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El conjunto escultórico ha supuesto una inversión de 50.000 euros, según apuntó ayer Imbroda (Foto: Guerrero)
El conjunto escultórico ha supuesto una inversión de 50.000 euros, según apuntó ayer Imbroda (Foto: Guerrero)

El dios Chronos mide el tiempo con relojes de sol en la Plaza 1º de Mayo

Imbroda inauguró ayer una escultura imponente que adorna la glorieta construida frente al edificio de los sindicatos, una obra del melillense José Mª Sánchez que tiene siete metros de altura y ha costado 50.000 e

sábado 13 de diciembre de 2014, 22:53h
Los relojes de sol son, por ahora, únicos en el mundo porque tienen el limbo esférico, cuando lo habitual es que sea cilíndrico (Foto: Guerrero)
Los relojes de sol son, por ahora, únicos en el mundo porque tienen el limbo esférico, cuando lo habitual es que sea cilíndrico (Foto: Guerrero)
La Consejería de Fomento, Juventud y Deporte ha culminado con un imponente conjunto escultórico la remodelación urbanística que recientemente llevó a cabo en la Avenida Duquesa de la Victoria con la construcción de dos glorietas que regulan el tráfico al inicio y al final de este céntrico vial. Una de ellas, la que está justo enfrente del edificio de los sindicatos, la preside desde ayer el dios del tiempo, Chronos, que rompe literalmente las cadenas que le unen a dos relojes de sol únicos en el mundo.
Se trata de dos relojes cuyos limbos -zona donde se refleja el sol- son esféricos. No hay constancia de que en España ni otros países haya relojes de sol de este tipo, ya que lo habitual es que el limbo sea cilíndrico. Esto hace que el nuevo conjunto escultórico de la Plaza 1º de Mayo sea aún más especial, según apuntó durante la inauguración el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, en cuya opinión esta obra melillense supone "otro atractivo más para la ciencia".

Para ello, han sido necesaria una inversión municipal de 50.000 euros y varios meses de trabajo por parte de un amplio equipo de personas, entre ellas el escultor melillense José María Sánchez, y el topógrafo José Manuel Fernández, el cual incluso ha tenido que viajar a Madrid para hacer estudios con la Universidad Politécnica respecto a los relojes de sol.

La escultura del dios Chronos tiene siete metros de altura y es de bronce. Según explicó su autor, es "un motivo fantástico" y se pensó en esta figura aprovechando que Melilla es una ciudad muy antigua. Para ello, se decidió acompañarlo de dos relojes de sol para completar un conjunto escultórico para recrear una "alegoría al tiempo". El resultado es una imponente escultura que no está basada ni inspirada en ningún modelo, sino que es fruto de la improvisación, tal y como explicó José María Sánchez, que ya anteriormente había hecho otras esculturas en Melilla como los dos lanceros del siglo XVI en el Pueblo y el aviador Tomás Castaño de Meneses, ubicada en la Plaza de la Aviación Española.

Por su parte, los relojes de sol son de forja y acero. En realidad son dos para que sea más fácil interpretar qué hora es. Así, uno es para las épocas de solsticio de verano a solsticio de invierno, y otro para el solsticio de invierno al solsticio de verano.

Para comprobar qué hora es, es necesario sumar una hora y 12 minutos a la marca de la sombra si es invierno. En verano, hay que añadir a dicha marca dos horas y 12 minutos, según explicó el topógrafo, que destacó el trabajo tan laborioso de investigación que ha habido que hacer para construir e instalar estos relojes de sol únicos en el mundo.

“Motivo de orgullo”
El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, consideró ayer que el conjunto escultórico inaugurado ayer debe ser "un motivo de orgullo para los melillenses" porque va a embellecer la ciudad y a la zona de la Plaza Primero de Mayo "le va a dar una prestancia extraordinaria". Además, contribuye a profundizar en una senda iniciada desde hace tiempo para incrementar el número de esculturas en los últimos años en diferentes lugares de Melilla, lo cual es "síntoma de una ciudad culta, moderna y que tiene prestancia".

Imbroda opinó además que los 50.000 euros invertidos no son "una cifra para nada espectacular" en comparación con la "lo que vale artísticamente y lo que embellece" esta zona céntrica de Melilla, por lo que quiso dar la enhorabuena a los autores y también a la Consejería de Fomento por haber culminado de esta forma el proyecto en Duquesa de la Victoria.

La inauguración estuvo plagada de anécdotas, entre ellas la irrupción de hasta cuatro camiones de bomberos que se dirigían con estruendo a una actuación para apagar un incendio en un contenedor cercano, y también la presencia de un inmigrante sirio que quería reclamar la libertad para su país ante las cadenas del dios Chronos. Este inmigrante fue desalojado por la Policía Local ante la mirada del numeroso público, conformado por numerosos miembros del Gobierno y allegados del escultor.