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Melilla cambiará sus ritmos con el Ramadán, el mes del ayuno que se inicia hoy domingo

Con un rezo comunitario finalizará el Ramadán en unos 28 días
Con un rezo comunitario finalizará el Ramadán en unos 28 días

Al margen del sentido religioso de esta celebración, distintas entidades e instituciones como la Ciudad Autónoma han programado actividades de diversión y ocio

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:35h
Con el amanecer Melilla se sumergerá desde hoy y hasta finales de julio, en el mes sagrado del ayuno para miles de ciudadanos de religión musulmana, el Ramadán, un tiempo de recogimiento, oración y purificación que culminará con la pascua del Aid el Fitr. Unos cuarenta mil melillenses de religión musulmana residentes en la ciudad están llamados a cumplir este precepto coránico. A lo largo de estos 28 días, se abstendrán durante las horas diurnas de ingerir alimentos y bebidas, de fumar y de mantener relaciones sexuales, al tiempo que deberán acudir a las mezquitas a practicar los rezos de rigor. La ruptura del ayuno se realizará a la caída de la tarde, tras el rezo preceptivo.
Melilla se sumerge desde hoy en el mes del ayuno, el Ramadán y los biorritmos de la ciudad también se verán afectados, con la consecuencia directa de la potenciación de la vida en las horas nocturnas.

Ramadán
A la caída de la tarde, tras la ruptura del ayuno, creyentes y no creyentes, musulmanes y cristianos, acudirán a restaurantes, teterías, cafetines o casas particulares, para compartir en armonía la más que rica, variada y sabrosa gastronomía bereber y los platos más tradicionales para estas fechas, empezando por la reconstituyente harera. Las cafeterías y teterías también toman un protagonismo especial. Durante todas las noches suelen llenarse, principalmente de varones, para pasar el tiempo practicando diversos juegos de mesa.

El Paseo Marítimo se convierte también en un lugar de encuentros con amigos y familiares, disfrutando del relativo frescor de las horas nocturnas, antes del inicio del ayuno al amanecer. Por ese motivo no es extraño que grupos de mujeres den paseos por sus barrios o departan con sus vecinos cristianos que también salen a la calle con sus sillas antes de irse a dormir. Los niños, sin duda, son los que más aprovechan estos momentos para alargar sus juegos en la calle.

Antes de la salida del sol, tras el rezo de rigor, los creyentes toman un último tentempié antes del inicio del ayuno. Después, tras unas horas de sueño, nunca suficientes, no queda más remedio que volver a la rutina diaria que marcan las responsabilidades laborales y familiares. Son también días en los que, según la tradición de los creyentes, las puertas del cielo se mantienen abiertas y las del infierno cerradas, de ahí que las mezquitas permanezcan abiertas todo el día y que los feligreses incentiven, más si cabe, las acciones benéficas buscando, más que una recompensa espiritual, que el hermano no padezca penurias en especial en esta celebración.

Purificación
El Ramadán es sobre todo una celebración religiosa. En el Corán, tal y como recuerdan las entidades religiosas, se dice: "¡Oh, creyentes! Os está prescripto el ayuno, tal como fue Prescripto a los anteriores a vosotros, a fin de que alcancéis la piedad ". Se trata pues, de un mes de dogma, abstinencia y oración. A la luz del día, se ayuna; con el crepúsculo, se come, se bebe y se invoca a Dios en forma de rezos, de danzas o de cantos. Sin embargo el ayuno también puede romperse mirando y diciendo lo que no es debido.

Con estos ejercicios de dominio de sí mismo el creyente musulmán manifiesta su veneración a Dios y su adhesión a la doctrina revelada en el Corán al profeta Mahoma. Si bien los enfermos, los niños, las mujeres embarazadas y los que estén de viaje pueden ser dispensados de este esfuerzo.
"El cuarto pilar del Islam, ayunar durante el mes de Ramadán, refuerza al creyente musulmán y profundiza su fe. Al responder a la voluntad de Alá, el musulmán disciplina su cuerpo, piensa en aquellos que son menos afortunados que él y renueva los principios y la práctica de su propia fe", apuntan los expertos, que tampoco olvidan la fiesta dentro de la fiesta, la Noche del Destino, en la que se evoca la iluminación total de Mahoma al recibir el Corán. Se dice que cualquier petición del creyente sincero puede ser satisfecha cuando se hace en esa noche.

