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 99 años de la heroicidad del teniente José Fernández Ferrer y del cabo del Tercio Suceso Terreros López, en Dar Hamed (Blocao de la Muerte) II

99 años de la heroicidad del teniente José Fernández Ferrer y del cabo del Tercio Suceso Terreros López, en Dar Hamed (Blocao de la Muerte) II

Por José Antonio CANO MARTÍN De la Asociación de Estudios Melillenses

domingo 15 de marzo de 2020, 03:13h
En este año de 2020 se cumple el centenario de la creación del Tercio de Extranjeros motivo por el cual este y siguientes trabajos serán conmemorando a los heroicos legionarios que dieron su vida por la Patria.

Hechos de Armas que dieron prestigio y renombre al Tercio de Extranjeros, hoy denominado La Legión.

…Así pereció Dar Hamed, en donde murieron catorce soldados, un cabo, un suboficial y un teniente de la sufrida Brigada Disciplinaria de Melilla; restos gloriosos que de ella habían quedado, después de la heroica defensa de la fábrica de harinas del poblado de Nador.

Todos fueron enterrados en la inmediaciones del blocao, y serán dignamente honrados por los Cuerpos a que pertenecieron, que tienen proyectado erigirles, al paso de la carretera de Nador, cerca del lugar donde tan bravamente ofrendaron sus vidas por España, un monumento que guarde sus despojos, y en inscripciones en piedra perpetúe el recuerdo de su grandilocuente heroísmo, con los nombres de todos los esforzados defensores y la fecha en que se inmortalizaron por la Patria, para que al paso de caminantes y transeúntes, puedan éstos ver y recordar como un puñado escaso de soldados de España, defendió su puesto a toda costa y rememorar que allí fue Dar Hamed.
¡Gloria a los valientes Disciplinarios y Legionarios, del Teniente Fernández Ferrer, que página tan sublime supieron trazar con su conducta, en los anales desgraciados de nuestra desventura en el Rif!
¡Que su recuerdo sea imperecedero! Marsfilo
A las nueve de la mañana del jueves 17 agosto de 1922 tuvo lugar la exhumación de los restos del heroico teniente de la Brigada Disciplinaria don José Fernández Ferrer, que murió gloriosamente en la defensa del Blokao de Dar Hamed, el 15 de septiembre de 1921.

Para asistir al fúnebre acto, vinieron de Granada los padres políticos del finado oficial, don Federico Ferrer y doña María Valdespino. Estos se trasladaron a las estribaciones del Gurugú, lugar del emplazamiento del Blokao de Dar Hamed.

Les acompañaban el comandante señor Muñoz, capellán señor Alonso, médico señor Gallego, capitanes Rey Joli y Reyes, tenientes señores Candón, Molina, Roa y Suárez, suboficial señor Castaño, sargentos señores Mulas, Gómez, Gomariz, Perona, Cañada y López y varios cabos y soldados de la Brigada.

El capellán señor Alonso, rezó un responso y acto seguido se procedió a la exhumación de los restos. Estos fueron identificados por haber aparecido adheridos a los mismos, un reloj de pulsera de oro y una sortija de sello, del mismo metal, con las iniciales del valeroso oficial. Ambas alhajas fueron reconocidas como de la propiedad de éste, por sus padres políticos y compañeros.

Previas las medidas de higiene convenientes, los restos fueron depositados en una caja de zinc y luego ésta cerrada en un magnífico féretro de caoba con incrustaciones de plata. Después tuvo lugar el traslado al cementerio de la Purísima Concepción. A la ceremonia asistieron todos los presentes.

El nicho que guardará los restos, ostentará en hermosa lápida, la siguiente inscripción: “Don José Fernández Ferrer, teniente de la Brigada disciplinaria de Melilla. Murió heroicamente defendiendo el Blokao de Dar Hamed, el 15 de septiembre de 1921. Sus compañeros de Cuerpo. 1922.

Al día siguiente, viernes 18 de agosto, se verificó en el cementerio de la Purísima Concepción el sepelio del heroico teniente de la Brigada Disciplinaria don José Fernández Ferrer, defensor del blocao de Dar Hamed, en el pasado año.

