criminalización de algunos melillenses por ser musulmanes”, ya que nunca compartió que se hablase de cerrar mezquitas y puso el acento en la distinción entre nacionalidades y religiones.

Está “a gusto y feliz”
Dijo que los méritos electorales conseguidos por Vox en Melilla han sido gracias a él y no “al número dos”, Juan Carlos Escoz, único diputado que tiene ahora dicha formación en la Asamblea, porque él dio “la cara desde el principio” y era la persona más conocida del partido.
Aseveró que, aunque nunca se quiso ir de Vox, ahora que no tiene nada que ver con él está “a gusto y feliz” porque no tiene “ningún tipo de opresión ni atadura de nada”, por lo que va a ser él mismo y sigue con el interés “por luchar por Melilla” y “levantarla”, ya que asegura que la política no va a suponer mejoras económicas en su casa, sino “todo lo contrario”.

Aspira a votar en comisión y contar con grupo propio y medios

Delgado Aboy dijo que aspira a que la Asamblea le conceda los medios necesarios para poder ejercer sus “derechos inalienables” como diputado y “representante de los ciudadanos”, para lo que “se está remodelando el organigrama interno para crear el grupo no adscrito”, algo que la Mesa de la Asamblea le ha dicho que está “estudiando”.
También se prevé, según Delgado Aboy, que pueda tener voto en las comisiones y que se resuelva el “vacío” que existe en el Reglamento de la Asamblea, donde “no figura el grupo no adscrito”.