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La FAMPA afirma que son más de siete mil los alumnos que necesitan tabletas en la ciudad

La FAMPA apunta que son muchas las necesidades de las familias melillenses
La FAMPA apunta que son muchas las necesidades de las familias melillenses

Indican que a la brecha digital hay que sumar en Melilla otras trabas de las familias, como la falta de recursos

miércoles 22 de abril de 2020, 04:00h
En un comunicado, la FAMPA, critica que el director provincial de Educación, Juan Ángel Berbel, reconozca que la brecha digital en Melilla es del 35% y que junto a la Ciudad Autónoma se vayan a facilitar tan solo cien tabletas a determinadas familias, obviando que, según esta regla, deberían ser unos siete mil los que las precisan, y entienden que de esta forma se da la espalda a una realidad que, afirman, es más compleja.
Manifiesta la FAMPA que el diálogo entre la Administración educativa y los representantes de las familias de escolares “es constante en toda España menos en Melilla”. Se preguntan si la administración educativa “piensa sacar la situación adelante sola”, y critican no solo el hecho de que no exista un Consejo Escolar de Melilla, sino que la comunidad educativa “no existe para la administración”.

Indica que hace 40 días empezaron las medidas de confinamiento y “se está actuando tarde en muchas cosas que podrían y deberían hacerse”, pero indican que aunque la magnitud del reto es “tremenda, hay que “aprovechar todos los recursos posibles para mejorar la capacidad de respuesta”.

La FAMPA no comparte, como aseguró Berbel, que el contacto con las familias de los alumnos se puede hacer “fácilmente” por medios telemáticos, porque “esta afirmación supone no conocer cómo es la situación de muchas familias en la ciudad, porque hay estudiantes que aún no han podido ser contactados por el profesorado desde que esto empezó” por falta de material informático para ello.

Brechas
Afirman que en Melilla, además de la “brecha digital”, hay otras más, como la falta de recursos para contar con internet y medios informáticos, así como “competencias académicas, nivel sociocultural o conocimiento del castellano y la burocracia”.

Aseguran que el listado que se está confeccionando de alumnos con necesidades para poder seguir las clases online no abarca toda la realidad ni tiene en cuenta las necesidades de esta población. “¿Acaso no imaginan la dificultad de tantas familias que tienen apenas un solo móvil para varios miembros, incluyendo adultos, que también pueden necesitar teletrabajar? ¿Imaginan preparar una Selectividad o los últimos cursos de la ESO con la pantalla de un móvil repartido e insuficiente en 40 días?”, expone.

A la FAMNPA le gustaría saber cómo Berbel llega a la conclusión de que entre los estudiantes la brecha digital en Melilla es del 35%, porque aún se están confeccionando los listados de estudiantes que podrán recibir las tabletas de la Ciudad, y también le preguntan a la consejera de Educación cómo puede afirmar, sin tener estas listas, que con la aportación que están haciendo ahora mismo “será suficiente” para atender la demanda.
“Si hay más de 21.400 estudiantes en Melilla en este curso, según la predicción realizada por el Sr. Berbel estamos hablando de al menos 7.490 estudiantes con necesidades”, y si es así, “cuántos alumnos ya se están quedando fuera de lo poco que está previsto entregar, que es claramente insuficiente”. En estas condiciones “cómo va a asegurarse el profesorado que ningún estudiante pueda suspender por el confinamiento, unas asignaturas o todo el curso y no promocione, en estas condiciones”.

Los olvidados por la Dirección Provincial
Critica la FAMPA que en su comparecencia de ayer, Berbel no hicieran mención de los alumnos con necesidades educativas especiales; que no hablase de las familias que se han quedado sin comedor escolar; y que no hiciera referencia “a a acciones que se puedan y deban hacer para intentar aliviar la carga de todo tipo, también económica, de las familias”.

Le apuntan a Berbel que se es director Provincial de “un sistema de educación con personas, no de cuestiones burocráticas y protocolarias meramente” y a Elena Fernández Treviño de que “no se es consejera de Educación, aún sin competencias en muchas materias, en tiempos del despotismo ilustrado”. La Fampa, añade, representa a “familias que estamos duplicando o triplicando gasto en el confinamiento, que estamos desbordadas y la lectura simplista que realiza la administración nos duele, desanima y enerva”.