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Francisco Gámez anima a los jóvenes, “la luz del mundo”, a tomar el relevo

Francisco Gámez ofreció unm pregón de gran belleza (Foto: Guerrero)
Francisco Gámez ofreció unm pregón de gran belleza (Foto: Guerrero)

El pregonero oficial de la Semana de Melilla 2014 glosó en un discurso hermoso y vívido, su visión del movimiento cofrade y el importantísimo y callado papel que desarrollan los cofrades melillenses

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:35h
Francisco Gámez animó ayer a los jóvenes melillenses, “la luz del mundo”, a tomar el relevo dentro de las agrupaciones y hermandades cofrade, aportando sus fuerzas e ideas para seguir apoyando el mantenimiento de la Semana Santa melillense, una Semana de Pasión repleta de fervor y belleza que se convierte en un escaparate más de esa realidad cotidiana de una ciudad "mosaico cultural religioso". Defendió además que los cofrades son los que hacen posible tanto el desarrollo de la Semana Santa melillense como la callada e importantísima labor social y evangelizadora que llevan a cabo.
Francisco Gámez arrancó su pregón de exaltación de la Semana Santa melillense 2014 con el saludo franciscano de Paz y Bien, con el que recordar a los frailes capuchinos que tras cinco siglos de estancia en la ciudad partieron de Melilla: "¡Gracias Frailes Capuchinos por enseñarnos tanto durante los muchos años que estuvisteis en el Convento del Pueblo, repartiendo caridad y bondades, además de mantener, custodiar y venerar cuanto de verdad tenemos en los Altares de la Purísima Concepción de Melilla La Vieja, y que Dios, en su bondad, os ilumine y os acompañe siempre, y si es de su voluntad volveréis otra vez a esta vuestra casa!" Pero de forma especial dedicó el pregón a su familia.

Agradeció la confianza depositada en él por parte de la Agrupación de Cofradías por encomendarle esta misión, así como a Javier Calderón, pregonero del pasado año al que dijo: "tú eres ejemplo vivo de cofrade, y siempre me he sentido orgulloso de tu hacer, de quererte, y en lo que he podido, enseñarte y compartir cuanto me has pedido". Asimismo tuvo palabras de recuerdo para dos amigos ya ausentes: Jesús Gregorio González, y el Hermano de la Salle Valentín Benito Olalla, ejemplos de cofrade y amistad.

Pregón
Volvió a la memoria de Francisco Gámez aquella Semana Santa de los años setenta cuando, acompañado por sus padres, las palabras del pregonero le llegaron como una bala al corazón y el alma, haciéndole soñar con la posibilidad de ocupar su puesto en el futuro, una responsabilidad que le llega en este 2014 y de la que no se cree merecedor porque se define como un hombre sin notorios títulos que se pregunta qué puede ofrecer a los demás. Por eso, encomendándose a la Virgen Madre, ofrecía con modestia su pregón de Semana Santa en esta "Melilla evangélica, cristiana y mariana, la Melilla cofrade".

El entrañable Paco Gámez quiso homenajear a todas y cada una de las cofradías melillenses, pero sin entrar en discusiones sobre cuál “levanta más pasión o cuál se envuelve en auras de plata y saborea el rocío del alba”, sino dejando patente la misión y responsabilidad de los cofrades. "Mi intención, que seáis vosotros, cofrades, los verdaderos pregoneros, que salgáis a nuestras calles como aguas bendecidas y proclaméis con vuestro ejemplo, el milagro de ser cofrade en Melilla. Sois vosotros los portadores y los responsables de la verdad evangélica, poseéis el alma cofrade, lleváis sobre vuestras espaldas el sufrimiento de las estaciones penitenciales, poseedores de la alegría de la Resurrección de Cristo, la que compartís con vuestros amigos y hermanos. Sois vosotros ejemplos puros, límpidos como rayos de luz que engrandecen vuestros actos y vuestra voz en los distintos ambientes y lugares que frecuentáis, sois vosotros, Hombres Cofrades, paradigmas del caminar peregrino portando la verdad y la luz de una autentica Pasión de Cristo, modelo vivo de nuestra Semana Mayor Melillense". Afirma el pregonero que "no seriamos dignos de ser cofrade, si no trasmitiéramos esta inmensa alegría cristiana y mariana que nos anega y embriaga".

