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El vicepresidente de CSIF Educación, Sergio Ramírez
El vicepresidente de CSIF Educación, Sergio Ramírez

CSIF cree que es acertado que no vuelvan los alumnos a las aulas hasta septiembre

viernes 22 de mayo de 2020, 04:00h
El vicepresidente de CSIF Educación, Sergio Ramírez, explicó a este Diario que la decisión tomada por la Dirección Provincial de Educación y la Ciudad Autónoma de que los alumnos no vuelvan a las aulas el 25 de mayo es “muy acertada” por las “ratios ilegales” en las aulas.
El vicepresidente de CSIF Educación, Sergio Ramírez, indicó que en estos días ha podido ver en los medios de comunicación las declaraciones tanto del consejero de Economía y Políticas Sociales, Mohamed Mohand, la consejera de Educación, Elena Fernández Treviño y el director provincial de Educación, Juan Ángel Berbel, sobre la posibilidad de abrir los centros educativos el próximo 25 de mayo cuando Melilla pase a la segunda fase de la desescalada.

Apuntó que los tres políticos están de acuerdo en que o es conveniente abrir los colegios y el sindicato considera que es una decisión acertada por diversos motivos.

El primero de ellos, señaló que, las “ratios ilegales” que existen en la ciudad hace que el alumnado no pueda volver con seguridad a las aulas y tampoco se pueden garantizar los dos metros de seguridad entre los estudiantes. “Así se expone en todos los informes de los directores de los centros asegurando que no se pueden garantizar los dos metros en las aulas de Melilla”, sostuvo.

También, el Comité de Seguridad e Higiene en el trabajo ha pedido a cada sindicato educativo un escrito en el que se expusieran las opiniones de cada uno y “todos hemos dicho que no se pueden abrir los colegios el 25 de mayo”.

Ramírez indicó que desde el 25 de mayo hasta que se terminen las clases únicamente hay 15 días lectivos, siendo un “tiempo mínimo”. “¿Por quince días nos vamos a jugar la salud de todos y provocar un rebrote en la ciudad?”, se preguntó.

Considera que si se hubiese dado en el mes de septiembre o en octubre entenderían el volver a las aulas porque “sería mucho más tiempo, pero ahora nos podría ocasionar problemas sanitarios y económicos a toda la ciudad con el rebrote”.

El único reproche que puede hacer el sindicato al director provincial de Educación y a la consejera es que, si se produce un rebrote en la ciudad en los próximos meses, tendrán que trabajar para evitar la brecha digital que existe en Melilla.

El vicepresidente de CSIF piensa que comprar cien tabletas es una medida “muy pobre” cuando el 30% del alumnado, entre 6.000 y 7.000 niños, no tiene ordenadores ni Internet en casa.

Por último, Ramírez exige que les llamen para negociar la vuelta a las clases en septiembre ya que “tiene que ser planificada y sin improvisaciones, hay que hablar sobre cómo se va a hacer y proponer las medidas para que sea segura”.