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A la Inmaculada Niña Melilla le pide “ven con nosotros a caminar, Santa María ven”

Recibimiento en la plaza de Menéndez Pelayo (Foto: Guerrero)
Recibimiento en la plaza de Menéndez Pelayo (Foto: Guerrero)

La procesión de la Divina Infantita por las calles del centro disfrutó de una soleada mañana

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:35h
Los niños melillenses se convirtieron ayer en protagonistas en la procesión de la imagen de la Inmaculada Niña, la talla de la virgen niña que procedente de México permanecerá en la ciudad hasta el martes. La salida procesional disfrutó, además de una veraniega mañana de sábado, del arrope de la decena de melillenses de todas las edades que quisieron sumarse a la alegría de las esclavas de la Inmaculada Niña que desempeñan su labor en Melilla y Nador, a las que se sumaron las hermanas del resto de congregaciones de la ciudad, que entonaron unidos la oración “ven con nosotros a caminar, Santa María ven”.
A las doce de la mañana de un soleado sábado primaveral se abrían las puertas de la Parroquia Castrense de la Inmaculada Concepción para que desde su interior pudiera salir en procesión la pequeña talla de la virgen niña, la Inmaculada Niña portada sobre una peana repujada en filigranas, y a su vez, sobre un lecho de flores blancas que portaban en unas andas cuatro mujeres.

Precedieron a la imagen procedente de México, los estandartes de las cinco cofradías y hermandades de gloria de la ciudad, así como sus hermanos mayores y juntas de gobierno, el vicario episcopal Roberto Rojo, las hermanas de la Divina Infantita, una cohorte infantil de ángeles y la Banda de Música Ciudad de Melilla.

Procesión
La pequeña talla mariana fue recibida, además de por el himno nacional, con los aplausos y vivas de las decenas de melillenses congregados en la Plaza de Yamín Benarroch, y es que como comentaban muchos de los presentes, ésta era una visita muy esperada. A lo largo del recorrido por la Plaza de España y la Avenida, se sucedieron los cánticos de los asistentes, dedicados con orgullo a la Madre de Dios.

A su llegada a la Plaza Menéndez Pelayo el vicario dio la bienvenida a la imagen a la Parroquia del Sagrado Corazón, donde petardos y la oración de “Ven con nosotros a caminar, Santa María ven”, se convirtieron en elementos de celebración de tan especial ocasión.

El vicario, Roberto Rojo, dirigiéndose a los presentes, en especial a los niños, les manifestó: “Mirad a la Divina Infantita que ha venido desde México a conocer a todos los niños de Melilla, porque ella es nuestra madre que viene a protegernos”.

También les animó a entonar la canción “tengo en casa a mi mamá, pero mis mamás son dos: en el Cielo está la Virgen, que es también mamá de Dios”.

Con los vítores de guapa, guapa, guapa, la ceremonia llegó a su fin, no sin que el Coro de la Hermandad del Rocío pusiera el broche con varios temas dedicados a la Virgen.
La hermana mayor de la Cofradía del Nazareno, entre las portadoras (Foto: Guerrero)
La hermana mayor de la Cofradía del Nazareno, entre las portadoras (Foto: Guerrero)