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El papel higiénico es un producto de primera necesidad
El papel higiénico es un producto de primera necesidad

La venta del papel higiénico se dispara en Melilla, al igual que en toda España

domingo 22 de marzo de 2020, 04:00h
En Melilla, al igual que en todo el territorio nacional, la venta del papel higiénico se ha disparado en los diferentes supermercados de la Ciudad, con motivo de la crisis del coronavirus. También han desaparecido de las estanterías otros productos importantes y necesarios, como la pasta, el arroz y los enlatados.
Esta situación se ha llegado a denominar por los expertos como ‘compra del pánico’, sobre todo la pasada semana, cuando la ciudadanía comenzó a darse cuenta de la gravedad de la enfermedad del Covid-19, con largas colas en los supermercados y medidas de seguridad sanitarias.
Este tipo de compras, según los expertos en sociología y psicología, atiende a unas reacciones irracionales, aunque comprensibles, como el miedo o la ansiedad individuales que se intensifican en sociedad, dando lugar a una histeria colectiva.
La falta de papel higiénico, producto de primera necesidad, no es más que un síntoma de esa histeria colectiva provocada por la incertidumbre de esta situación y que la gente decide resolver aplicando el principio de "por si acaso".
Según Niki Edwards, científica de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Queensland, "cuando la gente es consciente del coronavirus, tiene miedo de perder el control, y el papel higiénico es una forma de mantener el control sobre la higiene y la limpieza".
Hansa Pankhania, terapeuta y miembro de la Asociación Británica de Asesoramiento y Psicoterapia, cree que esa compra de pánico, que está relacionada con la impotencia, el miedo y la pérdida de control, es un reflejo de las intenciones de cada persona de ayudarse a sí mismas ante esta situación.
"Cuando no tenemos el control sobre el panorama en general, anhelamos el control en nuestro ‘micro mundo’, nuestro hogar y nuestras rutinas. Y en este caso concreto, la gente lo hace comprando suministros".
Aunque razonable y entendible, la compra de pánico empeora la situación y no solo porque las existencias se agotan, sino porque otras personas -miembros más vulnerables de la sociedad, por ejemplo-, no pueden acceder a los bienes que necesitan.
Ratula Chakraborty, profesora de administración de empresas de la Universidad de Anglia Oriental, Inglaterra, dijo a HuffPost UK que abastecerse de suministros probablemente sea aconsejable para personas mayores o familias con miembros que tienen problemas de salud subyacentes.
Sin embargo, esto no es lo que está sucediendo. La gente está haciendo acopio de productos en los supermercados y eso está provocando que otras personas se sientan ansiosas por no encontrar sus cosas, ocasionando un efecto dominó.
Según los expertos, si se necesita hacer la compra, se puede hacer con sensatez, usando el sentido común. "No se trata de comprar para seis meses, se trata de asegurarse de que su compra le permita cubrir dos o tres semanas", sentencia Chakraborty. Para evitar esta situación, los expertos aconsejan nutrirse de información veraz y contrastada procedente de organismos oficiales.
Otra recomendación es limitar las charlas grupales sobre nuestros miedos y ansiedad. Esto no quiere decir que no podamos comentar nuestras inseguridades a nuestro círculo más cercano y poderles preguntar cómo están o cómo se sienten ante esta situación.
Por último, otra herramienta que podemos utilizar es la de no hacer planes a futuro y vivir el día a día. "Tener un plan inmediato disminuye la ansiedad", dice Nick Blackburn.