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BALONCESTO - ADECCO ORO

El Melilla Baloncesto no puede sorprender al líder

Los melillenses cayeron derrotados anoche por el resultado de 57-68

sábado 28 de marzo de 2015, 00:05h
El decano encadena dos derrotas consecutivas (Foto: Guerrero)
El decano encadena dos derrotas consecutivas (Foto: Guerrero)
Los de Alejandro Alcoba mostraron un gran nivel en defensa, consiguiendo que el mejor ataque de la liga se quedara a 15 puntos de su promedio habitual (82). Sin embargo, en una faceta tan importante como la de los tiros de dos puntos no estuvieron nada finos, con un paupérrimo 27% (8 de 30).
El Melilla Baloncesto no pudo sorprender anoche al, posiblemente, mejor equipo de la Adecco Oro, el Ford Burgos, cayendo derrotado por el resultado de 57-68. Los melillenses se mantuvieron con opciones de victoria hasta el último cuarto, momento en el que se atascaron en ataque y las fuerzas flaquearon.

Los burgaleses habían tenido un arranque fulgurante, firmando un 0-7 de salida con los puntos de tres viejos conocidos como Michel Diouf, Taylor Coppenrath y Miquel Feliú. Tras unos dos minutos sin anotar llegaba la primera canasta de los melillenses, por mediación de Eloy Almazán.

Los visitantes, merced a una gran intensidad defensiva, no permitían a los locales encontrar posiciones cómodas para anotar, quedando reducido el arsenal ofensivo al acierto del griego Tsiaras, autor de dos triples, una faceta en la que los de Alejandro Alcoba se mostraron especialmente inspirados. Los de Andreu Casadevall, pese a haber tenido un inicio arrollador, ya no lo tuvieron tan fácil en los restantes minutos, aunque lograron marcharse al término del primer acto ocho puntos arriba (8-16), con el veterano Miquel Feliú como principal referente en anotación, con seis puntos.

Quique Garrido, con un lanzamiento convertido desde más allá de la línea de 6’75, tuvo el honor de abrir el cuarto. El choque resultó en este segundo acto mucho más equilibrado, con constantes alternativas. Los castellano-leoneses dispusieron de una renta de siete puntos en los primeros compases (11-18), aunque los melillenses contestaron con un parcial de 8-0 para situarse, por primera y única vez, por delante en el luminoso (19-18), a 6’50”. Jorge García contestaba con un triple para devolver el mando en el marcador al Ford Burgos, que ya no perdería más de aquí a la conclusión del encuentro.

Los visitantes gozaron de una máxima renta de seis puntos (25-31), tras una canasta bajo el aro de Taylor Coppenrath, a 34 segundos del intermedio. Los equipos se marcharían a los vestuarios con el resultado de 27-31, después de que anotara Carles Bravo.

El tercer cuarto no fue nada vistoso, con un recital de faltas señalizadas y errores por parte de la pareja arbitral, que terminó desquiciando con sus decisiones al banquillo local. Así, Alejandro Alcoba fue castigado con una técnica, a menos de tres minutos, por protestar airadamente una falta pitada sobre Quique Garrido. Cronológicamente, el partido se había reanudado con intercambio de canastas, aunque siempre con los visitantes arriba en el luminoso con diferencias que oscilaban entre los dos y los seis puntos.

En los últimos minutos de este cuarto, y tras la referida técnica a Alcoba, los melillenses se desconectaron un poco del encuentro, lo que fue aprovechado por los burgaleses para adquirir una importante ventaja de diez puntos (39-49), a 1’55. Afortunadamente, el Melilla Baloncesto recondujo algo la situación con un 5-2 de parcial para irse siete puntos abajo a la conclusión del tercer periodo (44-51). Adrián Laso, casi sobre la bocina, anotaba la última canasta.

En el definitivo y cuarto asalto, el Ford Burgos fue muy superior al Melilla Baloncesto, abriendo una brecha en el electrónico mediado este último acto, aunque lo peor es que los de Alejandro Alcoba parecieron atascarse en ataque, fallando incluso alguna canasta increíble, como una acción bajo el aro de Georgios Tsiaras. De este modo, se mantuvieron más de cinco minutos con un solo punto anotado, consecuencia de un tiro libre convertido por Pelayo Larraona, una circunstancia aprovechada por los de Andreu Casadevall para alcanzar una máxima de diecisiete puntos (49-66), con Olmos y Coppenrath dominando claramente en la ‘pintura’, a 2’09”.

Los locales únicamente convertían desde la línea de personal, logrando su primera canasta en juego de este periodo cuando apenas restaba un minuto y medio para el final del choque, con un triple de Spencer Butterfield. Lo curioso es que parece que los jugadores del Ford Burgos pensaron que el trabajo ya estaba hecho y se relajaron bastante, sobre todo en defensa, lo que permitió al decano firmar un parcial de 8-0 (57-66), con 45 segundos por jugarse aún, que obligó a Casadevall a llamar al orden a sus pupilos con un tiempo muerto.

Ahí se acabó el choque, porque los burgaleses supieron ‘dormir’ el partido y apuntarse el triunfo por el resultado de 57-68, tras dos tiros libres anotados por Anton Maresch.