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Imagen de archivo del primer día de juicio en el que F.S.S. declaró como único imputado
Imagen de archivo del primer día de juicio en el que F.S.S. declaró como único imputado

“Ahora mi hija se siente liberada porque sabe que esta persona no va a tener ningún acercamiento hacia ella”

La denunciante de F.S.S., militar condenado en primera instancia a 13 años y medio de prisión por abusar de su hijastra, cuenta el "infierno" que han atravesado estos años y recomienda a las mamás: "que no tengan miedo y al mínimo indicio que tengan denuncien"

lunes 17 de abril de 2017, 01:30h
La historia de Daniela, nombre ficticio de la denunciante del militar condenado a 13 años y medio de prisión en primera instancia por abusar sexualmente de su hijastra, es la madre de la víctima. Ella cuenta a este periódico cómo ha sentado la resolución de la Audiencia Provincial en la familia y lo que han pasado durante estos tres años de procedimiento judicial que aún no han acabado, pero que traen un halo de esperanza a la vida de ella y de su hija: "Ahora se siente liberada porque sabe que esta persona no va a tener ningún acercamiento hacia ella". Y es que aún quedan pendientes de resolver varios procedimientos contra F.S.S. de presuntos abusos a la hija que tienen en común, así como diversas denuncias por violencia de género.
Daniela -nombre ficticio- es la madre de la niña que habría sufrido abusos sexuales de forma continuada por F.S.S., varón de 36 años de edad con quien Daniela compartió años de su vida y tuvo dos hijos en común.

Los sentimientos al conocer la sentencia emitida el pasado lunes por la Audiencia Provincial de Málaga con sede en Melilla son contradictorios. Y es que si bien por un lado la gente de su alrededor le felicita, Daniela tiene un profundo "dolor" por todo lo que ha tenido y sigue a día de hoy atravesando su pequeña. "Es muy triste que te feliciten por el daño que le han hecho a tu hija", sentenció la denunciante.

Nada más salir la sentencia, Daniela habló con su hija quien señala que "ahora se siente liberada porque sabe que esta persona no va a tener ningún acercamiento hacia ella".

Así las cosas, lamentó que durante todo el procedimiento se hubiera cuestionado la versión de su hija al creer que era una venganza de la madre contra su expareja, motivo por el que se ha agravado en mayor medida el malestar de la joven que ahora tiene 12 años.

La denunciante considera que en el ámbito del sistema judicial "se ha hecho Justicia", pero advierte que para ella y su hija "han sido tres años de puro infierno", a causa del retraso del procedimiento y la "desesperación" del día a día hasta el punto que Daniela se desplazó a otra ciudad "para proteger a mis tres hijos".

Sus hijos: pilar fundamental
"Lo mío ha sido por instinto: proteger a mis hijos", aseveró Daniela cuando es preguntada qué recomendaría a otra madre que estuviera en la misma situación. La denunciante explica que durante estos años "me he volcado en mis hijos y han sido mi primer pilar dado que no son culpables de nada y merecen una vida".

Es por ello, relata, que "cada sonrisa, abrazo, y cada palabra de ellos era lo que me hacia ser fuerte y luchar por ellos, da igual el tiempo y todas las trabas tanto a nivel judicial como de toda la sociedad".

Es el motivo por el que recomienda "volcarse en ellos porque necesitan mucha atención y cariño". Y es que explica de primera mano que son niños que "hay que reconstruir y darles una vida mejor y una vida normal en el día a día".

Daniela cuenta que su hija "no se ha recuperado" y sufre diversos problemas a la hora de relacionarse con otras personas, especialmente, del género masculino y padece de ansiedad y problemas de sueño. Además, sostiene que vive con miedo a que F.S.S. "llame por teléfono, se presente o mande algún mensaje".

Por otro lado, respecto a la denuncia que se está tramitando de la hija biológica que compartían, con esta sentencia, Daniela ve un poco de luz. Y es que asegura que a la pequeña "le han matado como mujer" y es que según un informe psicológico realizada a la pequeña o habría sido testigo de los abusos a su hermana o los habría sufrido en primera instancia. "Me da mucha pena por su familia (la de F.S.S.), pero no puedo permitir que mis hijas sigan teniendo ese miedo", aseveró la madre.

"Rechazo social"
Daniela, que también era militar, asegura que no tiene nada que reprochar y agradece el apoyo a sus compañeros de fila, de arriba a abajo de la jerarquía militar, le han ayudado de diferentes maneras.
"Verse en una ciudad nueva sola con tres niños ha sido muy duro", señala Daniela quien asegura que tanto sus mandos como compañeros en el Ejército "han estado al cien por cien en todos los sentidos".

De esta manera relata cómo le han motivado y han intentado "sacarme una sonrisa" tanto ella como a sus hijos. "Al Ejército le debo todo lo que tengo ahora, me han devuelto la vida y nos han tratado muy bien", explica.

Sin embargo, sí que ha sentido un "rechazo social" y en ocasiones se han sentido "culpables, más que víctimas" durante el procedimiento. Daniela admite que ha habido personas que le han hecho pasar "momentos incómodos", en especial, por las denuncias que actualmente tiene interpuesta contra F.S.S. por violencia de género.
"Han sido además personas que sabían perfectamente el infierno que yo he vivido y la relación tormentosa que he tenido con él, y en el momento que ha salido a la luz me han dado la espalda y han criticado, juzgado y mentido y han ido humillando", lamentaba Daniela con la voz entrecortada.

Lo que más le impresiona a la denunciante es que son personas en la ciudad que "han visto y han oído" los diversos hechos que, señala Daniela, ha sufrido. Es por ello, que lamenta que pese a ser testigos "nadie ha llamado a la puerta y ha dicho ven para acá y sal de este infierno que no te lo mereces, ni tú, ni tus hijos". Por el contrario, asegura que "han tirado más tierra encima".