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El retraso en la regularización documental de los menores tutelados, causa de la revuelta del viernes en Purísima

Con el cierre fronterizo se ha reducido la entrada de menores marroquíes
Con el cierre fronterizo se ha reducido la entrada de menores marroquíes

El temor de los menores extranjeros no acompañados acogidos es que al llegar a la mayoría de edad se queden en situación irregular como ocurre con la mayoría de los extutelados de la Plaza de Toros

sábado 12 de diciembre de 2020, 22:06h
Este viernes un grupo de unos sesenta menores acogidos del Centro de la Purísima protagonizaron una revuelta en el interior de las instalaciones que precisó la intervención de la Guardia Civil y la Policía Local. Se afirma que el motín no fue a mayores y que tuvo como desencadenante el que estos jóvenes que en breve cumplirán 18 años siguen sin conocer si se les regularizará su situación o si se quedarán en la situación de sus antiguos compañeros que ahora o bien malviven en la calle o se alojan en la plaza de Toros.
Este Diario pudo recabar el mismo viernes, de fuentes oficiales de la Ciudad, que lo ocurrido en Purísima ese día a las doce de la mañana no se podía catalogar de motín, a lo sumo de revuelo sin mayores consecuencias, fruto de la preocupación de un grupo de residentes “por el tema de siempre, el documental, que les genera una lógica inquietud”. Según confirmó ayer la Policía Local en redes sociales, sesenta menores del Centro intentaron salir a la fuerza a calle y “la respuesta policial hizo posible el control de la revuelta y la devolución de los menores a sus módulos”.

Cuestión documental
Según fuentes oficiales, el incidente, que no fue a mayores, respondió a dos motivos, “el confinamiento que repercute en el estado de ánimo de los menores y de forma especial, la cuestión documental”. Por ese motivo los técnicos de la Consejería subieron el mismo viernes y mantuvieron con ellos una reunión en la que se les explicó que este asunto no compete a la administración local, que “hace todo lo que le corresponde en tiempo y forma y de acuerdo a la ley, pero que es en la Oficina de Extranjería de la Delegación del Gobierno, donde está el escollo”.

Señalan estas fuentes que los menores “entendieron y aceptaron” estas explicaciones que no es la primera vez que se les trasladan, pero que esto no quita que estos jóvenes vuelvan a protagonizar hechos como los del viernes por este mismo asunto, dado que no se les da una solución.

Al parecer, desde la Oficina de Extranjería, se afirma que la Consejería de Distritos es la que debe tramitar las solicitudes documentales y que no lo hace con la debida celeridad, aunque también reconoce que el retraso en las resoluciones puede deberse a cuestiones burocráticas y de falta de personal. Sea como sea, lo cierto es que “se responde con retraso” a las solicitudes y esto genera tensión entre los jóvenes que temen quedar sin el permiso de residencia en nuestro país con el que poder moverse por el territorio nacional cuando sea posible.

No quieren estar en la misma situación en la que han quedado muchos de sus antiguos compañeros que al alcanzar a la mayoría de edad se convierten en inmigrantes en situación irregular, deambulando por la ciudad “con la consiguiente inseguridad que esto puede acarrear”, indicaron las fuentes consultadas.

Burocracia
Al parecer, este asunto, recogido incluso en las recomendaciones del Defensor del Pueblo, ha sido tratado en los encuentros que mantienen la Administración Central y Local, que “están instrumentalizando todos los medios necesarios para reducir los tiempos”. El tema se complica en estos momentos porque con el confinamiento forzoso en Purísima, los menores no pueden acudir a las citas de formalización documental, con lo que de nuevo se retrasa la resolución de los expedientes.

Las fuentes oficiales consultadas confirman que “hay algunos menores, pocos, que al llegar a los 18 años salen con su documentación, que son aquellos que permanecieron mucho tiempo acogidos, pero la mayoría salen con las correspondientes cédulas y solicitudes de permisos hechas por los técnicos y una vez cumplida la mayoría de edad es la Oficina de Extranjería quien tiene que decirles qué requisitos aportar para proseguir los trámites”, se insiste. Aseguran también que, si al inicio de la pandemia “había una agilidad en los trámites y en los tiempos de resolución, últimamente se está viendo lo contrario”.

Unos 250 ex menores tutelados del centro Purísima, en la Plaza de Toros
En los últimos meses, desde el inicio de la pandemia, el número de menores extranjeros no acompañados acogidos por la Ciudad Autónoma se ha venido reduciendo dos por motivos fundamentales: que no se han producido incorporaciones de jóvenes del vecino país por el cierre fronterizo y porque muchos de los tutelados han venido cumpliendo la mayoría de edad.

De hecho, en estos momentos Melilla cuenta con 760 menores acogidos, frente a los más de mil del mes de marzo. Purísima cuenta actualmente con 369 residentes, el centro de Rostrogordo acoge a 185, el Centro Asistencial a 128, el centro de Divina Infantita a 32 y el CEMI (centro de reforma) a 46. Desde marzo hasta ahora tan solo en Purísima un total de 250 jóvenes han cumplido la mayoría de edad y con documentación o sin ella, se encuentran en la Plaza de Toros a la espera de lo que decidan las autoridades.