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Los puestos fronterizos de Melilla y Ceuta están cerrados desde el 13 de marzo de 2020
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Los puestos fronterizos de Melilla y Ceuta están cerrados desde el 13 de marzo de 2020

La reapertura de la frontera se realizará con importantes cambios que afectarán sobre todo a los marroquíes que la cruzan a diario

Para Marruecos ya no será clave reunir los requisitos documentales, como el pasaporte, porque también valorará criterios laborales y económicos

lunes 03 de agosto de 2020, 02:15h
Los cambios que se producirán cuando se reabran las fronteras de Ceuta y Melilla con Marruecos son en estos momentos una incógnita, aunque, como apunta el periódico “Islam News” (IN), nadie duda de que no será igual que antes del 13 de marzo, fecha en la que el país vecino decidió cerrar ambos puestos fronterizos para un mejor control de la pandemia del coronavirus. La primera cuestión que asalta a todos es en qué fecha volverán a pasar personas y vehículos por los puestos de Beni-Enzar y El Tarajal. En esta cuestión, hay mayor coincidencia: la reapertura dependerá de la situación sanitaria en Marruecos.
Los gobiernos de Melilla y Ceuta han solicitado oficialmente al presidente del Gobierno Pedro Sánchez, en las distintas conferencias de presidentes celebradas durante la crisis, la última la que tuvo lugar el viernes de forma presencial en La Rioja, que la reapertura se realice con criterios sanitarios y no de otro tipo, como pueden ser factores políticos o económicos. Por su parte, Marruecos ha tomado, de facto, la misma decisión y desde el 13 de marzo cerró de forma unilateral la frontera, aunque tiempo después España se sumara a la iniciativa mediante órdenes publicadas en el Boletín Oficial del Estado.

La pregunta es qué pasara cuando ambas partes decidan reabrir la frontera. Fuentes consultadas por IN mantienen que se producirán cambios, que afectarán en gran medida a los ciudadanos marroquíes que busquen pasar a la ciudades autónomas.

El rotativo ha indicado que lo tendrán difícil quienes no justifiquen trabajo y renta suficiente, así como que ya no servirá el argumento de “tengo mi pasaporte y tengo derecho a cruzar”, eso dejará de ser motivo para convencer a los guardias y pasar a Ceuta o Melilla.

Al respecto, apunta que Marruecos piensa administrar “el paso” a ambas ciudades como quien administra el paso a una isla, estableciéndolo como espacio de acceso restringido.

IN detalla que las autoridades marroquíes han recabado datos sobre los trabajadores/as marroquíes que desempeñan sus labores en Ceuta (en el caso de Melilla seguramente estarán siguiendo la misma línea), especialmente sobre quienes lo hacen con un contrato de trabajo. La idea, por un lado, pretende disponer de un censo de trabajadores/as que han tenido contrato; y por otro, conocer las prestaciones sociales de las que disponen en Ceuta, siendo el único fin realizar comparaciones con otras ciudades peninsulares. El resultado, según, han declarado a IN fuentes cercanas al proceso, “es desolador”.

Cuentan que las prestaciones sociales que se dispensan en Ceuta a los trabajadores/as marroquíes no son iguales que las del resto de España; menos aún, a las que se prestan en Europa. El periódico digital añade que también destacan el gran número de trabas para las renovaciones de residencia, afirmando al respecto que las condiciones para renovar una tarjeta de residencia “son ahora más duras que cuando estaba el PP”.

IN destaca por último que Marruecos también va a tener en cuenta las declaraciones de la clase política de ambas ciudades a la hora de reabrir sus puestos fronterizos