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Daniel Ventura: “hay que evitar caer en la frustración y aprovechar el tiempo en actividades que nos llenen”

Daniel Ventura, psicólogo
Daniel Ventura, psicólogo

El psicólogo melillense aconseja mantener una rutina de horarios, incentivar las relaciones familiares y llenar el tiempo con actividades

miércoles 18 de marzo de 2020, 04:00h
El psicólogo melillense Daniel Ventura, afirma que lo que hay que evitar durante este tiempo de enclaustramiento en nuestros hogares para frenar la propagación del coronavirus, lo que hay que evitar es el aburrimiento o la frustración que podría traer irritabilidad y complicar la convivencia en le hogar. Por el contrario, propone aprovechar este tiempo para hacer actividades que entretengan y fomenten las relaciones familiares. Eso sí, aconseja establecer una rutina de horarios diaria.
Señala el psicólogo que el mundo atraviesa por “una situación extraordinaria nunca antes vivida” y es que el COVID 19, el Coronavirus “está provocando que cambiemos nuestro estilo de vida, nuestros hábitos y costumbres”.

Afirma que con el decreto del Estado de Alarma por parte del Gobierno central para frenar el contagio, las consecuencias derivadas de esta nueva situación “son muchas, como el confinamiento en nuestro domicilio”, y por ese motivo “es adecuado que tomemos algunas recomendaciones para afrontar todas las medidas impuestas”.

Aunque en principio se habla de 15 días en los que deberemos permanecer en casa, “es posible que se alargue todo lo necesario hasta que la curva de la pandemia se aplane lo suficiente como para que los servicios sanitarios obtengan el control de la enfermedad”, y como consecuencia de ello, “es fácil que las familias se desesperen conforme vayan transcurriendo los días”.

En este sentido señala que nos “podemos encontrar con personas que tras el aislamiento domiciliario comience a sentir nerviosismo, ansiedad, irritabilidad o tristeza; que tras días de permanecer en casa comience a tener sensación de aburrimiento, impotencia, frustración o cansancio al ver que la situación sigue alargándose”.

Señala que tanto las personas que tienen algún padecimiento psicológico o psiquiátrico como las que no, deben llenar el día a día con alguna actividad, porque “lo que no podemos es caer en el aburrimiento o la frustración”. “Hay que llenar el día con distintas actividades y muchas las podemos imaginar. Así evitaremos estar irritables y tener conflictos con el resto de la familia, por lo que hay que guardar la calma, estar tranquilos y aprovechar el día de la mejor manera posible”, manifiesta.

Iniciativas
Para minimizar riesgos y así poder paliar las posibles sensaciones o emociones que nos puedan llevar a un posible desajuste psicológico o problemas de conflictividad familiar, el psicólogo propone algunas ideas. Así, aconseja mantener, diariamente, unas rutinas que permitan a los miembros de la familia, responsabilizarse de diversas tareas domésticas necesarias, como realizar las tareas domésticas en grupo.

Señala Ventura que es “muy importante que los menores y adolescentes mantengan unos hábitos de estudio y tareas escolares, necesarios para continuar con la línea natural de aprendizaje”. Recomienda aprovechar parte del tiempo en adquirir nuevos aprendizajes. Por ejemplo, “aprender a preparar comidas y postres, y además no hay que olvidar que la interacción padre, madre e hijos aprendiendo estas nuevas tareas pueden ser muy gratificante para la familia al completo”.

Señala que recuperar “algunos juegos tradicionales y de mesa permitirá que la familia pase algunos periodos de tiempo, relajado y agradable, en compañía de los hijos”. Añade que juegos como el escondite y la gallina ciega “permiten que algunos niños que sufren de fobia a la oscuridad, o a estar solos, les permita superarlos; y los juegos de mesa como el parchís, cartas, dominós, damas, ajedrez, o la oca, nos permiten a todos pasar buenos momentos en compañía de la familia”.

Deja claro que no hay que olvidarse del ejercicio físico , con tablas de ejercicio para mantenerse en forma, y acompañarlo de una dieta adecuada. Debe apostarse por mantener la rutina diaria. Así, “es fundamental que cada día, la familia, se levante y se acueste a una hora prudencial para que no se altere el resto de actividades de la vida diaria”.
“No es malo que los menores puedan compartir parte de su tiempo en actividades de ocio relacionadas con las nuevas tecnologías siempre bajo supervisión de los adultos y limitando los tiempo”, aclara.

Considera necesario mantener contacto, a través de teléfono, whatsapp o de videoconferencia con el resto de la familia extensa, con amigos y compañeros; así como permanecer informado de la evolución de la epidemia cuidando la sobre información, porque “nos satura e interfiere con la información adecuada, provocando estrés”.