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Francisco Robles, convencido que julio será “el mes del cambio de signo” de la obra del nuevo hospital

El director territorial del Ingesa considera que este verano será "crucial" para la infraestructura sanitaria de la ciudad, porque además se cerrará la remodelación del Centro de Salud de Polavieja

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:35h
Francisco Robles, director territorial de Ingesa
Francisco Robles, director territorial de Ingesa
Se declara convencido el director territorial del Ingesa, Francisco Robles, en cuanto a que en este mes de julio se producirá un "cambio de signo" en relación a las obras del nuevo hospital universitario, en el sentido de que prevé que se levante la paralización judicial que pesa sobre esta actuación desde hace dos años. Todo ello, fruto de las sentencias dictadas y de la negociación abierta entre las partes en litigio (Ingesa y la UTE adjudicataria). Pero además señala que este verano será un periodo "crucial" para la infraestructura sanitaria melillense, puesto que se marcará el inicio de las obras de remodelación del Centro de Salud de Polavieja.
  • ¿Cuál es el estado de situación de las dos obras más importantes de INGESA en Melilla en estos momentos, como son el hospital universitario y el centro de Salud de Polavieja?
  • En el campo de las inversiones en infraestructuras, las dos obras más importantes actualmente del INGESA en Melilla están a punto de llegar a su momento crucial y el presente mes puede ser testigo de importantes avances en lo que pueden ser sus definitivos desenlaces. Por un lado, el proyecto de la remodelación del Centro de Salud de Polavieja va cubriendo todos los requisitos precisos y ya está en la fase de elaboración de los pliegos para su licitación.
En cuanto a la obra del nuevo hospital, se tienen fundadas y razonables esperanzas que en este mes se desbloquee la actual situación; por un lado, con el levantamiento de la orden judicial de paralización de la obra y, por otro, -ante las sentencias ya evacuadas sobre el litigio- con el posible, que se espera leal, entendimiento de las partes para la reanudación de la obra.
  • ¿Se mantienen las fechas apuntadas con motivo de la última visita a Melilla del director de INGESA sobre la obra del nuevo hospital?
  • Con las únicas reservas que se dan la época del año en la que nos hallamos, mi opinión es que sí. Aunque las calendas han querido que el presente mes pueda ser testigo de la resolución del litigio de la paralización de la obra del nuevo hospital universitario, acaecida en 2012, hay que recordar que el origen del conflicto -como lo demuestra la reivindicación de la propia U.T.E. de constructoras- nace de una propuesta de proyecto modificado, prometido por el gobierno del PSOE pero que nunca llegó a aprobar el nuevo gobierno de España, ante los insalvables problemas jurídicos y técnicos existentes, pero nunca por falta de dotación económica, como ha reiterado la Dirección Territorial de INGESA en Melilla.
Como prueba de ello se han aportado detalles de la dotación presupuestaria anual de INGESA desde 2012 a 2014, en los que aparecían reflejados los apuntes justificativos de la dotación crediticia para esta obra. Por todo lo anterior, es perfectamente posible que tras el verano la obra se reinicie y se avance e, incluso, se concreten otras actuaciones que complementarían el proyecto modificado por INGESA en septiembre de 2012, actualmente el único válido, ya que cumple todos los requisitos que la legislación vigente exige.
  • ¿Con qué actitud afronta INGESA las siguientes fases?
  • INGESA mantiene en este plazo la misma posición que ha mantenido durante estos dos años, que es la invitación al acuerdo desde el respeto a la legalidad vigente y la defensa de los derechos de los melillenses, para conseguir el mejor hospital posible.
Así está el tema. Son ya casi dos años los que la obra está paralizada por orden judicial y a instancias de la U.T.E.; pero tras recaer dos sentencias favorables a INGESA, cuando menos en la cuestión de la propuesta de proyecto modificado reclamado por la U.T.E. y parecer derivarse de las mismas una "invitación" judicial al entendimiento de las partes como mal menor. El escenario parece haber cambiado.

