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Ingesa se plantea recurrir a la clínica privada y a la residencia de mayores en caso de necesidad

Se estudia reforzar la atención domiciliaria de pacientes, coordinar con la clínica privada intervenciones de cirugía mayor ambulatoria y recurrir a las camas sociosanitarias con el Imserso

miércoles 24 de mayo de 2017, 21:46h
Francisco Robles, director territorial del Ingesa
Francisco Robles, director territorial del Ingesa
El Ingesa estudia distintas vías de actuación en el caso de que vuelva a producirse la "alta ocupación" que ha registrado el Hospital Comarcal en las últimas semanas y que se ha debido, principalmente, a "un aumento de la atención de pacientes crónicos" que precisan de hospitalizaciones largas. En concreto, se habla de recurrir a la clínica privada de la ciudad para la realización de intervenciones de cirugía mayor ambulatoria que precisan 24 horas de observación; potenciar las llamadas camas sociosanitarias para pacientes crónicos utilizando para ello la Residencia de Mayores; y reforzar la atención domiciliaria de pacientes.
El director territorial del Ingesa, Francisco Robles, indicó ayer que en previsión de que la situación "complicada de ocupación alta" que se ha vivido estas semanas en el Comarcal vuelva a repetirse, se ha creado un equipo de trabajo encargado de la búsqueda de soluciones. Una de las acciones que se baraja es "llevar al extremo la coordinación entre atención Primaria y Especializada, para que determinados pacientes puedan ser seguidos en su domicilio".

Otra línea que se abre es contactar con entidades públicas y privadas de la ciudad para evitar la desprogramación de intervenciones de cirugía mayor ambulatoria con necesidad de camas de 24 horas. De hecho indicó que en la ciudad existe una clínica privada que realiza cirugía mayor ambulatoria a la que se podría recurrir. Otra vía sería acudir a las llamadas "camas sociosanitarias" para enfermos crónicos de larga estancia, ocupando para ello camas de la Residencia de Mayores del Imserso, con supervisión profesional. "Serían camas de desahogo", afirmó.

Alta ocupación
Francisco Robles reconoció que en las últimas tres semanas se ha producido "una alta ocupación" en el Hospital Comarcal que "se ha controlado". Afirmó que desde 2010 se viene produciendo "un crecimiento constante y continuo" en la ocupación de camas como lo demuestra el que "estamos cerca de los ocho mil ingresos anuales". Este hecho "tiene su efecto en la desprogramación de la actividad quirúrgica", una tónica que aseguró no es novedosa ni en Melilla ni en la red sanitaria pública española por diversos motivos.

A pesar de todo, afirmó que la suspensión de procedimientos quirúrgicos ha ido disminuyendo en los últimos años, pasando de los 479 del año 2008 a los 286 de 2016 "que fue un año bueno" o los 166 en lo que va de año. Añadió que la desprogramación de intervenciones por falta de camas no supera el 7% del total.

En cuanto a las causas que han motivado esta alta ocupación, indicó que se ha debido a la atención de procesos crónicos agravados por la climatología "que obligan a estancias más elevadas que los tres días de un parto". Negó, como han señalado algunos sindicatos, que los médicos sean más cautos a la hora de conceder las altas tras el fallecimiento de una embarazada. Robles, al respecto, afirmó que estos profesionales actúan "en una adecuada praxis" y que este tipo de hechos no influye en su práctica asistencial.

Operaciones
Aseguró que las intervenciones quirúrgicas en Melilla crecen cada año, en especial las urgentes. Precisó que de los cuatro quirófanos del Comarcal, tres se destinan a intervenciones programadas y un cuarto a urgencias. Si en 2008 se realizaron 3.541 operaciones (2.395 programadas y 1.146 urgentes) en 2016 se llegó a las 4.638 intervenciones (2.807 y 1.831). En este 2017 son 1.954 las realizadas (1.256 y 698).

La actividad quirúrgica (la que precisa hospitalización, la mayor ambulatoria que requiere cama 24 horas y la ambulatoria que no precisa cama) no hace sino crecer, según indicó Robles. De hecho, en las dos primeras semanas de mayo se han realizaron 72 y 74 intervenciones respectivamente, pero la semana pasada se efectuaron 83 operaciones. En la semana del 8 al 12 "sólo se suspendieron tres intervenciones de otorrino, y la semana pasada fueron 14 las suspendidas, por lo que no hubo ni cese absoluto de actividad, ni crack, ni colapso" como afirma han denunciado sindicatos y colegios profesionales.

En lo que respecta a esta semana, "el lunes se intervino sin incidencias, el martes se suspendieron dos cirugías ambulatoria con cama de 24 horas y hoy (por ayer miércoles) se mantiene toda la programación", aseguró. De hecho ayer había más de 20 camas libres, por lo que se pudieron realizar las operaciones programadas.

Control fronterizo y sanidad melillense
Sí reconoció Francisco Robles la influencia que la atención de pacientes del vecino país tiene en el sistema sanitario melillense. Indicó que el dispositivo asistencial público melillense "está dimensionado para Melilla y el hecho de que 1 de cada 3 pacientes ingresados sean marroquíes, no ayuda a prestar la asistencia calidad que nos merecemos como españoles y por nuestro sistema público", dijo.

Señaló que hay factores incontrolables en esa asistencia a enfermos no comunitarios como son los partos o determinadas urgencias, pero sí que se mostró partidario de "tomar medidas para controlar el acceso" de pacientes a su llegada a la frontera. El primer paso sería establecer un control a las ambulancias que llegan del vecino país. "Es necesario ahondar en la coordinación de las administraciones y más en el tema sanitario que debe ser prioritaria, porque debemos asistir y ayudar al vecino marroquí pero no poner en peligro nuestro sistema asistencial en los parámetros asistenciales" para evitar, por ejemplo, la imagen de pacientes en los pasillos. Por ese motivo se han adoptado medidas como utilizar parte del hospital de día para la atención a parturientas.