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La Junta de Gobierno ha aplazado el desagravio del sacerdote Miguel Vivancos al Martes Santo del 2021

La función principal fue presidida por el reverendo páter Francisco Sierra Vilches
La función principal fue presidida por el reverendo páter Francisco Sierra Vilches

La Cofradía Castrense suspende su triduo por el COVID-19 y celebra una solemne función principal en honor a la Piedad

sábado 19 de septiembre de 2020, 00:30h
La Cofradía Castrense de Nuestro Padre Jesús Humillado y María Santísima de la Piedad llevó a cabo el martes pasado una solemne función principal en honor a la Piedad debido a la decisión tomada por la Junta de Gobierno de suspender el triduo por la situación epidemiológica en la que se encuentra la ciudad. Fue presidida por el director espiritual, el reverendo páter Francisco Sierra Vilches y cantada por el grupo e-vocare. También, se ha decidido aplazar el desagravio del sacerdote Miguel Vivancos al Martes Santo del 2021.
La Junta de Gobierno de la Cofradía Castrense, reunida el 4 de septiembre, acordó que, debido a la situación del coronavirus, el triduo previsto en honor a la Virgen de la Piedad fuese sustituido por una función principal para sus titulares y también para celebrar la festividad de María Santísima de los Dolores.

El hermano mayor, Andrés Domínguez Catalá, expone en la revista del Martes Santo que nuevamente vuelven a retomar cara al exterior las actividades cofrades “siempre que sean posibles de realizar, en estos tiempos difíciles que nos ha tocado vivir”. Además, recalcó que la Cofradía ha continuado realizando las actividades necesarias para su gestión cotidiana o tomado las decisiones extraordinarias, “a veces dolorosas”.

Anima a preservar el compromiso cofrade, asistiendo a los actos que convoque la Cofradía desde la cual se tomando las medidas “de prudencia y sensatez necesarias” que en estos tiempos se imponen.

La Junta de Gobierno también decidió no programar los encuentros de formación cofrade debido a la situación de rebrote del coronavirus en la ciudad. Dependiendo de la evolución que siga la transmisión del virus se retomará o no.

Debido al estado de alarma por el COVID-19, se tuvieron que suspender todos los actos previstos para la Semana Santa, incluyendo las salidas procesionales del Martes Santo, con el correspondiente desagravio, así como la salida del Viernes Santo.

Por ello, el desagravio que debería de haber proclamado el sacerdote Miguel Carlos Vivancos Gómez, se ha decidido pospone para el próximo Martes Santo del 2021 en el caso de que se pudiese celebrar.

La revista del Martes Santo recuerda que tampoco se pudo realizar ningún acto en el interior del templo durante esta pandemia dado que todos los cultos quedaron suspendidos y las misas se celebraron a puerta cerrada.