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Con el vía Crucis del Cristo del Socorro Melilla la Vieja cumple una tradición centenaria

El vía crucis se desarrolla por las calles del barrio más antiguo de la ciudad (Foto: Guerrero)
El vía crucis se desarrolla por las calles del barrio más antiguo de la ciudad (Foto: Guerrero)

La Cofradía del Nazareno apadrina el desarrollo del acto religioso que se realiza el día anterior al Domingo de Ramos

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:35h
Al contrario que el año pasado que la lluvia impidió su desarrollo exterior, finalmente ayer las calles de Melilla la Vieja volvieron a ser testigos del desarrollo del vía crucis del Cristo del Socorro, una tradición instaurada a mediados del siglo XIX, fruto del compromiso de los antiguos pobladores del hoy en día barrio más antiguo de la ciudad, que agradecen así la mediación del Cristo que hizo posible que la ciudad fuera abastecida por el mar, mientras era nuevamente asediada por tropas marroquíes.
Pasadas las nueve de la noche se abrían las puertas de la parroquia de la Purísima Concepción para que portadores de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores, sacaran a hombros la hermosa talla del Cristo del Socorro para iniciar, así, el tradicional vía crucis de acción de gracias, fieles a la tradición impuesta por los habitantes del casco antiguo desde mediados del siglo XIX.

Historia
La historia se remonta al siglo XIX, cuando la ciudad estaba siendo sitiada por tropas marroquíes para su conquista. El asedio se prolongaba y los víveres escaseaban. El mal tiempo también impedía la llegada de barcos desde la Península. Los habitantes de Melilla dirigían sus miradas al mar a la espera de los refuerzos necesarios.

El racionamiento impedía incluso que durante la noche pudieran encenderse antorchas para iluminarse, por este motivo el barco con víveres que se acercaba a la ciudad desde Málaga pensó, al ver la ciudadela a oscuras, que había sido tomada por las tropas marroquíes, y decidió dar media vuelta.

Los habitantes de la ciudad, al comprobar lo que ocurría, corrieron a la iglesia de la Purísima Concepción y sacaron a la calle el entonces conocido como Cristo de la Veracruz, tallado en Melilla por un desconocido capitán de Artillería con un tronco destinado al horno de Intendencia. Situaron la cruz sobre las murallas y la iluminaron con teas y antorchas para llamar la atención de los ocupantes del barco. Precisamente la sombra del cristo sobre las murallas fue lo que confirmó a los marineros que la ciudad seguía siendo española, por lo que viraron el rumbo y llevaron su ansiada mercancía a tierra.

Desde ese día, los melillenses bautizaron a la imagen como el Cristo del Socorro, nombre que mantiene desde entonces. Asimismo se acordó sacar la imagen en procesión, en un vía crucis de acción de gracias el sábado anterior al Domingo de Ramos, acto que se repite desde entonces aunque la afluencia de público no es muy numerosa.

El Cristo recorrió ayer las calles del Barrio de Medina Sidonia, acompañado por decenas de feligreses y conducidos por el vicario episcopal, Roberto Rojo, y volvió a asomarse sobre los muros de Melilla la Vieja como hace más de cien años, mirando al mar, a modo de faro.