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Imagen de la base ‘Gran Capitán’ de España en Irak
Imagen de la base ‘Gran Capitán’ de España en Irak

Defensa refuerza las medidas para evitar contagios en las misiones en el exterior

Mantiene, de momento, los relevos previstos, pero ultima el repliegue parcial de efectivos en Irak y Afganistán

martes 31 de marzo de 2020, 04:00h
El foco está puesto en dos puntos. Por un lado, el Departamento que dirige Margarita Robles ha intensificado ya los controles al personal que forma parte de los relevos que salen desde España a las diferentes operaciones y, por otro, se trabaja para que dichos relevos puedan efectuarse en las fechas previstas, antes del inicio de la crisis.
España mantiene, en plena crisis mundial por la pandemia del coronavirus, a cerca de 3.000 efectivos de las Fuerzas Armadas desplegados fuera de sus fronteras en misiones de la Unión Europea, OTAN y Naciones Unidas en países como Letonia, Mali, Irak, Líbano o Afganistán. Ante la rápida propagación del COVID-19 en las últimas semanas, el Ministerio de Defensa ha puesto en marcha en cuestión de días medidas para garantizar la seguridad de los militares y permitir así que continúen cumpliendo con su misión a miles de kilómetros de casa.
El Estado Mayor de la Defensa (EMAF), órgano del ministerio responsable del planear y conducir las misiones nacionales e internacionales de las Fuerzas Armadas, a través del Mando de Operaciones (MOPS), explica en una frase las medidas adoptadas. “Se ha implementado un protocolo para llevar a cabo los relevos de los contingentes con la finalidad de asegurar la protección de fuerza, evitando la entrada de personal infectado por el virus COVID-19 en los países en los que estamos desplegados y manteniendo en la medida de los posible las fechas de relevo previstas de los contingentes”, informaron desde el gabinete de comunicación del EAD.
La prioridad, por tanto, es que ningún militar llegue a zona de operaciones con el coronavirus y que aquellos que están en perfectas condiciones puedan hacer el viaje sin problema, cogiendo el testigo de los que regresan. El relevo, o en otras palabras, la llegada periódica -en muchos casos cada seis meses- de un nuevo personal de refresco a la misión es una pieza clave para garantizar el éxito, pero también componen el puzzle otras piezas como el sostenimiento, que consiste básicamente en el envío periódico de suministros (equipos de repuesto, material nuevo o víveres) por vía aérea y marítima.
Todo este trabajo de apoyo a las misiones se está topando con decisiones como el cierre del espacio aéreo decretado por muchos países a los vuelos procedentes de España, segundo país como más fallecidos por el virus, solo por detrás de Italia. Antes este panorama, Defensa busca la forma de sortear estas restricciones y continuar cumpliendo con los compromisos internacionales.
El Jefe de Estado Mayor de la Defensa, (Jemad), general del Aire Miguel Ángel Villarroya, aseguró la semana pasada que los relevos programados en las operaciones se estudiarán caso por caso cuando toque. El general, que está al frente de la ‘Operación Balmis’ del Ministerio de Defensa contra el coronavirus en España, afirmó durante una de las ruedas de prensa diarias del comité de gestión de la crisis que hasta el próximo mes de mayo no estaban previstos nuevos relevos. Por tanto, todavía hay margen de maniobra.
En torno a esas fechas, deberán regresar a España los dos contingentes más numerosos de las Fuerzas Armadas en el extranjero, destacados en Líbano, bajo paraguas de Naciones Unidas, y en Irak, dentro de una coalición de países creada en su momento para combatir el Estado Islámico y adiestrar a las fuerzas iraquíes. Cada uno de estos despliegues cuenta con unos 600 militares españoles sobre el terreno, casi 1.200 en total.
Precisamente, la misión de Irak es una de las tres operaciones en el exterior afectadas, de momento, por la crisis del coronavirus. El Ministerio de Defensa ha decidido el repliegue temporal de unos 150-200 militares del contingente. En Afganistán, el Ministerio también retirará una parte de los 65 militares en el país, dedicados a la formación de las tropas afganas.