Concurrieron los padres políticos del glorioso oficial, señores de Tovar; el teniente coronel del Cuerpo don Francisco Pardo, teniente coronel del regimiento de Burgos don Juan Almeida, comandante mayor de la Brigada Disciplinaria señor Muñoz, todos los capitanes y oficiales de la misma presentes en la plaza y comisiones de los Cuerpos de la guarnición, incluso Guardia Civil y Compañía de Mar.

También asistieron las clases y soldados de la Brigada Disciplinaria con destino en ésta y algunos venidos para tal fin con un oficial del destacamento de la Restinga, con el capitán señor Villalba Escudero.

Por el capellán del Cuerpo, señor Alonso, se dijo una misa en la capilla del Cementerio por el alma del valeroso oficial, a cuyo piadoso acto asistieron todos los invitados y personal de la Disciplinaria. Terminada la misa, se formó la fúnebre comitiva para dar sepultura a los restos del teniente Ferrer, encerrados en lujoso féretro, desde uno de los locales donde estaban depositados al nicho que ha de contenerlos, presidiendo el duelo con el padre político del finado, el primer jefe del Cuerpo, siendo conducido a hombros por jefes y oficiales del mismo.

La familia y compañeros del bravo teniente Ferrer, le dedicó dos coronas, con lazos de los colores nacionales y dedicatorias. Terminado el acto, los presentes dieron su pésame a los deudos y jefes de la Brigada, a lo que reiteramos el nuestro, muy sentido.

Datos biográficos del teniente José Fernández Ferrer
Primer Teniente de Infantería de la Brigada Disciplinaria de Melilla. Nació en Granada el 26 de junio de 1894. Hijo de Francisco Fernández López y Dolores Ferrer Megías. Casado con Dª Hermosa Tovar Valdespino. Traducía el francés y cursó el árabe.

El 13 de octubre de 1912, prestó juramento de fidelidad a la Bandera. Ingresó en la Academia de Infantería el 23 de julio de 1912; D.O. nº 168. Asciende a segundo teniente de Infantería por promoción el 24 de junio de 1915; D.O. nº 138, y a primer teniente de Infantería por antigüedad el 24 de junio de 1917; D.O. nº 141.

Sus destinos fueron: En el regimiento de Infantería América, nº 14; D.O. nº 139, de 25 de junio de 1915.

Regimiento de Infantería Granada, nº 34; D.O. nº 237, de 21 de octubre de 1915. Regimiento de Infantería Córdoba nº 10; D.O. nº 134, de 15 de junio de 1916.

Falleció el 15 de septiembre de 1921, por herida de arma de fuego en el blocao de Dar Hamed, donde fue inhumado. Posteriormente, el 18 de agosto de 1922, se trasladan sus restos a la Galería C, fila 2, nº 44.

El 12 de abril de 1929, se trasladaron sus restos a la fila 5, nicho 4 del Panteón de Héroes de las Campañas.

El cabo Suceso Terreros López, natural de Hormilla (Logroño) hijo de Ciriaco y de Modesta perteneció al Tercio de Extranjeros. Murió a la edad de 28 años en la defensa del blocao Mezquita, conocido posteriormente como el famoso "Blocao de la Muerte", en Dar Hamed (Gurugú), al mando de 14 legionarios el 15 de septiembre de 1921.

Su situación avanzada, por la infructuosidad y accidentado del terreno apto para la disimulación de los atacantes, que contaban, además, con artillería para batir la fortificación reducida a sacos terreros, con cubiertas de tablas y una alambrada alrededor, convirtieron al blocao de Dar-Hamed en presa fácil para las harkas.

Desde la Segunda Caseta se llama a la posición del Atalayón, ocupado por legionarios al mando del teniente Eduardo Agulla, se les comunica al parecer que el teniente está herido y que el blocao corre el riesgo de caer en poder del enemigo. Entonces el Teniente Agulla (herido gravemente en la toma de Sebt, Segangan, el 10 de octubre de 1921, falleció días después en el Hospital Militar de Melilla) pide voluntarios, que al mando de un Cabo, también voluntario, vayan a reforzar el blocao durante la noche. Todos quieren ir y aún discuten unos con otros para obtener la preferencia.

