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El presidente melillense, Juan José Imbroda, pronuncia su discurso en la Plaza de Armas
El presidente melillense, Juan José Imbroda, pronuncia su discurso en la Plaza de Armas (Foto: Guerrero)

Imbroda defiende el 17S como Día de Melilla porque es el origen de su “ser español”

“Solo los que tengan unos intereses nada claros sobre nuestro futuro o un proyecto de sociedad nada acorde con nuestras raíces y lo que representamos, rechazan la celebración de este día”, destacó

viernes 18 de septiembre de 2015, 01:44h
El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, defendió ayer que el Día de Melilla siga siendo el 17 de septiembre para conmemorar el “origen de su ser español”, con el “orgullo” que significa de pertenecer a la nación más antigua de Europa y que “nunca falló” a quienes han vivido y viven en ella. Imbroda se refirió de esta manera a la polémica suscitada por Coalición por Melilla (CPM), el principal partido de la oposición en la Asamblea, que como otros años se ausentó del acto institucional celebrado anoche en la Plaza de Armas. La ausencia ya había sido anunciada por una de sus diputadas, Dunia Almansouri, que consideró que el 17 de septiembre “no representa a toda la ciudadanía” y supone una ofensa a la población de origen bereber.
Las palabras de Almansouri y el posicionamiento general de CPM en torno al Día de Melilla obtuvieron respuesta ayer en el discurso que Imbroda ofreció en la Plaza de Armas. El presidente echó mano de la historia para negar que Melilla fuera conquistada, sino que fueron los alcaides bereberes quienes se presentaron en la península en 1495, tras la caída del Reino de Granada, “a rendir pleitesía y a entregar Melilla en la reciente construcción de España” tal y como hoy es conocida.
Aquello ocurrió, tal y como puntualizó Imbroda, antes de 1497, y fue decisión de “quienes gobernaban aquella Melilla, que no tenía dependencia política de nadie y que sin embargo, mantenía lazos con las costas próximas de la península”. Según explicó Imbroda, fue antes de la llegada de Estopiñán a Melilla cuando los Reyes Católicos dispusieron en Barcelona el escudo de Melilla “y se fraguó la ocupación” del territorio, que se materializó el 17 de septiembre de 1497.

La “grandeza” del 17S
Para Imbroda, es importante que los melillenses sean conscientes de “la grandeza” de cada 17 de septiembre. “Solo los que tengan unos intereses nada claros sobre nuestro futuro o un proyecto de sociedad nada acorde con nuestras raíces y lo que representamos, rechazan la celebración de este día”, destacó el presidente Imbroda.
Asimismo, rechazó “las actitudes que no conducen a la armonía y al concepto de pueblo unido” que son necesarias para la estabilidad social.
Imbroda aludió a este tema tanto al inicio como al final de su discurso, del que se despidió haciendo hincapié en que todos los melillenses tienen la “obligación” de defender y conservar las tres banderas que hoy ondean en la ciudad, las de Melilla, España y Europa.
“Tenemos la obligación, todos, de defenderlas y conservarlas para que las sigamos entregando, tal y como las conocemos, a las sucesivas generaciones de melillenses, al igual que nosotros las recibimos de muchas generaciones anteriores que incluso en algunos momentos dieron hasta sus vidas para llegar a este gran día”, destacó el mandatario felicitando a “todos los melillenses sin excepción de religiones o condición social”.