www.melillahoy.es

La Comandancia admite el entierro del general Sanjurjo en Melilla pero desmiente que se realizara con honores militares ni que se formara ninguna unidad ni piquete

La familia pidió enterrar a Sanjurjo en Melilla porque fue el comandante general de la ciudad en 1921
La familia pidió enterrar a Sanjurjo en Melilla porque fue el comandante general de la ciudad en 1921

Defensa niega que el entierro del general Sanjurjo en el cementerio de Melilla “fuera secreto” aunque sí “íntimo y privado”

La familia del que fuera comandante general de Melilla, que fue exhumado de una cripta militar de Pamplona por Bildu acogiéndose a la Ley de Memoria Histórica, eligió nuestra ciudad para ser enterrado

sábado 22 de abril de 2017, 02:42h
El Ejército de Tierra, a través de la Comandancia General de Melilla, admitió ayer que el general José Sanjurjo, exhumado del cementerio de Pamplona por decisión del Ayuntamiento navarro gobernado por Bildu, en aplicación de la Ley de Memoria Histórica, por su doble participación en golpes de Estado contra la República en los años 1932 y 1936, ha sido enterrado en el Panteón Militar de Melilla atendiendo su condición de ex Comandante General de Melilla y a petición de su familia. Según ha podido saber este periódico, el entierro tuvo lugar el 23 de marzo y “no fue secreto” -se hizo a las 13.00 horas con toda los mandos asistentes uniformados- aunque sí “íntimo y privado”.
A raíz de un artículo de opinión de Enrique Delgado en El Alminar, y que hoy recogemos en nuestra página 4, que desvela que los restos del general Sanjurjo fueron enterrados en la ciudad autónoma el pasado mes de marzo, el departamento de comunicación del Ejército de Tierra ha reconocido que ante la exhumación, el pasado 16 de noviembre de 2016, de los restos del general Sanjurjo en Pamplona, "la familia solicitó que fuese enterrado en un panteón militar".

La institución militar ha añadido que "atendiendo a que fue Comandante General de Melilla, estuvo al mando de fuerzas de Regulares y estaba en posesión de dos cruces Laureadas de San Fernando (1914 y 1926), se autorizó que el entierro se celebrase en el cementerio municipal de Melilla, en el panteón de Regulares número 2, que se sigue utilizando para la inhumación de los fallecidos de Regulares que lo requieran".

Sepelio íntimo y privado
La entidad ha aseverado que el sepelio se realizó en "una sencilla ceremonia, íntima y privada, a la que asistieron el actual Comandante General de Melilla acompañado por una pequeña comisión, al inhumarse en una parcela militar".

No obstante, el Ejército de Tierra, a raíz del contenido del citado artículo de opinión, ha aclarado que en el entierro del fuera comandante general de Melilla en 1921 y director general de la Guardia Civil en 1928, cargo que simultáneo con el de Alto Comisionado en el Protectorado Español, ha subrayado que "no hubo Honores Militares, no se formó ninguna unidad ni piquete y no formó ningún guión ni cornetín".

Por otro lado, y según ha podido saber MELILLA HOY, en el entierro estuvieron familiares del general Sanjurjo, que desplazaron a la ciudad con sus medios. Asimismo, han subrayado que el traslado de los restos del militar se realizó en el transcurso de un desplazamiento programado del Ejército y por tanto no ha supuesto ningún coste para el Ministerio de Defensa.

El general Sanjurjo participó en los golpes de Estado de agosto de 1932, la popularmente conocida como Sanjurjada, y de julio de 1936 y estaba llamado a ser el jefe de la Junta Militar, pero falleció el 20 de julio de 1936 cuando su avioneta se estrelló en el momento que despegaba de Portugal para viajar a la zona sublevada en España para ponerse al mando. El puesto de jefe militar fue ocupado por el general Francisco Franco Bahamonde, que se convertiría en Jefe del Estado durante los 40 años de dictadura, hasta su fallecimiento el 20 de noviembre de 1975.

Con el empleo de comandante de regulares, José Sanjurjo fue premiado por su acción en el combate de Beni Zaiem (Tetuán) el 1 de febrero de 1914. En la reconquista del territorio perdido en Melilla después del desastre de Annual (1921), alcanzó el grado de general de división. De hecho, en diciembre de 1921 fue nombrado comandante general de Melilla para hacerse cargo de la situación.