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Una Melilla “solidaria y comprometida” celebra por noveno año la Campaña Mundial por la Educación

Momento de la lectura del manifiesto (Foto: Guerrero)
Momento de la lectura del manifiesto (Foto: Guerrero)

Más de 350 niños y niñas melillenses de todas las edades y centros tomaron parte en las actividades que se desarrollaron en la Plaza Multifuncional San Lorenzo

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:35h
Bajo el lema "sumemos capacidades, por el derecho a una educación inclusiva", 18 organizaciones melillenses llevaron a cabo en la Plaza de San Lorenzo diversas actividades orientadas a exigir a los gobiernos que cumplan con los objetivos del Milenio 2015, entre los que se encuentra la educación como un derecho universal. Esta jornada mundial puso el acento en el derecho a una educación promotora de la igualdad de oportunidades. Según los organizadores el acto de ayer puso de manifiesto que "en Melilla hay una ciudadanía solidaria y comprometida con los derechos de la educación y los derechos humanos en general".
A las 11 de la mañana comenzaron los preparativos en una multifuncional plaza de San Lorenzo que acogió hasta la una del mediodía a cientos de melillenses que quisieron celebrar la fiesta de la educación con juegos y actividades. Se calcula que acudieron algo más de 350 menores, a los que sumar los voluntarios de las organizaciones organizadoras y los padres. Entre los asistentes se encontraban el consejero de Educación Antonio Miranda, la viceconsejera de la Mujer y presidenta del Instituto de las Culturas Fadela Mohatar, el director provincial de Educación José Manuel Calzado, el delegado del rector de la UGR en el Campus de Melilla Sebastián Sánchez, el portavoz del grupo Municipal del PSOE Gregorio Escobar y el portavoz de CpM Hassan Mohatar.

Los voluntarios de todas las entidades promotoras de este encuentro hicieron participes a los más pequeños en esta jornada reivindicativa guiándoles en estas actividades lúdicas que se basaban en la cooperación, la integración y la participación. En la superficie de toda la plaza se podía ver a los niños, jugando a diversos juegos populares, pintando un gran mapa del mundo sobre el que ponían características de sus colegios, plasmando sus huellas en un cartel todos juntos, sintiendo lo que es ser invidente y cómo se manejan estas personas, etc.

Manifiesto
En un momento de descanso, y con pequeños y mayores muy pendientes, se procedió a la lectura del manifiesto conjunto de las 18 organizaciones que estructuraron esta celebración. Fue leído por un miembro de la Asociación ASPANIES, con intérprete en lengua de signos española, y en él se reivindicaba el derecho a una educación promotora de la igualdad de oportunidades y del cambio social, que sea disponible, accesible, relevante y adaptable y que permita a cada alumno y alumna desarrollar su propio potencial y sus propios talentos. El manifiesto fue leído también en lengua Tamazigh.

Al final de la jornada, se jugó al popular juego de la Oca. Cada casilla del tablero, elegida a través de un democrático dado que eran las voces de los más pequeños, contenía una historia que pretendía hacer reflexionar sobre los problemas que tienen algunos niños con algún tipo de discapacidad para ir a la escuela en cualquier parte del mundo.

Melilla se sumó así, una vez más, a esta Campaña Mundial por la Educación que este año particularmente recuerda que en el mundo 93 millones de niños tienen algún tipo de discapacidad que les impide acabar sus estudios o siquiera acceder a ellos, lo que se convierte en una de las causas de marginación y exclusión y por lo que se alza la voz hacía la imperiosa necesidad de priorizar sistemas inclusivos de calidad.
"Cada año, afortunadamente, se ha ido avanzando en la lucha por la inclusión, no sólo en el ámbito educativo sino también emocional y social, pero aún queda camino por recorrer y días como este cinco de abril hacen recordar a la sociedad que, como demostraron las organizaciones, juntos es más fácil", afirman las entidades organizadoras.

Valoración
José Luis López Belmonte, representa de SATE-STEs, una de las entidades organizadoras, manifestó que Melilla es una ciudad pionera en este tipo de actividades de concienciación y solidaridad como las que recoge el Día Mundial por la Educación que se conmemora en 120 países del mundo.

Con el acto central en la plaza de San Lorenzo se culmina en nuestra ciudad un proceso que se inició en febrero con el desarrollo de distintas unidades didácticas alegóricas en todos los tramos educativos, recordando lo que en este día se reivindica, como exigir el cumplimiento de los acuerdos adoptados en Dakar en cuanto a que en 2015 debiera existir una educación de calidad para todos los niños del mundo.
"Aunque a nivel mundial se ha producido un retroceso en este sentido, exigimos el cumplimiento de estos acuerdos, y en Melilla lo hemos hecho 'sumando capacidades', como es el lema de este año, apostando por una educación inclusiva. Ese ha sido el objetivo de las 17 ongs que hemos tomado parte. En este acto se ha demostrado además que en Melilla hay una ciudadanía solidaria y comprometida con los derechos de la educación y los derechos humanos en general", dijo.

Además, añadió, la integración en las aulas melillenses de niños con discapacidad no es algo desconocido, sino que "es aceptable y tenemos un porcentaje mayor que en otras ciudades peninsulares similares a Melilla, y ello porque la integración se da en las aulas normalizadas". Indicó que este hecho se produce a pesar del grado de saturación de los centros melillenses, con aulas que superan en un 30% el ratio que establece la media nacional. "Esto es una dificultad añadida para poder trabajar y atender adecuadamente el derecho a la educación que tienen, como el resto, estos alumnos con discapacidad, por lo que luchamos para que en la ciudad se tengan los recursos necesarios para atender a los alumnos con independencia de sus capacidades", dejó de manifiesto el sindicalista.
Los voluntarios se volcaron con la jornada (Foto: Guerrero)
Los voluntarios se volcaron con la jornada (Foto: Guerrero)