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El oleaje dificultó las labores de los portadores (Foto: Guerrero)
El oleaje dificultó las labores de los portadores (Foto: Guerrero)

El oleaje de levante mece a la Virgen del Carmen en su procesión por la dársena melillense

Cientos de melillenses acompañaron a la patrona de los pescadores en su salida procesional por las calles de la ciudad

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:35h
Un mar salpicado por las olas del viento de levante acogió ayer a la hermosa talla de la Virgen del Carmen que volvió, un año más, a señorearse por las aguas de la dársena melillense, arropada por centenares de hombres, mujeres y niños que la acompañaron en su peregrinar marinero. Tras la ceremonia religiosa oficiada este año en pleno Paseo Marítimo, la virgen fue portada a hombros por un grupo de hombres de Corea y el Hipódromo. Custodiada por los infantes de la mítica Compañía de Mar, la patrona de los pescadores hizo un alto en la calle Callao para recordar a Francisco Gil Castro, aquel héroe local que falleció en el intento de rescatar a una bañista.
Las mujeres de Corea portan a la patrona del mar (Foto: Guerrero)
Las mujeres de Corea portan a la patrona del mar (Foto: Guerrero)
La patrona de los pescadores cumplió de nuevo con la tradición y bendijo, desde una barca cuajada de flores, las aguas de la dársena melillense, a la que se arrojó una corona de laurel en recuerdo de cuantos han perecido bajo las garras del mar.

Procesión
La tarde se inició con la salida de la imagen de la Virgen del Carmen portada por los hombres de la Asociación de Vecinos Hipódromo y Corea, custodiada por ocho representantes de la legendaria Compañía de Mar y la Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía del Nazareno. La comitiva se dirigió desde la Asociación de Vecinos Hipódromos al parque situado frente a la Policía Local y de ahí a la Plaza del Callao donde se hizo entrega de un ramo de flores a Carmen Leal, viuda de Francisco Gil Castro, quien en 1986 no dudó en poner en riesgo su vida, como así ocurrió, para rescatar a un joven de morir ahogado. Por ese mismo motivo tanto Corea como el Hipódromo, llevan a cabo una recogida de firmas para conseguir que la Ciudad Autónoma cambie el nombre de la plaza para que pase a llamarse Plaza de la Virgen del Carmen.

Misa
Bajo los vivas y gritos de "guapa, guapa, guapa", la virgen fue llevada a la sede de la Hermandad de la Virgen del Carmen que instaló en plena puerta la imagen mariana que solían utilizar en la procesión nocturna. Acto seguido la virgen del Hipódromo fue conducida al paseo marítimo, donde este año se instaló un altar y desarrolló la ceremonia religiosa oficiada por el párroco castrense, Francisco Sierra. Además el coro rociero Al Sur del Sur, de la Casa de Ceuta, fue el encargado de poner el broche musical al acto.

Al término, la imagen fue conducida al mar, no sin antes recorrer un buen trecho por la orilla hasta la playa de la Hípica, buscando el mejor espacio para subirla a la embarcación pertinente huyendo del fuerte oleaje. Una vez en la barca, la talla recorrió la dársena acompañada por una corte de embarcaciones que hacían sonar sus sirenas. A la altura del puerto, se arrojó una corona de laurel en recuerdo de cuantos han perdido su vida en la mar.

A su regreso a la playa, los vecinos del Hipódromo entregaron la virgen a los antiguos residentes de Corea y estos, en el último tramo, a las mujeres, que condujeron a la virgen hasta su local en el que se celebró un pequeño encuentro entre la imagen procesionada y la que se guarda en este local del Industrial.
Homenaje a la viuda de Francisco Gil (Foto: Guerrero)
Homenaje a la viuda de Francisco Gil (Foto: Guerrero)