Cofradías y cofrades
El pregonero quiso recordar el porqué de las cofradías, su sentido y misión, y es que, según afirmó, "no debemos caer sólo en lo material, en esos tan bellos recorridos penitenciales y estacionales, no debemos ver tan solo las Imágenes Titulares de nuestras Cofradías, esos Pasos, ese silencio impresionante de los nazarenos y penitentes", sino conocer de la labor callada que las hermandades realizan, como por ejemplo al recobrar tradiciones perdidas, tal como ocurrió con la Cofradía del Cautivo al dar libertad a un recluso del Centro Penitenciario, dando la oportunidad de reinserción a quien la busca.
"Esta labor constante de apostolado cristiano mariano y otras muchas más son fruto de la constancia de hombres y mujeres anónimos, ocultos en sus actos y atenciones, volcados para con aquellos hermanos que, tal vez en un momento no deseado, atraviesan dificultades familiares, económicas, personales, y que se ven socorridas y abrazadas por la sincera labor callada de estos cofrades. Bendita sea toda esta gente, ejemplos a emular y difícil de alcanzar por quien les habla". "Por ello os digo, Cofrades todos: "¡Callad y haced, oíd los mudos silencios, dad paso a los hechos, transmitir el evangelio! Dios en su bondad, cofrades todos, os ha sabido escoger!"
Pero todo ello es fruto de la fe del cofrade, ese sentimiento que forma parte el corazón, sentir y sentido de las cofradías. "La FE del cofrade es la esencia pura y divina de todo el sentir y vivir dentro de la Pasión de la larga cuaresma". "Qué cierto es que la FE mueve montañas. Que con Fe, cuantos proyectos de Cofradías se inician se hacen realidades; y con Fe pura y sincera movemos el mundo, el mundo cofrade, el mundo cristiano".

Hizo hincapié el pregonero en la rica historia del movimiento cofrade en Melilla, de esta ciudad "mosaico cultural religioso", en la que agrupaciones y cofrades supieron dejar un legado de tradición y religiosidad asumido por las nuevas generaciones. Esta historia incluye algunas tallas de gran belleza que acumulan siglos en sus policromías y formas, como el Nazareno, la Virgen de las Lágrimas, el Santo Entierro, o el Cristo del Socorro, imágenes fruto de la mano de artistas inspirados por la fe. A estas se han sumado, con el tiempo, otras tan emotivas como la Piedad, el Humillado, la Soledad, el Cristo de la Paz, el Flagelado, el Rocío o el Cautivo.

La presencia de todas ellas "me hacen reflexionar, como a cualquiera, en estos días en que nos sentimos abrumados y nos vencen las barreras impuestas por quienes se sienten poseedores de la verdad, en lo social y vanidoso de este mundo corrupto y comercializado". "Son nuestras Imágenes, titulares todas, las que nos hacen ver, descubrir y saber de la existencia de las Cofradías en Melilla a través de los muchos años. Esta herencia recibida, es la misma, aunque más embellecida, la que donaremos a aquellos, los que por atrás vienen deseosos de ocupar nuestros puestos en las Cofradías, los jóvenes de iglesia, los jóvenes cofrades"

Juventud
El pregonero dedicó un capítulo especial a los jóvenes melillenses, "a ellos, que son el futuro de nuestra continuidad, tal como nos lo reflejaba Javier Calderón en su pasado Pregón, ese que fue un pregón valiente y reivindicativo, ilusionado, llamando a quienes como él, realzan y viven el sentimiento Cofrade".

Afirmó, convencido, que "la juventud melillense se ha levantado y empezado a subir los peldaños de nuestra Semana Mayor, que venía sintiéndose tocada por la falta, tal vez, de atenciones hacia ellos, tal vez por sentirnos demasiado protectores los que ya estamos y peinamos canas. Los jóvenes han asumido por criterio y coraje esta tradición, esta herencia y el puro sentimiento cofrade. Nuestros Pasos y Tronos se ven rebosante de alegre juventud, una juventud deseosa de participar y ser llamada". Lo realmente hermoso es que en esa juventud movilizada, hay chicos y chicas, implicados por igual en labores dentro de las cofradías. "Sabemos que sois la Luz del Mundo, sabemos que Cristo, el Nazareno, sigue vivo, reinando dentro de cada joven corazón cristiano".
"¡Así son las Cofradías!, llenas de vida joven, de sabia joven, quienes con garra y fuerte voz nos piden el paso, el relevo, ¡démosle el placer, el honor y el privilegio a nuestros jóvenes melillenses de que empiecen ellos a guiar y a vivir lo que nosotros ya sentimos y vivimos, sin imposiciones de clases y familias! Realzad con vuestro coraje y ejemplo las noches de esta Semana de Pasión con las fuerzas recibidas de una educación sólida y cristiana, de una Fe compartida y guiada por la Luz del Santo Espíritu!"

Semana de Pasión
Son las cofradías, y en especial los cofrades, los que hacen posible el desarrollo de la Semana Santa melillense. Ellas convierten nuestras calles, plazas y avenidas en "verdadero camino al Calvario, representando con seriedad y sobria identificación, la Semana de Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, el Nazareno". Semana que arranca con "La Pollinica" que le trae recuerdos de su infancia lasaliana, y que transcurre narrando, a través de las distintas salidas procesionales, una historia de dolor y esperanza.
"Y hoy, en esta noche que recordamos la cercana Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, y el silencio de María Virgen, decir que no hay vientos, rayos ni truenos que os acobarden a vosotros cofrades, que sentís como hierve vuestra sangre, como se acelera el palpitar de vuestros corazones para saltar a las calles y no privar a Melilla de la ilusión de ver salir a sus Titulares, lleváis días, semanas, meses, esperando el final de esta larga cuaresma".

