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La Diócesis recomienda a los fieles acudir a misa con mascarilla y respetar las normas sanitarias

Las puertas de los templos permanecerán abiertas durante las ceremonias
Las puertas de los templos permanecerán abiertas durante las ceremonias

Se recuerda que a partir del 11 de mayo se abren los templos pero a un tercio de su aforo y que se han dictado normas para los sacramentos

jueves 07 de mayo de 2020, 04:00h
La Diócesis de Málaga, a la que pertenece Melilla, publica la normativa que regirá la celebración del culto público en los templos católicos de la capital malacitana y en la Ciudad Autónoma durante las fases de normalización en tiempo de pandemia. Se recuerda que en la fase 1 que se activa el día 11, se abren los templos al culto, pero a un tercio de aforo y se recuerda a los feligreses la obligatoriedad de llevar mascarillas.
En especial, dada “la grave responsabilidad que supone, para todos, prevenir el contagio el coronavirus”, se aconseja que las normas estipuladas se apliquen con “la máxima prudencia”.

Recuerdan que la fase 0, hasta el 10 de mayo, se mantiene la situación actual de “culto sin pueblo”, atención religiosa personalizada poniendo atención especial a los que han perdido a seres queridos. En la fase 1 (del 11 al 25 de mayo), se permite la asistencia pero a un tercio de aforo. En la fase 2 (del 26 de mayo al 9 de junio), la afluencia será del 50% del aforo cumpliendo siempre las medidas sanitarias y distancia social. La fase 3 (del 10 al 24 de junio) se desarrollará “una Vida pastoral ordinaria que tenga en cuenta las medidas necesarias hasta que haya una solución médica a la enfermedad”.

Disposiciones
Ante esta circunstancia, se prorroga la dispensa del precepto dominical, invitando a la lectura de la Palabra de Dios y a la oración en las casas, pudiendo beneficiarse de la retransmisión a través de los medios de comunicación para quien no pueda acudir al templo. También, se invita a las personas mayores, enfermas o en situación de riesgo, a valorar la conveniencia de no salir de sus domicilios.

Se establece el aforo máximo de los templos (según las fases); y se recomienda que los fieles hagan uso de mascarilla con carácter general.

Las pilas de agua bendita continuarán vacías. Las puertas de las iglesias se mantendrán abiertas a la entrada y salida de las celebraciones para no tener que tocar manillas o pomos.

Además de colocar carteles informativos, se aconseja que personas responsables se encarguen de la apertura y cierre de las puertas y la distribución de los fieles, y de ofrecer gel hidroalcohólico o algún desinfectante similar, a la entrada y salida de la iglesia.

Durante la liturgia se aconseja evitar los coros y contar con algunas voces individuales y algún instrumento. No habrá hoja de cantos. El cestillo de la colecta no se pasará durante el ofertorio, sino que el servicio de orden lo ofrecerá a la salida de la misa. El sacerdote celebrante y los demás ministros de la comunión desinfectarán sus manos inmediatamente antes y después de distribuir la comunión.

El saludo de la paz, que es facultativo, si se hace, debe limitarse a un gesto de inclinación de cabeza junto a las palabras “la paz contigo”, sin entrar en contacto directo. El diálogo individual de la comunión (“El Cuerpo de Cristo”. “Amén”), se pronunciará de forma colectiva después de la respuesta “Señor no soy digno...”, distribuyéndose la Eucaristía en silencio. Los fieles sólo recibirán la comunión en la mano respetando la distancia de seguridad.

Establecer la salida ordenada de la iglesia evitando agrupaciones de personas. Desinfección continua del templo, bancos, objetos litúrgicos, etc... teniendo presentes las recomendaciones que ha enviado el Departamento de Patrimonio de la Diócesis.

Otras celebraciones
Tanto el fiel como el confesor deberán llevar mascarilla. Al acabar, se aconseja reiterar la higiene de manos y la limpieza de las superficies. La ceremonia del Bautismo será un rito breve y evitando que el agua retorne a la pila. Las unciones tanto en bautismos, como confirmaciones o a enfermos, se harán con bastoncillos. En bodas, los anillos, arras, etc., deberán ser manipulados exclusivamente por los contrayentes.

Los funerales y las exequias seguirán los mismos criterios de la misa diaria. Aunque sea difícil en esos momentos de dolor, insistir en evitar los gestos de afecto que implican contacto personal y la importancia de mantener distancia de seguridad.

Solemnidad del Corpus Christi
Se celebrará la Eucaristía en cada parroquia, manteniendo las medidas vigentes en ese momento. En aquellos templos donde el espacio lo permita, se tendrá una procesión claustral con el Santísimo Sacramento, permaneciendo los fieles en su sitio, y asegurando el cumplimiento de las medidas establecidas. En aquellos templos en los que no sea posible, se tendrá un tiempo de adoración eucarística con la bendición.

Según las indicaciones recibidas, se comenzará la aplicación de estas medidas desde el lunes, día 11 de mayo, para que en las celebraciones del domingo 17 de mayo tengamos ya una evaluación y una experiencia suficiente de los días anteriores.