www.melillahoy.es

Imbroda niega que haya irregularidades en la contratación de la Ciudad

Asegura que la investigación abierta a raíz del informe del Tribunal de Cuentas de 2010 y 2011 “no va a ningún sitio”, como ya pasó hace tiempo con los 15 expedientes que mandó este organismo a la Justicia

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:35h
El presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda
El presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda
El presidente del Gobierno de Melilla, Juan José Imbroda, negó ayer que se hayan producido presuntas irregularidades en la contratación pública de obras y servicios de la Ciudad Autónoma, que están siendo investigadas en el ámbito judicial y que fueron remitidas hace unos días a la Sección de Enjuiciamiento del Tribunal de Cuentas. “Niego la mayor, totalmente”, respondió Imbroda a preguntas de los periodistas sobre este asunto, que parte del informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas sobre los ejercicios 2010 y 2011, que presentado el lunes por el presidente de este organismo, Ramón Álvarez de Miranda, en el Congreso de los Diputados.
El mandatario local afirmó que “eso no va a ningún sitio”, y recordó que hace alrededor de año y medio, la Fiscalía del Tribunal de Cuentas envió a la Justicia una quincena de expedientes que “no veían bien”, pero el caso fue finalmente sobreseído y actualmente “está archivado”.

Por todo ello, Imbroda lanzó un mensaje a dos colectivos concretamente, uno el de los “inquisidores” que desde las redes sociales “se alegran mucho” de este tipo de noticias, y otro el formado por los partidos políticos de la oposición, a los que sugirió que “se relajen”.
“Una cosa es lo que se diga en un titular llamativo y fundamentalmente por gente de la oposición, que es la que estaba ayer (por anteayer) en el Congreso preguntando, comentando y opinando, y otra cosa es la realidad”, dijo el presidente melillense, que recordó que el Tribunal de Cuentas “está para detectar las irregularidades que cree que hay, y para preguntar, para pedir, ampliar informes e intentar averiguar esas posibles irregularidades que dice que puede haber”.

Por todo ello, Imbroda pidió al resto de grupos que “no se preocupen, que la realidad será cero” en la investigación por un presunto delito de malversación de caudales públicos sobre supuestas irregularidades en contrataciones de obras y servicios y en modificados “no justificados” en proyectos primitivos. Esta investigación parte del informe de fiscalización que el Tribunal de Cuentas hizo de los ejercicios de 2010 y 2011, en el que se han detectado “responsabilidades contables y penales” que están en manos de la Fiscalía Provincial de la Audiencia de Málaga, y que fueron remitidas a la Sección de Enjuiciamiento del Tribunal de Cuentas la semana pasada.

Imbroda informó de que la Comisión de Hacienda tenía previsto reunirse ayer por la mañana para abordar precisamente la respuesta de la Ciudad Autónoma al informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas sobre los ejercicios 2010 y 2011, reunión en la que “se va a ver lo que hay y ya está”.

En este sentido, insistió en que durante los 14 años que lleva como presidente del Gobierno de Melilla “ni una sola vez el Tribunal de Cuentas ha dicho que se ejerza el derecho de restitución”, y aclaró que el informe de los años 2010 y 2011 se refiere a “un carácter puramente técnico y no político”.

Imbroda también salió en defensa del interventor de la Ciudad Autónoma hasta su fallecimiento a finales de 2012, Silverio Jiménez Filloy, del que lamentó que la oposición “lo ha vilipendiado” en la reunión de la Comisión Mixta para las relaciones con el Tribunal de Cuentas celebrada el lunes en la Cámara Baja. Sobre Jiménez Filloy, Imbroda destacó que “fue un gran profesional” durante todos los años en los que ejerció como interventor de la Ciudad Autónoma de Melilla desde su nombramiento a mediados de los 90 por el presidente de la época. A lo largo de todos esos años, el anterior interventor “colaboró con esta administración y con todas para que Melilla fuese a mejor”, dejó claro Imbroda.