Veintiocho días después vendrá la Pascua Chica, el Aid el Fitr, con la que se pondrá el punto y final a estos días de ayuno y oración del mes sagrado del Ramadán. Será sobre el 27 de julio. Esa mañana, sobre las nueve y media la Comisión Islámica suele organizar un rezo conjunto y multitudinario en la explanada junto al Tercio Gran Capitán, como antesala de esos tres días de fiesta. Después, las familias, se reunirán en sus hogares, en torno a la mesa, donde degustar el primer desayuno tras el mes de abstinencia.

Salud
El Corán establece que están exentos del ayuno las mujeres embarazadas, los niños pequeños y los enfermos. Los médicos aconsejan no romper el ayuno con comidas copiosas y en el caso de las personas diabéticas, se les recomienda acudir a su médico si deciden ayunar.

Al respecto se señala que "los pacientes con diabetes que eligen ayunar durante el Ramadán se abstienen de comer, beber y tomar medicación desde el amanecer hasta la puesta de sol, lo que incrementa el riesgo, entre otros, de padecer una hipoglucemia que, de no tratarse puede suponer serios problemas para la salud, como pérdida de conocimiento o convulsiones, que requieren tratamiento urgente".

Los profesionales sanitarios insisten en la necesidad de someterse a revisión 1 o 2 meses antes del Ramadán. Se estima que menos de 10% de los musulmanes con diabetes lo hacen. Esta revisión permite, entre otras cosas, conocer la mejor manera de cuidar su alimentación durante estas semanas e incluso informarse de posibles cambios en la pauta del tratamiento a seguir. "Esto demuestra la necesidad de fomentar una educación diabetológica en la que se informe no solo de los riesgos de ayunar sino sobre todo qué significa ser diabético y que puede deparar el futuro con esta enfermedad", señala la Federación de Diabetes de España.

Felicitaciones
Todos los partidos políticos y diferentes instituciones sociales hacen llegar a los musulmanes melillenses sus mejores deseos para este especial tramo espiritual. Así, por ejemplo, el delegado del Gobierno, Abdelmalik el Barkani desea "a todos los melillenses en general y en especial a los de confesión musulmana, un feliz Ramadán, en el marco de la convivencia pacífica e intercultural que engrandece nuestra ciudad".

En su opinión, "la proyección colectiva de las principales fiestas religiosas de las distintas comunidades melillenses es una forma de consolidar nuestra riqueza intercultural". En tal sentido, Abdelmalik El Barkani considera que el mes de Ramadán "contribuye a que nos conozcamos mejor, intercambiemos experiencias culturales y convivamos con diferentes perspectivas de la fiesta y el encuentro con la familia, los amigos y los vecinos".

Asimismo la Comunidad Musulmana de Melilla se suma a esta felicitación comunitaria por el inició del Ramadán, con el deseo expresado por su vicepresidente Abdeluahab Mehamed: "Rogamos a Dios que en este mes la cercanía y el entendimiento sea el regalo más dispensado entre vecinos, y que la gracia de este mes nos arrope como creyentes y como ciudadanos en la concordia y la honestidad, defendiendo los principios de humanidad y respeto, que emanan del buen uso de nuestras normas de convivencia y de creencia".

Actividades
La Ciudad Autónoma, a través de la Viceconsejería de Festejos ha elaborado una completa programación de actividades de cara al Ramadán. Se ha previsto el desarrollo de competiciones de ajedrez, parchís y dominó, cine y fiestas infantiles en varios barrios, concursos de redacción, dibujo y fotografía, caminatas nocturnas, futbol, y charlas como la que impartirá Laila Ahkim responsable de Cultura del Ayuntamiento de Nador sobre "Mujer, familia y Ramadán". El presupuesto es de 40.000 euros e incluye, como broche, la actuación del grupo Itrimoraima.