Aunque no debe olvidarse que INGESA tiene esas dos sentencias favorables y que, llegado el momento, puede poner como base de sus actuaciones futuras. Queda -poco, pero queda- espacio y tiempo posibles para el encuentro. Julio debería ser el mes en el que la situación se desbloqueara, ya que es claro que la actual situación no es beneficiosa para ninguna de las partes y la, al menos aparentemente, ausencia de otras salidas, debería desembocar en que las obras se retomen a la mayor brevedad posible.
  • ¿Y la remodelación del Centro de Salud de Zona Este, en la calle General Polavieja, como va?
  • Esta obra, concebida en la etapa de gobierno del Partido Popular y que es mucho más que un simple remozado, ya que se actúa en tres de sus cuatro niveles, viene a expresar el interés que tiene INGESA, y con ello el Gobierno de España, en que la calidad de la asistencia sanitaria continúe mejorando y no se resienta con el paso del tiempo; así lo demuestra que en una época de control y ajuste presupuestario, INGESA haya puesto en marcha este proyecto que tiene un presupuesto final superior al millón setecientos mil euros (1.700.000 €).
Ese interés se ha plasmado también en el jalonamiento de los diferentes pasos, sobre todo para intentar evitar que se produzcan situaciones indeseables como la que venimos padeciendo. Así, tras la elaboración del proyecto, éste ha cubierto ya su paso preceptivo por los servicios técnicos de INGESA, con lo que se entra ya en la fase de elaboración de los pliegos, para los que se ha puesto julio como plazo para su elaboración.
  • ¿Qué contemplan las actuaciones de esta obra?
  • Como dije antes, se actúa en tres niveles de los cuatro que tiene el centro de salud, sólo no se actúa en el nivel más inferior. La obra contempla cambios estructurales y cambios funcionales. De ese modo se responde a los objetivos que se le dieron a la dirección técnica, sobre una nueva disposición asistencial, cuyo dato más sustantivo será la creación de una zona asistencial exclusivamente infantil; la más ordenada y homogénea disposición de los equipos de atención primaria; y el cambio total de la unidad administrativa, haciéndola más racional y amable, tanto para el usuario como para el trabajador. Además, se le dará cabida a la Unidad de Cuidados Paliativos que estará ubicada en este centro de salud.
En cuanto a los cambios tecnológicos y de equipamiento, hay que destacar -junto a otras mejoras de las que se dará debida cuenta- que se dotará al centro de climatización centralizada, abandonando el ya arcaico sistema que existía de consolas murales y condensadores en las paredes. Éstas y otras actuaciones, como la adecuación del edificio a la normativa vigente, justifican el importante presupuesto que INGESA va a dedicar a la obra, 1,7 millones de euros.
  • ¿Qué plazos maneja la Dirección Territorial para esta obra?
  • En INGESA Melilla seguimos programando la obra para que se inicie tras el verano y en cuanto sea posible. Si no existen contratiempos puede comenzar en el mes de octubre y se prevé un plazo ejecución de 12 meses.
  • De sus declaraciones se deduce que la actividad asistencial no podrá coexistir con el desarrollo de la obra, ¿qué previsiones existen sobre el funcionamiento del centro de salud y la asistencia a sus usuarios?
  • Efectivamente, quiero recordar que, inicialmente, la obra prevista, no iba a suponer cambios que impidieran seguir asistiendo en el centro de salud, porque era el remozado previsto -algo más profundo- en el mantenimiento de un edificio de más de 40 años; pero un conocimiento mejor de las necesidades del propio edificio, así como el de las necesidades asistenciales, decidió a INGESA a acometer una verdadera remodelación, que ampliará su uso -con patrones de calidad actual- al menos entre 10 y 15 años más.
En este nuevo escenario se le encargó al equipo de Atención Primaria, bajo la dirección del gerente, el estudio de alternativas. Desde el principio la más razonable por espacio, dotación, comodidad para usuarios y trabajadores, ubicación física, disponibilidad de aparcamiento, era el centro de salud de zona centro y en ello se está. Me consta que en estos días se está ultimando un documento que se presentará a la parte social para su debido conocimiento, aunque, lógicamente, la rumorología esté ya en marcha, pero aún el estudio no está acabado en su fase de borrador.
  • ¿Y personalmente, como afronta este período de especial actividad?
  • La sensación es que estamos ante un período ilusionante, esa es la palabra que creo percibir en los hombres y mujeres del equipo de gestión, que el gerente Pedro Villarroel dirige, y a quienes me honro en coordinar; porque si das el paso adelante en la gestión pública es para hacer cosas en pro de la ciudadanía y su bienestar. Las posibles adversidades sólo te estimulan a buscar alternativas.
Personalmente soy optimista, hemos doblado ya el Cabo de Hornos de la legislatura, que ha sido muy duro, pero tengo la convicción de que será el Cabo de Esperanza el que nos impulse ya; porque conozco la identidad de intereses y objetivos de la Dirección de INGESA y del propio Ministerio de Sanidad, especialmente de la Secretaria General, con los de la ciudadanía melillense; por ello estoy seguro de que este período que comienza nos va a dar muchas satisfacciones, sobre todo a los asegurados de INGESA y, en definitiva, a los melillenses que usan nuestros servicios.