www.melillahoy.es

Historia de la Facultad

Las circunstancias geoeconómicas de Melilla, elemento clave para la creación de la Escuela de Estudios Empresariales en 1978

El segundo por la izquierda, el decano Juan Antonio Marmolejo
El segundo por la izquierda, el decano Juan Antonio Marmolejo

Cuarenta años después aquel centro universitario ha crecido hasta convertirse en la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Melilla

miércoles 29 de abril de 2020, 04:00h
El 1 de septiembre de 1978 el Boletín Oficial de Estado recogía la publicación del Real Decreto firmado por Su Majestad el Rey, Don Juan Carlos I, por el que se disponía la creación, dependiente de la Universidad de Granada de una Escuela Universitaria de Estudios Empresariales con sede en Melilla, y se alegaba que “las circunstancias geoeconómicas de la ciudad de Melilla y su grado de desenvolvimiento mercantil” aconsejaban la creación de este centro, embrión de lo que es hoy en día la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Melilla.
Muchos años han pasado desde aquel 1 de septiembre de 1978 y muchas personas, con su trabajo y entrega, han hecho posible que hoy en día aquella primitiva Escuela Universitaria de Estudios Empresariales será uno de los orgullos del campus melillense y de la propia Universidad de Granada.

BOE
“Las circunstancias geoeconómicas de la ciudad de Melilla, su grado de desenvolvimiento mercantil y la carencia de la misma de centros docentes de nivel universitario destinados a impartir enseñanzas orientadas a la preparación de profesionales en las técnicas de empresa que cubran la demanda existente, motivan y aconsejan la creación en Melilla de una Escuela Universitaria de Estudios Empresariales”, recoge el Boletín Oficial del Estado del 1 de septiembre de 1978.
“En su virtud -continúa el Real Decreto fundacional-, con los informes favorables de la Universidad de Granada y la Junta Nacional de Universidades, a propuesta del ministro de Educación y Ciencia, y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión de septiembre de 1978”, Su Majestad Don Juan Carlos I dispone “la creación, dependiente de la Universidad de Granada de una Escuela Universitaria de Estudios Empresariales con sede en Melilla”.
“Esta escuela se regirá por lo dispuesto en la Ley General de Educación y, en su caso, por los estatutos de la universidad de Granada. Tercero, y se autoriza al Ministerio de Educación y Ciencia para dictar cuantas disposiciones sean precisas para el desarrollo del presente real decreto”, que firma el Rey el 1 de septiembre de 1978.

Historia
Tras su publicación en BOE, la Facultad de Ciencias Sociales nace oficialmente en Melilla el 1979, como Escuela Universitaria de Estudios Empresariales, comenzó el primer curso 1979/80 con una plantilla de ocho personas, de las cuales seis eran profesores, un conserje y un administrativo” y “siempre hemos optimizado los recursos humanos al máximo”, según recoge la web de la UGR.

Se habilitó para emplazarla, un antiguo mercado de mayoristas, que anteriormente albergaba la Escuela Pericial de Comercio, transformado “a duras penas en espacios que hacían el papel, bien de pequeños despachos eso sí, sin mesas, bien de destartaladas aulas”. Cambiaron de ubicación a finales de 1985, pasando a compartir edificio con la Escuela Universitaria del Profesorado. En 1990 aumentaron las titulaciones, incorporando la Diplomatura en Relaciones Laborales. En el año 2000 añadieron una nueva diplomatura: Gestión y Administración Pública, siendo el primer Centro de la Universidad de Granada en impartir esta nueva titulación. En el curso académico 2010/2011 comienzan a impartirse los Grados en Administración y Dirección de Empresas; Relaciones Laborales y Recursos Humanos y Gestión y Administración Pública. Recientemente, en el curso académico 2014/2015 se incorpora el doble Grado en Administración y Dirección de Empresas y Derecho.
“Tenemos el honor de ser una de las pocas Universidades con Campus permanente en dos continentes distintos. Hemos superado múltiples problemas a lo largo de todos estos años, el mayor de ellos se produjo por la falta de financiación para nuestro Campus, este problema ha sido solucionado definitivamente por parte del Ministerio de Educación y Cultura mediante una partida presupuestaria de la Administración Central a nuestra Universidad para la financiación de los Campus de Melilla y Ceuta”, aseguran.

En la actualidad la Facultad da respuesta al mercado laboral melillense, con la incorporación de nuevos planes de estudio, la celebración de ciclos de conferencias y la planificación anual de cursos para los estudiantes.

Un referente
“Todas estas actividades nos han permitido convertir a nuestro centro universitario en el referente cultural del ámbito económico y financiero de nuestra ciudad”, apostillan sus responsables. Además, en los últimos años “hemos recibido un fuerte respaldo tanto de nuestras autoridades académicas, expresado en su constante preocupación por nuestro centro, como de las autoridades locales reflejado en la necesaria inyección económica realizada por la Ciudad Autónoma. que se materializará, entre otras cosas, en una mejora de las infraestructuras del Campus”.
“Melilla, ciudad multicultural, encuentra en el Campus la necesaria convivencia entre las diferentes etnias”, no en vano, el Campus de Melilla se convierte “en ejemplo de respeto, convivencia y conocimiento de diversas culturas, hasta tal punto que la diferencia por etnias simplemente no existe en el plano académico ni en el plano social”.

40 aniversario
En una reciente entrevista, Juan Antonio Marmolejo, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Melilla, dejaba de manifiesto en este Diario que el hecho de que Melilla dispusiera finalmente de un centro donde se impartieran estudios superiores de empresariales, ha posibilitado que varias generaciones de melillenses se hayan podido formar en su propia tierra. “Algo de lo que siempre hemos presumido, es que hemos formado a muchísimos melillenses que ocupan puestos de importancia y relevancia en el sector financiero, político y económico de la ciudad, y esto es algo que se lleva muy a gala”, afirma.

Defiende que la Facultad ha venido “a dar respuesta a una demanda muy importante de formación en el mundo económico-empresarial de la ciudad que antes no existía, porque hasta entonces sólo contábamos con la formación de profesores en la Escuela de Magisterio, pero no había formación a nivel económico de forma presencial”.

Su creación supuso “un antes y un después en la ciudad”. Su apertura vino a responder a algo que era “muy necesario, como fue evitar que muchos melillenses tuvieran que salir de la ciudad para cursar una carrera por el gasto que esto conlleva”. Por eso defiende que “todas las titulaciones que se implanten son pocas”.

La Facultad conmemora este 40 aniversario aún con las limitaciones marcadas por las medidas de confinamiento recogidas en el estado de alarma para combatir el coronavirus, y lo hace apostando por sus alumnos, para que puedan finalizar el curso académico, y dejando patente que tras el verano arrancará un nuevo año de formación y preparación, porque sólo con generaciones formadas puede hacerse frente a las dificultades del siempre complejo futuro que está por venir.