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BALONCESTO - ADECCO ORO

Los melillenses cortaron una racha de tres derrotas consecutivas (Foto: Guerrero)
Los melillenses cortaron una racha de tres derrotas consecutivas (Foto: Guerrero)

El sueño aún es posible

El Melilla Baloncesto sigue soñando con alcanzar los play off, tras su importante triunfo de anoche frente al Planasa Navarra (75-71) y las derrotas de Lleida y Clínicas Rincón

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:35h
Lo cierto es que el decano no lo tuvo nada fácil ante un colista que se jugaba su permanencia en la categoría, un objetivo que no logrará, dado que con su derrota en el ‘Javier Imbroda’ y el triunfo del Ourense ya es matemáticamente equipo de LEB Plata.
El conjunto melillense salió muy enchufado y dispuesto a abrir brecha desde el arranque del choque. Así, los de Alejandro Alcoba firmaban un rotundo 11-0, gracias a los puntos de Sergi Pino (4), Deividas Busma (3), Joan Riera (2) y Héctor Manzano (2). Los navarros salieron demasiado relajados, sobre todo en defensa, a lo que se unió que prácticamente se mantuvieron cuatro minutos sin anotar. David Mesa acabaría con la sequía de puntos con un lanzamiento de tres.

Los locales estabilizaron su diferencia en los diez puntos, manteniendo a flote a los visitantes el pívot granadino David Mesa, que se mostró muy acertado tanto en la ‘pintura’ como desde el perímetro. Con 15-7 en el marcador se produjo un carrusel de triples por bando y bando, resolviéndose de este modo las siguientes cinco acciones de ataque. Ale Navajas colocó el 15-10, respondido por Joan Riera también desde más allá de la línea de 6’75 (18-10). Joaquín Bonhome acercó a los suyos (18-13), volviendo a ampliar la renta Sergi Pino (21-13), completando esta increíble serie el búlgaro Yordanov (21-16).

David Mesa cerró con dos nuevos puntos en su cuenta particular este primer periodo, con lo que los de Sergio Lamúa se situaron a solamente tres de distancia (21-18).

En el segundo acto, pese a que Ale Navajas fue el primero en anotar, los de Alejandro Alcoba conseguirían un parcial de 9-0, pasándose de un ajustado 21-20 a un cómodo 30-20, tras un mate espectacular de Deividas Busma.

Los pamplonicas mejoraron en el aspecto defensivo, lo que les permitió meterse en la contienda, aunque lo más cerca que estuvieron del Melilla Baloncesto en el electrónico fue a seis puntos en varias fases de este asalto, 30-24 y 37-31. Precisamente, con este último resultado se fueron los equipos a los vestuarios, después de un robo de Anton Savitski, que se plantó en solitario ante el aro local y anotó con una bandeja. Cabe reseñar que segundos antes el decano había dispuesto de una importante renta de diez puntos (37-27). JT Durley y Busma fueron los más destacados por parte de los de Alcoba en este segundo acto.

El choque no se reanudó ni mucho menos de la mejor manera posible para los locales, que cometieron unas cuantas pérdidas de balón y no estuvieron finos desde el exterior. Los de Sergio Lamúa parecieron salir con una marcha más, muy intensos en defensa y encontrando menos problemas para encestar.

De esta forma, el Planasa Navarra, tras los puntos de Cristian Díaz, Ale Navajas (3) y Quique Suárez, se colocaron, a 7’15, por primera vez por delante en el marcador (37-38). Eloy Almazán, desde fuera, volvió a poner a nuestro representante por encima en el electrónico (40-38). Krolo, desde la línea de personal, situó el empate a 40, aunque los melillenses, cuando más atascados parecían, lograron un 5-0, merced a un tiro en suspensión de Héctor Manzano y un triple de Adrián Fuentes.

