www.melillahoy.es

Monseñor Juan del Río afirma que “España no puede convertirse en el portero de Europa”

Monseñor se entrevistó con el presidente Imbroda (Foto: Guerrero)
Monseñor se entrevistó con el presidente Imbroda (Foto: Guerrero)

El arzobispo castrense, en su visita a Melilla por el 25 aniversario de la Cofradía del Humillado, asegura que la inmigración “es un problema de todos”

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:35h
Afirmó ayer el arzobispo castrense, monseñor Juan del Río, que no existen soluciones fáciles para el problema de la inmigración, algo que además "es un problema de todos" por lo que se hace necesario, indicó, que "toda la Europa rica se implique" y se busquen soluciones. Lo que queda claro es que nuestro país no puede enfrentarse en solitario a este drama humano, ni "convertirse en el portero de Europa". Monseñor realizó estas declaraciones en Melilla donde permanecerá hasta el próximo Viernes Santo para arropar el 25 aniversario de la Cofradía del Humillado.
La agenda de monseñor en su tercera visita pastoral a Melilla desde 2008, se inició ayer con un encuentro con el delegado del Gobierno, Abdelmalik el Barkani y posteriormente con el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda. Aprovechará al máximo los días de estancia en la ciudad, una visita que se produce al objeto de apoyar la celebración del 25 aniversario del nacimiento de la Cofradía del Humillado y María Santísima de la Piedad.

Afirmó que estancia tiene también un sentido de "solidaridad y apoyo" a la ciudad, en especial en "estos momentos que se viven de tensión" por la cuestión migratoria. Su objetivo, respaldar "no sólo a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, sino a todos los melillenses: Para ellos, mi saludo más afectuoso y la bendición a todos por encima de credos, porque todo estamos unidos por el bien común de hacer Melilla una ciudad preciosa que es y muchas veces tan desconocida".

Como arzobispo castrense dijo que se iba a entrevistar también con la Comandancia General, la Guardia Civil y la Policía Nacional "porque son mis diocesanos". Afirmó que todos ellos, "están haciendo un magnífico trabajo, tanto profesionalmente como desde el punto de vista humano, porque ellos sienten el drama de lo que significa la inmigración como lo sentimos toda persona de bien".

Las concertinas
A preguntas de los periodistas, monseñor afirmó que el drama de la inmigración es un asunto "muy complejo y dar titulares sobre un problema humano como éste es muy peligroso y además insensato". Considera que la cuestión no sólo atañe a España sino a toda Europa, porque "no podemos ser los porteros de Europa y Europa se tiene que comprometer".

Apostilló que esa "Europa rica que vive bien tiene que saber que África existe, y que por lo tato tiene que promocionar a esos países". Recordó que se está hablando de personas y manifestó que "antes de primar el derecho de emigrar de un país, está el derecho a permanecer en su hogar, y se permanece en el país cuando no hay hambre, no hay guerras, pero si la guerra” la gente huye y Europa no puede dar la espalda. La solución "al tema requiere un replanteamiento de tipo global y no parcial".

Quienes sufren después las consecuencias de la presión migratoria "son los hombres y mujeres que vivían aquí y los hombres y mujeres de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado". Reiteró que se está hablando de "un drama humano y como tal se necesita que arrimemos todos el hombro, no sólo con palabras y sobre todo haciendo que los países poderosos del norte de Europa inviertan y promocionen en los países que sufren la hambruna".

Se preguntó monseñor si cualquier europeo que se encontrara en la misma situación de los migrantes si no haría lo mismo, salir de su país. "¿Qué haríamos?, ¿nos quedaríamos o vendríamos? Pues con la misma medida que midamos seremos medidos. Si medimos en humanidad creceremos todos en humanidad y creo que los medios de comunicación están haciendo una labor de concienciación importante, de que el problema de la inmigración es de todos".