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Francisco Robles Ferrón, médico especialista en medicina Preventiva y de Salud Pública
Francisco Robles Ferrón, médico especialista en medicina Preventiva y de Salud Pública

Francisco Robles: “Estoy convencido de que al final de año tendremos una vacuna efectiva”

"La mascarilla la utilizaremos hasta prácticamente la entrada del verano, pero en Melilla vamos a tener una baja incidencia de la infección por el virus”, afirma el médico y especialista en medicina Preventiva y de Salud Pública

jueves 07 de mayo de 2020, 04:08h
Francisco Robles Ferrón, médico y especialista en medicina Preventiva y de Salud Pública, informa sobre la actual situación que ha provocado la pandemia del coronavirus y en una extensa entrevista, concedida a MELILLA HOY, explica cómo se debe combatir al Covid-19. El médico melillense ofrece su particular visión de esta crisis y da los correspondientes consejos a la ciudadanía sobre las medidas de prevención para evitar la transmisión del virus y sobre la vuelta a la normalidad, pero sobre todo se mostró confiado en que antes de que concluya el año 2020 saldrá una vacuna efectiva para la población.
-¿Cómo está viviendo esta situación del confinamiento?
En primer lugar, es una situación totalmente nueva, en la que la ciudadanía se está enfrentando a esta pandemia de una forma sorpresiva e inesperada, y poco a poco nos hemos tenido que acostumbrar, y ya llevamos dos meses confinados, aunque hay personas que por motivos laborales tenemos que salir de forma intermitente a la calle, pero el resto lo está pasando en casa con la familia. A título personal, me gusta tener una especie de orden del día, con una agenda preparada, que es la única forma de vencer a esta monotonía, de forma que podamos levantarnos todos los días entre las ocho y ocho y media de la mañana, hacer un poco de actividad física, y luego leer bastante, que por mi profesión es documentarme bastante por la pandemia del coronavirus. Y por la tarde continuar con el ejercicio físico, esperar a la cena y a la cama.
-¿Cómo está afectando psicológicamente esta situación a la sociedad?
La situación está todavía por llegar, pues los procesos psicológicos y psiquiátricos no aparecen, salvo en los casos agudos, como puede ser una depresión o síntomas de privación de hasta drogas de abuso. Yo creo que llegará más tarde, pero hablo sobre todo por los síndromes de estrés y depresivo, y de evidencias normales, de una realidad de aquellas personas que tengan una personalidad débil, pues su estado psicológico está en el límite de lo normal y en lo patológico es posible que se den desequilibrios de su salud psicológica, pero estoy seguro, como va a ocurrir en el plano de otras esferas de la salud, que la situación psicológica se verá afectada por el confinamiento.
-¿Cómo se debe llevar a cabo la vuelta a la normalidad?
Me parece adecuada la metodología que se está aplicando, de forma que debe ser progresiva. Tan malo es mantenerla durante un largo tiempo excesivo como romperlo, y de modo abrupto se liberen todas las ataduras que de alguna forma hemos observado. Por lo tanto, debe ser progresiva y adaptada a la realidad, en base a una serie de indicadores y valores que están claramente relacionados con el confinamiento, como es la infección del virus y la enfermedad que lo origina.
Y por otro lado, no debe ser para todo el mundo igual, y ahí comparto el criterio del Gobierno, que va a observar sus métodos, con sus documentos, pero también en lo que respecta a muchas Autonomías y Provincias, que reclamaban para si una progresividad o una mayor rapidez en el desconfinamiento, pues su estado así lo permitía y recomendaba. Estas son un poco las líneas generales que yo veo en cómo se debe producir este desconfinamiento. Ya hemos visto plasmado en los Boletines Oficiales del Estado que los criterios para la desescalada, término que no me gusta, y desconfinamiento, son medidas para amortiguar el encierro en el que estamos todavía. Esos indicadores deben de ser realmente de recursos sanitarios, técnicos y humanos, que fundamentalmente ha sido el caballo de batalla con el tema de las camas hospitalarias, fundamentalmente en UCI. Y también aquellos recursos de tipo socio económico que esa provincia, isla, sociedad o autonomía sea capaz de dar respuesta a los retos que esta nueva situación nos está poniendo a prueba.
-¿Hasta cuándo habrá que llevar mascarillas y guantas?
La mascarilla la vamos a utilizar hasta prácticamente la entrada del verano, pero es que creo que la debemos de utilizar siempre. En Melilla, vamos a tener una baja incidencia de la infección por el virus. Eso que en sí es un dato y es positivo también tiene el otro lado de la moneda, pues gran parte de la población de Melilla, al no haber pasado la infección, no tiene la inmunidad frente a este virus. Es decir, siempre va a haber una importante bolsa de personas susceptible a infectarse y en su infección habrá de todo. En la población habrá personas, la gran mayoría, que tendrán un par de infecciosos leves, otros de un porcentaje del diez o quince por ciento con un cuadro severo, con problemas incluso de pulmonía y demás, y un cinco por ciento en el que la gravedad va a requerir su ingreso en UCI y para ellos habrá que tener esos recursos hospitalarios especializados y de urgencia.
-Ya ha llegado el buen tiempo y el verano lo tenemos a la vuelta de la esquina, por lo que se comenta que con el calor desaparece el virus. ¿Qué podría decir a este respecto?
Yo comparto esa idea y parece que las elevadas temperaturas, por encima de los veinte grados, no propicia la trasmisión del virus. Ello viene bien para que la población de Melilla pueda disfrutar de la época que se nos avecina, que son las playas y los baños. Está claro que uno de los deportes que se debe permitir es el surf, pues el medio húmedo del agua es un elemento contrario a la trasmisión de este virus. Y sobre todo, las altas temperaturas. Estoy plenamente convencido, en base a lo que he leído, que va también en contra del virus.