El punto de inflexión del partido pudo estar con 47-42 y a 2’15, ya que David Mesa falló una canasta increíble debajo del tablero y en el rebote Ale Navajas cometió una falta antideportiva sobre Fuentes. El base malagueño sólo transformó uno de los tiros libres pero Héctor Manzano en la acción posterior consiguió un 2+1, con lo que el Melilla Baloncesto se situó nueve arriba, 51-42, con lo que otra vez le tocaba a los de Sergio Lamúa ‘remar contracorriente’, pero ya con mucho menos tiempo para intentar darle la vuelta a la contienda. Héctor Manzano, con un tiro libre, estableció de nuevo la diferencia de diez puntos, 52-42, que el mismo jugador aumentaría a once al término de este tercer periodo con un gran lanzamiento, casi sobre la bocina, que significó el 55-44. Entre medias Cristian Díaz había anotado.

El definitivo cuarto tampoco comenzó bien para los de Alcoba, que recibieron un 0-9 de salida, que dio esperanzas a los pamploneses, que de verse once abajo se colocaron a únicamente dos puntos (55-53), lo que obligó a Alejandro Alcoba a solicitar un tiempo muerto. Héctor Manzano dio oxígeno a los suyos con un triple, poniendo la réplica Yordanov con un tiro en suspensión. Brothers, con otra canasta desde el perímetro, colocó a los melillenses con seis de ventaja (61-55).

Los navarros no arrojaron la toalla y, a 1’57, serían capaces de empatar el partido a 66, con un parcial de 5-11 y tras un lanzamiento de tres convertido por Ale Navajas. Los locales supieron mantener la calma y jugar mejor este tramo final, adquiriendo cinco puntos a menos de un minuto (73-68), aunque los visitantes mantenían todavía la ilusión a 15 segundos al ponerse a dos con un triple de Joaquín Bonhome. Joan Riera certificó la victoria con dos tiros libres convertidos (75-71).

Lo mejor
El Melilla Baloncesto, al menos a tenor de lo que reflejan las estadísticas, fue muy superior al cuadro que dirige Sergio Lamúa. No en vano, logró mejores porcentajes que su rival en los tiros de dos y de tres puntos, siendo sólo superado por los navarros desde la línea de personal. En rebotes, el decano consiguió seis capturas más que los pamplonicas.

Lo peor
El decano dispuso de varias oportunidades para romper el partido con ventajas que alcanzaron incluso los once puntos. Sin embargo, no lo logró, fundamentalmente porque cometió bastantes pérdidas de balón, y permitió que el Planasa llegara al tramo final del duelo con opciones de hacerse con la victoria. Por suerte,
el triunfo se quedó en casa.

La puerta sigue abierta para los melillenses
Los melillenses se mantienen con opciones de alcanzar las posiciones de play off, dado que a tres jornadas para el final a los de Alejandro Alcoba sólo les separa un triunfo de la ansiada novena posición que ocupa el Clínicas Rincón, un rival al que el Melilla Baloncesto le tiene ganado el basketaverage. De todos modos, la empresa no resulta fácil, ya que el decano debe visitar la próxima semana la cancha del segundo clasificado, el Quesos Cerrato Palencia. Un triunfo en tierras palentinas metería de lleno a nuestro representante en la pugna por meterse en las eliminatorias por el ascenso, mientras que si pierde, y dependiendo de lo que haga el Clínicas, podría decir adiós definitivamente al sueño del play off.

Vencieron los seis equipos que actuaron como locales
La vigésimo cuarta jornada se disputó anoche casi al completo, convirtiéndose en fundamental el factor cancha, puesto que vencieron los seis equipos que actuaron como locales, incluido el Melilla Baloncesto ante el Planasa. Asimismo, el Cocinas.com se impuso al Força Lleida (82-73), con lo que los riojanos tienen prácticamente garantizada su presencia en los play off. De igual modo, el River Andorra no dio opción alguna en su feudo frente al Básquet Coruña, al que venció por 79-62, y hoy mismo podría festejar el ascenso si pierde el Palencia en Lugo. El Ourense de Gonzalo García pasó por encima del Oviedo (81-67), dando un paso de gigante para mantener la categoría. Por último, tanto el Ford Burgos como el Peñas Huesca se dieron un auténtico festín a costa del Barça B (95-62) y del Clínicas Rincón (76-51), respectivamente.