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La Asamblea General Extraordinaria se reunió el lunes de forma telemática y aprobó por unanimidad la disolución
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La Asamblea General Extraordinaria se reunió el lunes de forma telemática y aprobó por unanimidad la disolución

La Hermandad de Donantes de Sangre aprueba su disolución ante “la falta de apoyo institucional”

La entidad sufre un problema financiero al no poder contar con las subvenciones del INGESA y la Ciudad Autónoma, imprescindibles para la financiación de la actividad que llevaba realizando desde hacía 36 años

miércoles 13 de mayo de 2020, 04:11h
La Hermandad de Donantes de Sangre de Melilla ha puesto fin a sus 36 años de vida. La Asamblea General Extraordinaria, reunida este lunes de forma telemática y urgente, ha adoptado por unanimidad esta “difícil y triste” decisión debido al problema financiero que sufre, ya que desde hace meses no recibe las ayudas públicas por parte del INGESA y de la Ciudad Autónoma, que ascienden entre las dos a 66.000 euros anuales. Son unas subvenciones “imprescindibles” para que esta entidad sin ánimo de lucro pueda realizar su importante labor de promoción de la donación altruista de sangre, ante la que han respondido miles de donantes a lo largo de estas casi cuatro décadas. De ellos, 2.400 eran donantes activos en los últimos tres años.

La Hermandad de Donantes de Sangre de Melilla lleva desde hace más de un año realizando todas las gestiones que estaban en su mano para mantener un proyecto de solidaridad y altruismo que comenzó en 1984, pero no le ha quedado “más remedio” que proponer a la Asamblea General Extraordinaria que tome la decisión de ponerle fin.
“Desconocemos las razones por la que las Instituciones que nos financiaban, y en especial el INGESA, no ha dado la debida respuesta a nuestras peticiones, como lo han hecho en los 36 años anteriores, pero nos corresponde a nosotros tomar esta dura y muy desagradable decisión”, apunta la Hermandad de Donantes de Sangre de Melilla..
La Hermandad de Donantes de Sangre de Melilla ha sido una entidad sin ánimo de lucro, independiente de cualquier confesión religiosa, institución o partido político.
Ningún miembro de su directiva ni de la Junta Rectora ha tenido cargo remunerado, pero esta falta de financiación impide a la asociación hacer frente a los gastos derivados de la atención a los donantes y de la contratación de sus dos trabajadoras, Nuria y Manuela, a las que quiere dar las gracias “por su incansable labor”.

Objetivos
Desde su creación, bajo el título constitutivo de Asociación Hermandad de Donantes de Sangre del INSALUD de Melilla, esta entidad ha estado regida por sus estatutos, en los que se establecen como objetivos la promoción de la donación altruista de sangre, así como, la atención a los donantes y su fidelización, a fin de colaborar y contribuir activamente a cubrir total y plenamente las necesidades de sangre y hemoderivados de los Centros Sanitarios de Melilla.
Además, tenía como propósito agrupar a todas aquellas personas que, sintiendo el espíritu de fraternidad humana y solidaridad social y dispuestas a donar periódicamente un poco de su sangre o alguno de sus componentes en beneficio de los demás.
La labor realizada durante los últimos 36 años, junto con la solidaridad melillense, ha logrado que nuestra ciudad sea autosuficiente y no necesite importar sangre.
Para conseguirlo, la Hermandad de Donantes de Sangre de Melilla ha organizado desde su creación en 1984 un sinfín de campañas de divulgación y concienciación, charlas y conferencias sobre la importancia de donar sangre ante la problemática de la transfusión.
Todo ello con el objetivo de captar nuevos donantes y reconocer la solidaridad y generosidad de los héroes anónimos que son los donantes. Especialmente, los “grandes donantes”: mujeres y hombres que han realizado más de 25, 35, y 60 donaciones y que consiguen que la donación sea algo más que un acto sociosanitario. A todos ellos, les da las gracias “por este elogio a la vida, al compañerismo, a la solidaridad”.
“Sentimos una gran tristeza que una asociación que ha nacido para una causa tan noble y desinteresada tenga que desaparecer por falta de financiación y de atención. Y también nos apena mucho la situación en la que se quedan Nuria y Manuela después de trabajar tantos años en nuestra Hermandad”, apunta esta entidad.

Agradecimientos de Quesada
La presidenta de la Junta Rectora de la Hermandad de Donantes de Sangre de Melilla desde 1997, Isabel Quesada, quiso cerrar los 36 años de existencia de la entidad dedicando los últimos minutos de la Asamblea General Extraordinaria al capítulo de agradecimientos.
En primer lugar, dio las gracias “a todas las personas que han estado en este proyecto desde su creación hasta hoy, por su dedicación, por su esfuerzo, por su tiempo, por su trabajo desinteresado y por su gran generosidad”.
También agradeció a los donantes su disponibilidad, su altruismo y colaboración y, sobre todo a los grandes donantes su fidelidad. “Nuestros donantes han sido nuestra razón para existir y gracias a ellos se ha mejorado la salud de muchos melillenses y se han salvado vidas. Nunca hemos tenido que recurrir a nadie, nos hemos autoabastecido”, subrayó.

Historia de la Hermandad de Donantes de Sangre de Melilla

Los comienzos de la Hermandad de Donantes de Sangre de Melilla se remontan al año 1984, hace ya 36 años, cuando se reunió una comisión de donantes de sangre con el objetivo de constituir una asociación que aglutinara a los donantes, además de organizar y resolver los problemas de la donación altruista de sangre destinada a los centros hospitalarios de la ciudad.
La reunión contó con 21 asistentes y entre estos se nombró una Gestora, que dio los pasos necesarios para la aprobación y legalización los estatutos, y elección de la Junta Rectora.
En el mes de abril de 1984, la Dirección Provincial del INSALUD reconoció a la asociación como la Hermandad de Donantes de Sangre de la Seguridad Social, que recibió una subvención con el fin de ayudar a su constitución y puesta en marcha.
En octubre del 1985, la Asamblea General eligió presidente provisional a León Levy y, bajo esta dirección, comenzaron las primeras campañas de información y captación de donantes. Solo cuatro años después de su creación, la Hermandad ya tenía casi medio millar de donantes activos.
Uno de los momentos más importantes en estos 36 años de existencia fue la celebración en Melilla del VIII Congreso Nacional de Donantes de Sangre del 1 al 4 de mayo de 1997, aprovechando el V Centenario de la españolidad de la ciudad de Melilla. De la Fundación V Centenario se recibió una subvención especial para su financiación.
Desde los orígenes de la entidad, el antes llamado Banco de Sangre y la Hermandad de Donantes de Sangre han caminado juntas, compartiendo la misma ubicación y en total comunicación y colaboración hasta en tres localizaciones diferentes. La última, en el centro de salud de la zona centro a partir de 2008, cuando el Banco de Sangre pasó a denominarse Centro de Transfusión de Melilla.
La Hermandad ha seguido hasta el mismo lunes en que se aprobó su disolución colaborando fielmente con el Centro de Transfusión con el objetivo principal de la promoción de la donación altruista de sangre, a pesar de que no recibe ninguna financiación por parte del INGESA desde septiembre de 2019, y aun habiendo finalizado el convenio de colaboración en febrero de este año al no haber sido renovado por parte de la Administración sanitaria.