Un cabo, destacándose de los demás, rogó: "Mi teniente, concédame ese honor".

Agulla, sin vacilar, repuso: "Elige a catorce hombres. Partiréis de noche". De esta forma el Oficial nombra al Cabo Suceso Terreros López para que con 14 legionarios vaya a socorrer al blocao "Mezquita", conocido como "El Malo".

Llegada la noche, el Cabo Suceso Terreros López y sus 14 legionarios emprenden la marcha, rompen el cerco de los enemigos, que se lanzan sobre ellos y consiguen entrar en el blocao, entablándose un duro combate.

Hacia la media noche el enemigo ha logrado acercar una pieza de artillería a cincuenta metros, al dispararla, se eleva de Dar Hamed el fulgor de una gran llamarada que sube hasta el cielo. Los asaltantes entran, pero tienen que luchar con los heridos, que se defienden con dientes y uñas.
"Por primera vez, el enemigo ha arrebatado una posición a los legionarios, lo que sólo pudo ocurrir, tras la muerte de todos ellos".

Cuando, al día siguiente, llega la Columna de socorro, sólo ve allí cadáveres, ruina y desolación.

Queden en estas páginas los nombres de los héroes:
Cabo.- Suceso Terreros López
Legionario.- Lorenzo Campos Puigredón
Legionario.- José Toledano Rodrí guez
Legionario.- Gumersindo Rodríguez
Legionario.- Francisco López Vázquez
Legionario.- Ángel Lorinz Berber
Legionario.- Rafael Martínez Ródena
Legionario.- Félix de las Ajeras Alba
Legionario.- Juan Vicente Cardona
Legionario.- Manuel Duarte Sosa
Legionario.- Juan Amorox Lerix
Legionario.- Enrique García Rodríguez
Legionario.- Francisco López Hernández
Legionario.- José Fuentes Valera
Legionario.- Antonio Martínez Villena

Los restos del Cabo y los de los heroicos soldados que le acompañaban, fueron exhumados de su primitivo cementerio de Dar Hamed el día 9 de febrero de 1924, y trasladados al Cementerio Municipal de la Purísima Concepción de Melilla, donde recibieron sepultura en el osario de Tropa del Mausoleo Panteón de Héroes (ver libro 13, página 686 del archivo del Cementerio Municipal).

En la remoción de tierras, se encontraron algunas monedas de plata y cobre, trozos de uniforme de la Legión y de la Brigada Disciplinaria, correajes y una camilla.

La Sección de Higiene, al mando del capitán Iriza, tuvo a su cargo la piadosa tarea de recoger los restos de los heroicos defensores del blocao. Durante el acto de exhumación se hallaban presentes, el capitán, teniente y alférez de la legión, señores Tuero, Lacaci y Rodríguez, respectivamente; este último, hermano de uno de los defensores del aludido blocao.

A las cuatro de la tarde, se procedió a la inhumación de los restos en el mausoleo de los héroes del cementerio de la Purísima Concepción.

Asistieron comisiones de jefes y oficiales de la Brigada Disciplinaria y Tercio de Extranjeros.

Cada año en su honor se celebra en Hormilla, su pueblo natal, un solemne acto castrense programado por La Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios. Esta reunión que cuenta con la presencia de autoridades militares y civiles, ofrenda de coronas y Acto de Honor a los Muertos, además de una comida de hermandad.

La ciudad de Melilla le dio su nombre a una de sus calles situada en el Barrio Obrero. La calle Suceso Terreros fue denominada anteriormente "Pascual Verdú". Cambió a su nombre actual por acuerdo del Ayuntamiento del día 13 de febrero de 1932.

Bibliografía
“El Telegrama del Rif”
Un siglo de España. Tomo I
50 años de la Legión
Historia de las Campañas de Marruecos del
Servicio Histórico Militar
Archivo municipal del cementerio de la Purísima Concepción de Melilla
Archivo del Tercio Gran Capitán 1º de la Legión
I Centenario Panteón de Héroes.

Isabel María Migallón Aguilar y Eduardo Sar Quintas