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La Cofradía del Cautivo entrega las prendas que vestirá el preso que se liberará el Jueves Santo

Momento de la entrega al director del centro, de la túnica que vestirá el liberado (Foto: Guerrero)
Momento de la entrega al director del centro, de la túnica que vestirá el liberado (Foto: Guerrero)

Desde hace 15 años se realiza esta ceremonia en el centro penitenciario previa a la liberación en sí en la que el excarcelado recibe la ayuda de varias instituciones para su reinserción social

miércoles 18 de febrero de 2015, 21:56h
La Cofradía del Cautivo liberará en Semana Santa, por decimoquinto año consecutivo, a un interno del Centro Penitenciario que ha pasado al tercer grado. El acto se llevará a cabo a las nueve y media de la noche de este próximo Jueves Santo, 2 de abril, a la altura de la Plaza Menéndez Pelayo, coincidiendo con la salida procesional del mencionado cristo. Hasta el momento sólo tres mujeres se han beneficiado de esta medida, y habrá que esperar unas semanas hasta conocer el sexo de la persona que se beneficiará de esta medida de gracia. La Cofradía y el Voluntariado Cristiano de Prisiones se encargarán de tutelar al liberado durante los siguientes doce meses para ayudarle en su reintegración en la sociedad.
Los representantes de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima del Rocío, junto al padre Ángel Santamaría como responsable del Voluntariado Cristiano de Prisiones, hicieron entrega ayer tarde al director del Centro Penitenciario, Francisco Rebollo, de la túnica, el capirote y la faja de esparto que lucirá el interno que a petición de la Cofradía y por decisión del juez de Vigilancia Penitenciaria pasará al tercer grado y saldrá en procesión, junto al trono de Jesús Cautivo, el próximo Jueves Santo.

Acto
Francisco Rebollo apuntó que con este acto se cumplía una tradición instaurada hace ya quince años y que ha permitido hasta el momento que catorce personas recuperaran su libertad y se reinsertaran en la sociedad. Con la ayuda precisa, todos, los catorce liberados hasta el momento, han podido incardinar de nuevo sus vidas y no recaer, lo que pone de manifiesto "que se ha hecho un buen trabajo que precisa del apoyo de todos".

Explicó cómo se desarrolla el proceso, desde la petición que eleva la Cofradía, hasta que la junta de tratamiento, en base a los expedientes de los más de internos existentes en Melilla, confecciona una terna que presenta al juez de Vigilancia Penitenciaria, Juan Rafael Benítez Yébenes, que determinar cuál es el que se beneficia de esta medida y, al pasar al tercer grado penitenciario, puede ser "liberado" el Jueves Santo.

Aseguró que en la elección del interno no se tiene en cuenta ni su sexo, ni religión, y que en estos catorce años precedentes se ha prestado todo tipo de ayuda a los liberados, desde encontrarles vivienda, a arreglos en sus hogares, el pago de las facturas de la luz, o encontrarle un empleo.

Rebollo fue el encargado de dar lectura de los documentos preceptivos del acto. El primero, la petición de liberación de un interno en Semana Santa que cada 24 de septiembre, fecha de la celebración de la festividad de la Virgen de la Merced, realiza la Cofradía del Cautivo. El segundo, el compromiso que asumen la mencionada hermandad y el Voluntariado Cristiano de Prisiones de atender las necesidades personales, familiares y económicas del liberado durante un año, posibilitando así su reinserción social.

Agradecimientos
En esta ocasión fue el teniente hermano mayor de la Cofradía del Cautivo, Manuel Ruiz, el encargado de plasmar su firma en el documento, al tiempo que cedió la palabra a Francisco Ruiz Campos, la persona en la que la cofradía delega desde el primer año las relaciones con los liberados. En su intervención, agradeció al centro penitenciario su apuesta por que la liberación llegue a buen puerto y les felicitó por "la selección escrupulosa" que realiza de candidatos".

No olvidó a las empresas que de forma anónima han venido colaborando con el fin de la inserción del preso liberado, como son Construcciones y Contratas, Eulen y Carmelo Martínez. Lo primordial, según dejó de manifiesto, es que con el apoyo de todos se hace posible que el Jueves Santo una persona pueda tener una segunda oportunidad y se le pueda ayudar durante un año en ese proceso.