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El temporal ha dañado uno de los cables submarinos dejando sin conexión a los centros
El temporal ha dañado uno de los cables submarinos dejando sin conexión a los centros

La FAMPA advierte que uno de los cables submarinos ha dejado sin conexión a los centros educativos y al Ministerio

Ante esta situación, señalan que están teniendo dificultades para ponerse en contacto con los padres de los alumnos

jueves 26 de marzo de 2020, 04:00h
El presidente de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Melilla, (FAMPA), Guillermo López Belmonte, explicó a este Diario que el temporal ha provocado que uno de los cables submarinos que unen la ciudad con la Península ha dejado sin conexión a Internet a los centros educativos y al Ministerio de Educación. Señaló que están teniendo numerosos problemas para ponerse en contacto con los padres de los alumnos porque tampoco están actualizadas las bases de datos. Que estén sin conectividad afecta a las clases telemáticas, las becas del comedor, la recogida de libros en los colegios y la entrega de los boletines de notas del próximo 27 de marzo.
El presidente de la FAMPA de Melilla indicó que con la avería del cable submarino que conecta la ciudad con la Península están esperando a que los centros educativos les dieran una respuesta cuando se hubiese restablecido la conexión.

Guillermo López destacó que el problema está en las tareas y clases telemáticas, las becas del comedor también se estaban tramitando a través de un correo electrónico y si no hay Internet, no pueden ponerse en contacto con las familias.

Asimismo, expuso que, no había fecha de solución de avería, aunque les comunicaron que se iba a complicar porque el cable afecta a la red del Ministerio y a todos los centros educativos de la ciudad.
“No es culpa de nadie, la línea telefónica, la fibra óptica submarina se ha roto, el problema es que el Ministerio de Educación no puede contactar con los padres que necesitan la beca además de que la base de datos está sin actualizar”, comentó.

Otro de los inconvenientes aseguró que es la brecha tecnológica que es “muy grande” y a quien más le hace falta la beca es a quien no tiene Internet en el teléfono ni ordenador, por ello, creen que había que buscar otra forma de contactar con las familias y subsanar los errores que se han encontrado.

En cuanto a las becas comedor, se iban a poner en contacto por correo electrónico con las familias que se encuentran en esa tesitura, comunicándoles que tienen derecho a cantidad determinada de dinero y hacerles un ingreso en la cuenta corriente. Pero la FAMPA advirtió que a quien les hace falta precisamente esas becas no tienen esos medios. “Esto ha venido muy rápido y no ha habido posibilidad de hacer otra cosa e intentar mejorarlo”, dijo.

Respecto a los boletines de notas, respondió que se van a entregar el viernes 27 de marzo telemáticamente ya que finaliza el segundo trimestre. “En mi centro nos han enviado las claves para saber cómo poder entrar, pero si no hay Internet no se va a poder hacer y el problema es que no están actualizadas las bases de datos”, remarcó.
“Si no tengo ordenador, Internet, impresora, o un teléfono con datos, difícilmente voy a poder seguir el ritmo del centro, por eso la FAMPA pedía que estas materias no fuesen evaluables debido a que es algo complicado”, concluyó.

Las familias podían recoger los libros de los centros
Sobre que las familias necesitadas pudiesen recoger los libros del centro, indicó que, en principio se podrían recoger el pasado lunes, martes y miércoles, se avisaba por correo electrónico, pero se habían dado cuenta de que no tenían capacidad para hacerlo.

La FAMPA intentó ayudar con esta medida para que los padres de los alumnos fuesen avisándose vía Whatsapp, que es una aplicación que suele tener casi todo el mundo y que no gasta muchos datos. “Se ha intentado hacer lo máximo posible, pero no ha funcionado porque hay mucha gente que no se había enterado”, sostuvo.

La recogida de libros se iba a hacer dosificadamente porque no se quería poner en peligro a nadie. La Federación propuso que se pusieran dos mesas de por medio y que los padres no entraran al centro, sino que estuvieran los libros en la puerta, que pasasen cada 10 o 15 minutos para que no hubiese aglomeraciones y se entregara los libros a una única persona. El problema, señaló que, están llamando a los centros y no cogen el teléfono, por ejemplo, llevan días sin poder contactar con el colegio León Solá.