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La Mesa Interconfesional apela al ‘Dios de los melillenses’ para que lleve la paz allá donde hay dolor

Los portavoces de la Mesa Interconfesional (Foto: Guerrero)
Los portavoces de la Mesa Interconfesional (Foto: Guerrero)

Melillenses de distintas confesiones se sumaron a la oración conjunta en demanda de cordura en el mundo

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:35h
Los melillenses arroparon ayer la concentración por la paz en el mundo que se desarrolló en la Plaza Menéndez Pelayo convocada por la Mesa Interconfesional. El colofón al encuentro entre ciudadanos de diferentes culturas, fue su unión en la oración conjunta que condujo en nombre de todos el vicario episcopal, Roberto Rojo, en la que pidió al Dios "que ha hecho posible en Melilla que podamos vivir en paz" que "lleve los buenos sentimientos de Paz y Amor de los melillenses a quienes ahora viven la angustia y el horror de la guerra, para que un día podamos vivir sin fronteras ni divisiones".
El encargado de conducir la oración conjunta fue el vicario episcopal, Roberto Rojo, que rogó en nombre de todos a un Dios Creador y único para todos los melillenses.

Oración
"Imploramos al Dios Creador que nos dio esta tierra parea que la domináramos, para que creciéramos y nos multiplicáramos; al Dios de nuestros padres que nos educaron y nos formaron en los valores del respeto, la tolerancia y el amor; al Dios que nos enseñaron a orar, amar y respetar. A este Dios que ha hecho posible que en la ciudad de Melilla podamos vivir en paz y en buena armonía, aceptándonos y ayudándonos a construir una sociedad donde nuestros hijos puedan jugar y crecer juntos.

Queremos, en esta tarde, unir todos nuestros buenos sentimientos de Paz y Amor, todo lo que sienten nuestros corazones y hacerlos una unidad para que Tu, Dios misericordioso, puedas llevar este gozo que ahora sentimos, a todos los rincones del mundo donde necesiten esta Paz y puedas extender nuestras manos, a quienes ahora viven la angustia y el horror de la guerra, para que perdiendo un poco de nosotros mismos podamos llevar alientos de Amor y Esperanza y un día podamos vivir sin fronteras ni divisiones.

Somos un pueblo pecador e imperfecto que no merecemos levantar nuestra vista hacia Ti, pero queremos suplicarte por todas estas personas que lo están pasando mal, porque se han quedado sin hogar, rotas sus familias, y sin los recursos necesarios para vivir; que puedan volver a la normalidad, que se acaben las guerras, y pueda surgir el diálogo entre las personas, para hacer crecer la Paz entre los pueblos, la tolerancia y el respeto; y puedan vivir los pueblos ayudándose uno a otros y respetándose en sus creencias, para que un día podamos estar juntos en tu Reino. Te lo pedimos a Ti, único Dios, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, que guardes a nuestras familias y las hagas crecer en el Amor y el Respeto, que sigamos construyendo la paz con gestos sencillo como el que te presentamos y un día gocemos de tu Paz celestial. Amen".

Tras sus palabras, se guardó un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas del terrorismo y la guerra, para culminar seguidamente con la interpretación del Himno de la Alegría coreado por parte de todos los asistentes a la plaza.
El público entona el himno de la alegría (Foto: Guerrero)
El público entona el himno de la alegría (Foto: Guerrero)