El silencio sepulcral de la noche "se romperá, por la voz quebrada de una garganta prieta que arrancará con la saeta; parece Cristo mirar, incluso llorar al percibir las vibraciones de tan sentida plegaria. Y a cuantos a su vera estamos, les pido: ¡Escuchad, oíd atentamente la rasgada voz del saetero! ¡Es su canto de perdón! ¡Es su canto de esperanza! ¡Es su canto.. .su oración!" Y es que Melilla, "posee un valor incalculable en esta Semana de Pasión; porque Melilla, no olvidemos que fue la elegida por Dios para que María nuestra Madre diera a luz al Hijo, Melilla es toda Cofradía, Melilla es la gran enamorada".

María
En su parlamento, el pregonero habló de su devoción por la Virgen María que en sus distintas advocaciones relata en esta Semana Santa la pasión y dolor de la Madre que pierde al hijo de sus entrañas, desde la Esperanza mañanera del Domingo de Ramos arropada por palmas, a la Señora de las Lágrimas del Miércoles Santo en su paso sevillano, la Madre del Mayor Dolor "humilde y sencilla" del Jueves de Pasión, "La Blanca Paloma" que camina bajo un blanco palio de doce puntales detrás del Hijo Cautivo, la Madre Santa de los Dolores que acompaña al Nazareno, la Piedad del viernes doliente, o la Soledad del Viernes Santo.

Precisamente a la Virgen de la Soledad quiso dedicar una de sus reflexiones, evocando los 36 años de cuidados que su madre dedicó a la imagen como camarera mayor. "Por ello quiero dejarles una oración que recoge cuanto a Nuestra Madre le pido cada noche de Viernes Santo: Por vosotras camareras de nuestra Virgen, cual sea su advocación, por vosotros honrosos portadores de mis Cofradías, por vosotros nazarenos de vela y túnica, por vosotros hermanos de Cofradías, por vosotras jóvenes madres que ofrecéis vuestros hijos a nuestra Madre y Señora para su protección, por vosotros jóvenes, futuro de esta tradición ya asumida, por vosotros, internos privados de la libertad en esta noche santa, por aquellos hermanos con dificultades profesionales, sociales y económicas y que apenas están socorridos, por aquellos hermanos oprimidos, bajo el yugo de la esclavitud o el destierro, por cuantos dirigentes-gobernantes sin distingos de ideologías y clases, por cuantos cofrades nos dejaron y gozan junto a Él de la Luz Eterna, por nuestro Santo Padre, religiosos y vocaciones.¡Venerable Madre y Señora, Reina de la Paz, ruega a Dios por nosotros! "
Por todo ello, Francisco Gámez lanzó un llamamiento a Melilla para que arrope su Semana Santa: "¡Salid, Pueblo de Melilla, que está dormida la noche y la luna de brillo brilla por vosotros hermanos de Melilla. ¡Salid Cofradías y Hermandades, que las calles y avenidas lucen para Él mantos de perlas finas! ¡Salid, Pueblo de Melilla!".

Melilla
Manifestó el pregonero que las Cofradías, "con el sentir cristiano y mariano que las ilusionan, se hacen patentes, se adentran en las noches de silencios compartidos, se manifiestan en las calles de nuestra ciudad, recorren caminos ya andados por quienes nos enseñaron y dirigieron".

Seguro "sé que Melilla brillará una vez más, que nuestras Cofradías se verán arropadas con vuestra presencia, que uniréis vuestras voces en cánticos el día anunciado, la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo, que irá camino del Encuentro con Rocío Virgen, su Madre". En nuestra Plaza de España "seremos testigos de la emoción del gran momento, porque esta ciudad se merece un cariño especial, un amor en exclusiva, que sólo nosotros, Cofrades y Pueblo de Melilla sabemos dar. Así os lo pide este pregonero, celebremos tan hermoso día, y hagamos decir, un años más a Carlos Rubiales: "¡No cabe un alfiler en la Plaza de España de Melilla!"
Y al toque de campana que acompaña a la voz del capaz de trono, el pregonero finalizó su parlamento con una petición: "Va por vosotros portadores. Va por Melilla la ya vieja Cofrade, alcemos nuestros Tronos y que la LUZ del mundo embellezca y engalane nuestros Pasos procesionales".
El pregonero de 2013, el presidente de la Agrupación de Cofradías y el vicario episcopal (Foto: Guerrero)
El pregonero de 2013, el presidente de la Agrupación de Cofradías y el vicario episcopal (Foto: Guerrero)