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Respaldo a nuestras empresas

viernes 27 de marzo de 2020, 04:00h
A nadie se le escapa que, cuando acabe el estado de alarma y podamos, por fin, salir a la calle, será muy difícil enfrentarse a unos meses, si no años, muy duros para recuperar la salud de nuestra economía, que en Melilla ya estaba tocada. Algunos, recuerden, utilizaban la metáfora de que Melilla, económicamente, estaba en la UVI y que esta ciudad se estaba muriendo. El coronavirus puede ser la puntilla si no se empieza a actuar ya
El coronavirus ha irrumpido en nuestras vidas y ahora, en esta lucha para vencerlo, prima proteger la salud de todos y cada uno. Es lo más importante que tenemos, aunque en algunos países la estén poniendo en la balanza para decidir qué es lo prioritario en estos momentos, si salvar vidas o salvar la economía. Estados Unidos, Reino Unido o Brasil son ejemplos de ese debate, aunque la lógica diga que, ante una crisis sanitaria como la que estamos viviendo, no puede existir ese dilema. Y es que sin salud, no hay economía.
Pero eso no quita para que ahora que el mundo se ha detenido, prácticamente todo el mundo esté preocupado por la inevitable crisis económica que se avecina. A nadie se le escapa que, cuando acabe el estado de alarma y podamos, por fin, salir a la calle, será muy difícil enfrentarse a unos meses, si no años, muy duros para recuperar la salud de nuestra economía, que en Melilla ya estaba tocada. Algunos, recuerden, utilizaban la metáfora de que Melilla, económicamente, estaba en la UVI y que esta ciudad se estaba muriendo. El coronavirus puede ser la puntilla si no se empieza a actuar ya, como están haciendo la Consejería de Hacienda y el PP, que también está actuando con responsabilidad presentando una batería de 30 medidas para ayudar a que empresas, trabajadores y familias puedan volver a salir a flote cuando salgamos de ésta.
No hay que perder de vista una realidad dramática, y es que ya hay un buen número de melillenses que se han quedado sin sus empleos porque sus empresas no han tenido más remedio que hacer un ERTE ante esta situación. Un recorte en sus ingresos y un motivo más para añadir a la incertidumbre, que pesa como una losa. De ahí la urgencia en trabajar para ayudar a las empresas de Melilla, muchas de ellas cerradas, y que podrán volver a su actividad cuando superemos entre todos esta crisis sanitaria. Pero para que eso pase, hay que quedarse en casa. Cuanto mayor seguimiento tenga el confinamiento, antes podremos salir de ésta y menores serán las consecuencias negativas del coronavirus.