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Las mezquitas de la ciudad continuarán cerradas durante la fase 3 de desescalada

Puerta de acceso a la mezquita central
Puerta de acceso a la mezquita central

Se aprovecha este tiempo para llevar a cabo reparaciones, operaciones de pintura y de desinfección previas a la apertura

martes 09 de junio de 2020, 04:40h
La práctica totalidad de las mezquitas melillenses permanecerán cerradas incluso durante la fase tres de desecalada, en la que se permite un 75 por ciento del aforo, para evitar que pueda producirse algún contagio entre los feligreses. Se esperará a la evolución de las medidas de desconfinamiento y se aprovechará el tiempo para llevar a cabo operaciones de limpieza y desinfección de los templos, así como para realizar reparaciones.
Según ha podido conocer este Diario de fuentes cercanas a la Comisión Islámica de Melilla (CIM), las práctica totalidad de las mezquitas melillenses seguirán cerradas al culto aunque la ciudad haya entrado en la fase tres de desescalada que contempla que los templos de culto podrán ocuparse en un 75% de su aforo.

De hecho las parroquias católicas sí reabrieron sus puertas a los feligreses desde la fase uno marcando las medidas dictadas por las autoridades sanitarias y eclesiásticas, que recomiendan la distancia social, que se reciba la comunión en la mano, que no haya agua bendita y que se evite el saludo en el momento de dar la paz. También, las limitaciones de aforo, que se han ido ampliando hasta llegar al 70 por ciento que recoge la tercera fase que entró ayer en vigor.

En cuanto a las mezquistas, se ha decidido, que permanezcan cerradas al culto por el momento, hasta que haya una postura conjunta de las asociaciones religiosas de la ciudad, que en su mayoría, apuestan porque la reapertura se produzca más adelante, cuando las restricciones de acceso sean las mínimas.

Entre tanto, se aprovecha este tiempo para llevar a cabo operaciones de desinfección de estas instalaciones, así como reparaciones en el mobiliario y estancias que reciben habitualmente un volumen importante de feligreses. Además de trabajos de madera y albañilería, se llevan a cabo operaciones de pintura y remozo en general. Con todo ello se busca que cuando vuelvan a abrir sus puertas, los templos estén perfectamente acondicionados para la llegada de los fieles.