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A pesar del mal tiempo, a las doce en punto de la noche Imbroda prendía fuego a la hoguera
A pesar del mal tiempo, a las doce en punto de la noche Imbroda prendía fuego a la hoguera

Problemas circulatorios y la lluvia no impiden la mágica noche de San Juan

La Asociación de Vecinos Comunidad y la Asociación Cultural Ángeles Guardianes se hicieron este año con el primer premio en el concurso de hogueras que organiza Festejos

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:35h
La lluvia hizo su temida aparición, incluso el granizo, en la mágica noche de San Juan, restando belleza y colorido a una velada tradicionalmente veraniega en la que se unen el fuego de las hogueras con los baños en el mar para pedir al santo su bendición para todo el año. A las cuestiones climatológicas hubo que sumar también los problemas circulatorios y retenciones que se registraron en la zona del Industrial, Hipódromo y el propio Paseo Marítimo Mir Berlanga, como consecuencia de las obras para la instalación de nuevas canalizaciones.
Cientos de melillenses no quisieron perderse este momento especial, aunque hubo menos público
Cientos de melillenses no quisieron perderse este momento especial, aunque hubo menos público
Nueve entidades vecinales y culturales se inscribieron este año en el concurso oficial de hogueras que convoca la Viceconsejería de Festejos. Todas ellas optaban, en sus respectivas categorías, a los tres primeros premios dotados con 1.000 euros, 800 euros y 700 euros. Este año se conceden además 450 euros a las que no reciban premio, en concepto de participación.

Fallo concurso
En esta edición, en la categoría de asociaciones de vecinos el primer premio fue para la la A.V. Comunidad, el segundo para el Constitución y el tercero para Acrópolis. En cuanto a entidades culturales, el primer puesto fue para la hoguera de Ángeles Guardianes, el segundo para la Casa de Ceuta y el tercero para el Club de Pesca Islas Chafarinas.

En esta ocasión la temática de las hogueras ha sido muy variada. Así, Ángeles Guardianes apostaron, homenajeando la película ET, dejar patente que están prestos siempre a acudir y ayudar allá donde haga falta.

La Asociación de Vecinos Comunidad criticó el que se prohíba el bingo familiar en las asociaciones de vecinos. Uno de los carteles resumía la queja: “Que pena, que dolor, que se menta con nosotros, habiendo tanta evasión”.

El Barrio Constitución levantó un enorme castillo asaltado por un gigante verde. La Cofradía del Nazareno, tocaba de pasada la Operación Ópera para centrarse en los malos resultados que han cosechado los estudiantes melillenses en el informe PISA.

La Casa de Ceuta recreó la feria de septiembre dejando presente el sentir de muchos que opinan que la feria que tenía su sede en el parque Hernández era mucho mejor que la plaza de San Lorenzo donde se realiza ahora.

Acrópolis dedicó su hoguera a denunciar los problemas que padece el barrio más antiguo de la ciudad, tanto por las obras que complican la vida de los vecinos, como las moragas y botijos de quienes han escogido esta zona de la ciudad para reunirse, dejando a su paso ruido y suciedad.

La Asociación Sucesos Terreros, tal vez buscando ser originales, se limitaron a colocar unas tarimas de madera y la leyenda “Debido a la crisis y los recortes, esto es lo que hay”. La Asociación Amigos del Hipódromo, hizo su crítica a la Iglesia y el Club de Pesca Islas Chafarinas realizó un alegato ecologista defendiendo cuidar del mar, utilizando para ello la enorme figura de un pulpo muy serio.

San Juan
La temida lluvia hizo finalmente su aparición a lo largo de la tarde de este previo a la noche de San Juan y lo hizo acompañada de viento e incluso granizo. Pero aún así, la hoguera oficial, una bella composición dedicada a Melilla la Vieja y la vinculación de la ciudad con el mar, ardió como estaba previsto a las doce de la noche. El encargado de prender la mecha, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda. A su término, un magnífico castillo de fuegos artificiales seguido por los melillenses que se atrevieron a acercarse a la playa a pesar del mal tiempo. La afluencia fue mucho menor que en otras ocasiones, pero aún así, los presentes soportaron estoicamente la lluvia guareciéndose en soportales o bajo pagauas. Lo importante, mantener la tradición.

Aunque no hubo incidentes graves, sí que el viento de poniente obligó a los bomberos a tener que sofocar algunas de las hogueras de barrios, como la del Hipódromo, por temor a que las llamas alcanzaran alguna zona residencial. Otras candelarias, como la de Tiro Nacional, no ardió por más gasolina que le echaran. Sin lugar a dudas, singular noche de San Juan la que se vivió ayer en Melilla, una jornada marcada además por los problemas de tráfico y retenciones sufridos a la altura del Industrial por los cortes de calles a consecuencia de las obras de canalizaciones que la Ciudad Autónoma viene acometiendo.