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No es ninguna broma

jueves 14 de mayo de 2020, 04:00h
A algunos parece que les gusta el riesgo. El problema es que ese riesgo no es individual, sino que se expande a todos y pone en peligro a los profesionales que, en caso de contagio, después tendrán que atenderlos.
“No es ninguna broma”. Son palabras que ayer pronunció el consejero de Economía y Políticas Sociales, Mohamed Mohand, responsable en materia de Salud Pública, haciendo referencia, como no podía ser de otra manera, al coronavirus. Y debería avergonzarnos como sociedad que nos lo tengan que recordar una y otra vez para que nos demos cuenta del peligro de esta pandemia. Parece que no nos acordamos de que el COVID-19 se ha cobrado más de 27.000 vidas en nuestro país, dos de ellas muy cerca de nosotros, en nuestra propia ciudad. Y en el mundo, son cerca de 300.000 las víctimas mortales. Ahora que nos dejan salir a la calle con ciertas limitaciones, tampoco nos acordamos ya del enorme esfuerzo que hemos hecho, y seguimos haciendo, con un confinamiento que se está respetando cada vez menos, vistas las imágenes que nos dejan las calles cada día, con personas que no respetan esa separación de dos metros y que no hacen el mínimo esfuerzo por protegerse a sí mismos y proteger a los demás mediante el uso de mascarillas y guantes. No es tan difícil, pero a algunos parece que les gusta el riesgo. El problema es que ese riesgo no es individual, sino que se expande a todos y pone en peligro a los profesionales que, en caso de contagio, después tendrán que atenderlos.
Y es que no sólo debemos fijarnos en que tenemos 132 casos positivos acumulados, 11 de ellos activos en la actualidad. Esos son los que han sido confirmados con pruebas, pero con toda seguridad han sido muchos más los infectados. Ayer se dieron a conocer los resultados de la primera oleada del estudio de seroprevalencia, en el que se han analizado a 60.897 personas en España. En el caso de Melilla, la prevalencia de personas con anticuerpos se sitúa en el 1,9 por ciento de la población. Echando cuentas, hablamos de alrededor de 1.700 personas en esta ciudad. Son muchas, demasiadas, y eso nos da cuenta de la dimensión del problema, aunque algunos no le den la importancia que requiere.
Con todo, Melilla es de las provincias con una prevalencia de anticuerpos más baja en España, lejos de los índices de otras provincias donde ha habido una mayor presencia del virus en la población, como las provincias de Soria (14,2%), Cuenca (13,5%), Segovia (12,6%), Albacete (11,6%), Madrid (11,3%) y Ciudad Real (11,1%), que cuentan con un mayor número de personas con anticuerpos.
Estos resultados son provisionales, corresponden a los test rápidos realizados desde el pasado 27 de abril a 60.983 personas en la muestra nacional. No incluyen las otras 3.234 muestras tomadas en el estudio específico insular, que se lleva a cabo en Fuerteventura, Lanzarote, La Gomera, El Hierro, La Palma, Formentera, Menorca, y un muestreo adicional en Ibiza.

La tasa de participación entre las personas que han podido ser contactadas, alcanza el 74,7%. La previsión es alcanzar la cifra de entre 60.000 y 90.000 participantes cuando finalice el estudio, dentro de unas seis semanas. En Melilla, la muestra es de 900.
Cuando acabe el informe, podremos sacar conclusiones. Pero mientras tanto, está en la mano de todos que podamos salir cuanto antes de este problema, porque está claro que, cuanto más tardemos, peores serán las consecuencias de todo tipo. El sacrificio que se ha hecho en esta ciudad, con un aislamiento histórico tanto con el resto del país como con nuestro entorno marroquí, bastantes familias separadas y cientos de personas que se han quedado sin empleo, debe hacer recapacitar a quienes diariamente dan muestras de su insensatez.