-¿Y después de septiembre habrá que estar precavido de nuevo con el coronavirus?
Desde el plano local vamos a tener una tasa baja de protección inmunológica, pues no muchas personas lo han pasado en Melilla. Y me permito en avisar en tener cuidado con los desplazamientos a la Península, en aquellas Comunidades Autónomas o Provincias que hayan tenido una alta incidencia de infección. Aquí, yo creo que antes del verano podremos estar ya casi sin mascarilla, pero recomendaría que cuando vayamos a la Península y a esa Comunidades Autónomas que llevemos la mascarilla como parte del equipaje porque ahí sí que será fácil que nos podamos contagiar.
-¿Qué consejos daría para no bajar la guardia ante la pandemia y volver a la rutina?
Lo primero es tener sentido común, que es lo mejor, sobre todo cuando nos falta una vacunación efectiva. Hay que volver a la normalidad, con el distanciamiento social, el lavado recuente de manos y el uso de la mascarilla. No en toda la actividad diaria, pero sí para las personas que comparta espacios concurridos, zonas de tránsito, como el transporte público, y propiciar más los espacios abierto que los cerrados. Para mí, estas son las normas que debemos tener como abecedario básico para intentar no contagiar.
-¿Cómo experto en medicina deportiva, qué opina sobre el deporte profesional y amateur ante la actual situación?
El deporte profesional, sobre todo el baloncesto y fútbol, tiene que dar un paso adelante de corresponsabilizarse, pues parte de sus ingresos pueden quedar en nada si no se retoma la actividad, si no hay retransmisiones y si no hay apuestas deportivas, pero el resto del deporte federado amateur o semiamateur tiene que ir al abrigo del profesional. He leído los documentos que han elaborado la Liga de Fútbol Profesional y el Consejo Superior de Deporte, en cuanto a las suficientes garantías de erradicar completamente la existencia del riesgo y de tener un minimo de garantías bastante importante, desde los test hasta el control periódico, el confinamiento y la concentración de los equipos, cada uno en un hotel, ajenos a cualquier tipo de intercambio durante la semana que dure las respectivas competiciones, que no solo es suficiente, sino necesario para retomar la actividad deportiva nacional e internacional. En cuanto a los deportes amateurs, tengo claro que no es necesario correr riesgos porque las cuestiones que hay que ir dilucidando no las creo tan imprescindibles para correr cierto riesgo de que pueda existir un rebrote. Y finalmente el aforo, en tanto en cuanto no exista un método eficaz para prevenirlo tendremos que ver deporte como lo estamos haciendo ahora, rememorando partidos de cualquier especialidad deportiva, a través de la pequeña o gran pantalla.
-¿El ciudadano ha empezado ya a dar sus paseos y a hacer deporte. ¿Teme porque haya un rebrote del virus?
No lo espero. Realmente, en Melilla no creo que haya un recrudecimiento de la tasa de infecciosos, pero lógicamente en el día a día aparecen casos esporádicos, aunque también hemos tenido rachas en las que no ha habido ningún infectado. No espero sinceramente que haya ningún rebrote, aunque eso no significa que esté diciendo que no debamos observar las normas que las autoridades están recomendando. Estamos hablando de las mascarillas, que es fundamental, así como el lavado frecuente de las manos y mantener la distancia social. Hay que mantener esas medidas preventivas hasta que tengamos la definitiva de la vacunación. En lo que respecta al deporte, va a ser difícil que en los espectáculos haya de nuevo más aforo mientras no tengamos esas vacunas o por lo menos una medida que nosotros llamamos una medicina de quimioprofilaxis, pero claro dársela a 40.000 personas que van a un partido… No es normal y por tanto recomendaría el uso de la mascarilla hasta que esto esté bien avanzado y tengamos una tasa de cobertura en nuestra ciudad suficiente para poder crear lo que llamamos inmunidad de grupo.
-¿Cree que la población melillense se podrá hacer los famosos test?
Bueno, en eso se está, en los test rápidos y de PCR, pero muchos de ellos son repetidos. Los test se le deben hacer a toda la población, Melilla no ha sido diferente al resto España en que se ha hecho tarde, sobre todo a los grupos de riesgo, a los profesionales y a las personas que por su profesión están en primera línea de riesgo, y que lógicamente tienen prioridad para hacerse los test, pero en el fondo todos deberíamos tener derecho a conocer nuestro estado inmunitario, primero para saber si trasmite o no la infección y segundo para saber si hemos pasado la enfermedad para poder tener la tranquilidad en cuanto a lo que he comentado antes de viajar, de mantener las relaciones sociales… Es un derecho personal en cuanto a que todos podamos conocer nuetro estado de salud.
-¿Cuándo cree que estará disponible la vacuna?
Es difícil, pues una vacuna en un plazo normal podría estar disponible en diez años, pero hay tal cantidad de grupos dedicados a su búsqueda, de recursos económicos y de personas reputadas con científicos dedicados a su investigación y hallazgo, que estoy convencido de que al final de año tendremos una o varias vacunas. Otra cosa será la vacuna masiva que se pueda incluir en el calendario vacunal como la de la gripe. Estoy convencido de que al final de año vamos a tener una vacuna efectiva, aunque no al cien por cien, pero sí de unos porcentajes de efectividad y de cierta seguridad del sesenta o setenta por ciento. Creo que podremos tener una vacuna efectiva para grupos de riesgo, actividades de riesgo y viajes a zona de riesgo, de forma que aminoramos el riesgo y se pueda crear inmunidad frente a este virus.