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Agentes de la Policía Nacional, en la Carretera de Hidum
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Agentes de la Policía Nacional, en la Carretera de Hidum

Vecinos de la Cañada apedrean a la Policía cuando iba a detener a un hombre que iba en un coche robado

Los agentes dieron el alto a un joven, español de 21 años, que iba circulando por la Carretera de Hidum, y éste se dio a la fuga, desobedeciendo la orden.- Llevaba encima una navaja de 16 cm de hoja y un trozo de hachís

miércoles 01 de abril de 2020, 04:01h
Agentes de la Policía Nacional han sufrido un apedreamiento en la Cañada de Hidum por parte de algunos de sus vecinos desde las azoteas de sus edificios, que se solidarizaron con un hombre al que los policías estaban deteniendo tras saltarse la orden de alto cuando iba en un coche robado. En una nota de prensa, la Jefatura Superior de Policía de Melilla ha informado de que los hechos ocurrieron este lunes, a la 1.45 horas, cuando dos patrullas del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) de la Policía Nacional dieron el alto a un joven, español de 21 años, que iba circulando por la Carretera de Hidum, y éste se dio a la fuga, desobedeciendo la orden.

El hombre intentó huir en todo momento de los agentes, primero sobre vehículo, y posteriormente a pie, aunque finalmente fue interceptado y detenido en la calle Larache, donde los agentes le hicieron un cacheo superficial y le localizaron una navaja de 16 cm de hoja y un trozo de hachís.
Algunos vecinos se solidarizaron con el delincuente e increparon a los policías, a los que lanzaron piedras desde las azoteas colindantes.
La Policía pudo comprobar posteriormente que el vehículo que conducía había sido sustraído previamente y que el detenido tenía cinco detenciones anteriores.

“Ojalá te coja el corona”
Por otro lado, en ese mismo barrio, un agente de la Policía Nacional sufrió lesiones leves después de que el conductor de un vehículo se saltara un control policial establecido por la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) en la Carretera de Hidum, y golpeara a uno de los agentes en su fuga.
Otra de las actuaciones destacadas por la Policía en los últimos días terminó con la detención de un marroquí de 20 años sin domicilio en Melilla, que fue sorprendido en el Barrio de la Victoria, el domingo, a las 13.00 horas, por una patrulla de la Policía Local, la cual quiso trasladar a este individuo al pabellón Lázaro Fernández con el resto de personas sin hogar.
Sin embargo, éste se negó diciendo a los agentes actuantes “Ojalá te coja el corona”, y opuso resistencia “de forma activa y grave”, lo que provocó su detención, momento en el que la Policía Nacional pudo comprobar que le constaba una reclamación judicial por un juzgado de Málaga para su ingreso en prisión.

Varios incidentes en el Pebllón Lázaro Fernández cuando funcionaba como albergue de 200 personas sin hogar

La Policía Nacional y la Policía Local también han llevado a cabo varias actuaciones en los últimos días, varias de ellas relacionadas con incidentes protagonizados por las cerca de 200 personas sin hogar en Melilla que se encontraban en el pabellón Lázaro Fernández, y que fueron trasladadas el domingo por la tarde a un campamento fuera del casco urbano para evitar molestias a los vecinos.
Se trata de 186 personas, hombres adultos, que se encuentran en Melilla sin domicilio, siendo la mayoría de ellos de nacionalidad marroquí, de los que se quedaron atrapados en Melilla, seguido por nacionales de Argelia, Mauritania, Túnez, Sudán, Burkina Faso y Siria, por ese orden, además de tres españoles sin hogar.
Algunos de ellos fueron sorprendidos el pasado viernes por la noche, dos días antes del desalojo del pabellón, rompiendo parte del techado del pabellón para salir a la calle a través de los conductos de ventilación, siendo uno de ellos detenido por una patrulla del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) de la Policía Nacional cuando ya se encontraba en el centro de Melilla.
Además, el viernes 27 se produjo una riña en el pabellón a la hora de repartir la comida, que obligó a intervenir al vigilante de seguridad, que fue apoyado por personal de cocina y camareros. Inmediatamente entraron en acción los miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía que se encontraban en el exterior en prevención de alteraciones del orden público como el que se produjo.
Tras restablecer el orden, procedieron al traslado de los dos alborotadores para su plena identificación, resultando ser uno de ellos menor de edad, por lo que quedó ingresado en un centro de menores de la ciudad, quedando el otro realojado nuevamente en el pabellón.
Esa noche, una patrulla de la Policía Local identificó en las inmediaciones a una persona que estaba en la vía pública sin justificación, concretamente un ciudadano marroquí indocumentado y sin domicilio, por lo que, según el protocolo, fue trasladado al pabellón para su acogida obligatoria, a lo cual se negó con una resistencia tan activa, que llegó a zarandear a los agentes actuantes. Acabó detenido por resistencia y desobediencia grave a agentes de la autoridad como consecuencia de infringir el estado de alarma.