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El ex comandante general de Melilla desmiente a José Bono y señala los motivos de su cese en 2006

El ex comandante general de Melilla desmiente a José Bono y señala los motivos de su cese en 2006

Después de que el ministro de Defensa dijera que la razón de su destitución fue un cuadro de Franco en su despacho, Francisco Fernández cuenta al periódico MELILLA HOY cómo ocurrieron realmente los hechos que llevaron a su destitución

lunes 07 de diciembre de 2020, 03:01h
El ex comandante general de Melilla, Francisco Fernández Sánchez, ha salido al paso de unas recientes manifestaciones del ex ministro de Defensa, el socialista José Bono, en la que señalaba que le cesó por tener en su despacho un cuadro de Franco más grande que el del Rey. En declaraciones a MELILLA HOY, Francisco Fernández Sánchez ha negado este extremo y ha explicado las distintas razones que desembocaron en su destitución en marzo de 2006.
El General de División ha señalado que el primero de los motivos fue su negativa a aceptar imponer un castigo ejemplar al capitán de la Legión Roberto González Calderón, que le hubiera supuesto su expulsión del Ejército, por escribir una carta en el periódico MELILLA HOY en contra de la gestión del Estatuto de Cataluña por parte del Gobierno de Zapatero y señalar que pensó plantarse con su compañía “en el Ministerio de Defensa y entregarle en mano al Señor Bono” la misiva, un hecho que ocurrió al día siguiente de la toma de posesión del jefe de la Fuerza Terrestre, el teniente general Pedro Pitarch.

Fernández Sánchez ha rememorado que “mi asesor jurídico me informó que la actuación era una falta leve y que se corregiría con un correctivo de 8 días. Como previamente había recibido presiones por parte del Capitán General de Sevilla (Pedro Pitarch), para que se le aplicara un correctivo por falta grave, pues aducía que había que dar un escarmiento al Ejército (habían pasado unos días del cese del general Mena por sus declaraciones en la Pascua Militar en contra del Estatuto de Cataluña), le insistí al Jurídico para que fueran 14 días en vez de 8, para con ello dejar algo más ‘tranquilo’ al Capitán General”.

El ex comandante general ha añadido que “mi asesor jurídico, al que no di ninguna explicación de los motivos, insistió en que era un correctivo muy elevado para la falta cometida, pero al final se le impusieron los 14 días. No obstante -ha revelado Fernández Sánchez- el Capitán General me advirtió que tenía 15 días para corregir la decisión que yo había adoptado, que estaría vigilante y ‘en cuanto se moviera cualquiera en el Tercio tomaría las medidas oportunas’”.

Francisco Fernández Sánchez ha manifestado que en los días siguientes “empleando formas que no son habituales en las Fuerzas Armadas, (Pitarch) fue solicitando información de la situación de las Unidades de la Comandancia, saltándose mi Autoridad y todos los procedimientos del Ejército”.
“En esos días, como se puede adivinar, tuvimos más de un enfrentamiento por teléfono el Capitán General y yo” ha admitido Fernández Sánchez.

Más desavenencias
Además del incidente del capitán de la Legión, hubo que unirle una visita fallida en febrero de José Bono. “Había anunciado una visita a Melilla el ministro de Defensa, en la semana que va del 13 al 19 de febrero de aquel año2006. Con ocasión de la misma, la Comandancia había confeccionado una Instrucción que se envió a Capitanía para su aprobación”. “Como los días transcurrían sin contestación, por teléfono solicité al Capitán General que me contestaran. Me indicó que me contestaría inmediatamente y así lo hizo: aprobando la Instrucción tal y como había sido redactada y sin introducir ninguna variación”. La Instrucción fue cursada a las Unidades que empezaron con su preparación.

Fernández ha admitido que “cuál fue mi sorpresa cuando, un par de días más tarde, me llamaron para que introdujera modificaciones en la Instrucción, a lo que me negué, justificándolo en que no me parecía oportuno cambiar una orden que ya se había distribuido a las Unidades que ya estaba cada una ensayando su cometido y que no era conveniente, con tan pocas fechas, asignar cometidos nuevos a las Unidades. Esto no le sentó muy bien al Capitán General”.

El cuadro de Franco
El ministro, finalmente, suspendió su visita y en su lugar, la realizó el propio Jefe de la Fuerza Terrestre, Pedro Pitarch. “Todo transcurrió sin ningún incidente e incluso personalmente y públicamente, ante más de 600 Oficiales y Tropa, fui felicitado por él, por la preparación y estado en que se encontraban las Unidades de la Comandancia” ha resaltado.

Acabada la visita a la base Alfonso XIII, Fernández Sánchez ha recordado que “le indiqué al Capitán General que había un edificio muy bonito que se iba a dedicar a Sala de Honor y que no estaba en el recorrido porque se estaba haciendo el traslado en ese momento”. Decidió ir a verlo y nada más entrar, “observó un cuadro de Franco y otro del Rey, uno al lado del otro. El Coronel de Regulares le explicó que Franco había sido teniente y capitán en esa unidad y por eso estaba en el museo. (Pitarch) ordenó que se quitara”.

Fernández ha rememorado que a la salida y los dos en un aparte, le dijo: “esta Guarnición es muy complicada y en vez de quitar el cuadro de Franco, de momento, voy a poner el cuadro del Rey en sitio preferente. (Pitarch) se calló, lo que me indicó que la solución le parecía correcta” ha resaltado el ex comandante general de Melilla.

“Me cambiaron mi propuesta para cuatro puestos de Coronel”
Francisco Fernández ha esgrimido más motivo que llevaron a su cese porque “inmediatamente después tuve que hacer la propuesta para cubrir cuatro puestos de Coronel para mandar Unidades de la Comandancia. Toda la propuesta me fue cambiada por el Capitán General, sustituyendo a los que yo había propuesto por otros a los que no consideraba idóneos para los Mandos a cubrir” ha admitido Fernández.

Tras varios enfrentamientos, por teléfono, con Pedro Pitarch sin resultado alguno, “le solicité permiso para ir a Madrid, entregar el mando de la Comandancia General de Melilla y solicitar, a un tiempo, mi pase a la situación de Reserva. Cosa que hice el día 22 de febrero. Sin embargo -ha añadido- el Mando del Ejército no me admitió ni mi cese del mando de la Comandancia, ni mi petición de pase a la reserva”.

Francisco Fernández ha recordado que “tras esto, se me preguntó si había quitado el cuadro de Franco, a lo que contesté que preguntaran a su jefe, el Capitán General, con el que yo había quedado en otra solución.”
“Este fue el motivo, me figuro ahora, para tachándome de franquista, entre otras cosas, hacer un informe al ministro, que era amigo suyo, y saltándose el "conducto reglamentario”, solicitar mi cese, impidiéndome pasar a la reserva y manteniéndome en activo, sin destino, con un considerable recorte de emolumentos, hasta que por edad por fin pasé a la reserva” ha reconocido Francisco Fernández Sánchez.
“Esta es la verdad de los hechos” ha remarcado por último el ex comandante general en su réplica al ministro de Defensa.