www.melillahoy.es

El profesorado precisa de herramientas para responder al alumno LGTB y frenar los casos de acoso escolar

Los ponentes durante su exposición
Los ponentes durante su exposición

Ayer se presentó el estudio "Diversidad y género: una oportunidad educativa para la convivencia" auspiciado por AMLEGA en la VI Semana de Educación en Diversidad Afectiva

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:35h
El profesorado reclama nuevas herramientas que les permitan poder atender a los alumnos LGTB (lesbianas, gay, trans y bisexuales) en esta época tan importante de su vida, así como adquirir recursos que les permitan responder a las situaciones de acoso e incluso agresiones de los que son víctimas estos chicos y chicas, hechos que pueden darse, como así ocurre, en todos los tramos de la educación en nuestro país. Esta fue una de las conclusiones del estudio "Diversidad y género: una oportunidad educativa para la convivencia" presentado ayer por cuatro investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, invitados por AMLEGA.
Ignacio Pichardo, Luis Puche, Laura Muelas y Matías Estefano fueron los cuatro integrantes del Grupo de Investigación Antropología, Diversidad y Convivencia del Departamento de Antropología Social de la Universidad Complutense de Madrid, que presentó ayer en Melilla las conclusiones del estudio "Diversidad y género: una oportunidad educativa para la convivencia", desarrollado en distintos centros educativos del país. La actividad se enclava dentro de la programación de la VI Semana de Educación en Diversidad Afectiva, Sexual y Género en Melilla que organiza la Asociación Melillense de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, AMLEGA.

Los autores justificaron la elaboración de este estudio al objeto de recoger tanto las opiniones e impresiones de alumnos de Primaria a Bachillerato, como también la de los docentes, aunque en esta ocasión sólo respondieron los docentes sensibilizados en cuestiones de diversidad sexual. Aún así, los resultados siguen siendo relevantes y vienen a poner de manifiesto que la sociedad actual, incluso los más jóvenes, sigue reproduciendo los roles tradicionales de sexo y el "acoso" al que es diferente, en especial a los chicos transexuales.

Conclusiones
Si estudios e investigaciones anteriores demostraron la existencia del acoso escolar por razones de orientación sexual (INJUVE 2011), el incremento en los últimos tiempos de comportamientos homófonos en la sociedad, animó a este equipo de investigadores a llevar a cabo esta encuesta. Entre otras conclusiones, el estudio señala que el origen de los insultos proceden en un 52% de los compañeros de clase y en un 1,29% de los profesores. En lugar, entre el 39 y el 46% de las ocasiones, en el centro docente (entre clases, en el patio o en el aula), y los suelen sufrir más los chicos que las chicas, en especial los que "parecen gay". El acoso por Internet o teléfono (14% de los casos) lo ejercen chicas.

El 41% de las chicas y el 37% de los chicos consideran que el acoso es un problema grave. Ante el acoso, la víctima, de forma mayoritaria, o no lo cuenta, o recurre a los amigos y a la familia. En muy contadas ocasiones, acude a la Policía o a los profesores. El 34% de las víctimas no aplica ninguna medida para evitar el acoso, el 28% hace como si no pasaran y el 16% opta por cambiar su físico para encajar.

En el caso de los niños y adolescentes trans (que han cambiado su nombre o aquellos que han iniciado tratamientos hormonales), la falta de estudios e investigaciones al respecto provoca que, de forma mayoritaria, los profesores no sepan cómo actuar ante el propio menor y/o frente a las situaciones de acoso.

Los profesores encuestados, que se declaraban a favor de apoyar a los alumnos trans, el 60% de los de Primaria señalaban que acudirían a las familias para concretar la forma de actuar, mientras que ese sería el recurso del 45% de los docentes de Secundaria. Lo que sí quedó claro es que "no tienen los recursos suficientes o necesarios para abordar este tipo de situaciones en las aulas". Aún así el dato positivo es que hay profesores que aprovechan este tipo de situaciones en las aulas para poner en marcha actividades sobre sexualidad con las que educar en el respeto a la diversidad.

Los principales motivos de discriminación del alumno trans (su comportamiento, forma de vestir o actuar) se acrecientan en la Secundaria, por lo que muchos optan por la huida, la negación de la realidad, el suicidio o el cambio de centro. "Pero también hay chicos y chicas trans que aplican estrategias para ocupar su espacio y que se les respete, actuando como motores del cambio en los colegios".

Se indicó también que el 50% de los profesores interviene ante comportamientos homófonos y si se llega a la agresión acude a las familias, pero el 29% de los docentes no actúa ante estos casos porque "no sabe cómo hacerlo", de ahí que en la investigación se apueste por incentivar la formación del profesorado al objeto de que cuenten con herramientas que les faciliten poder responder tanto al alumno víctima del acoso, como a la hora de actuar ante este tipo de situaciones de discriminación.