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El Parque Hernández que lleva el apellido en honor del ex comandante general de Melilla en 1900
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El Parque Hernández que lleva el apellido en honor del ex comandante general de Melilla en 1900

Hecho histórico del mes: “Aquel 7 de agosto”

El "Centro de Historia y Cultura Militar de Melilla" nos recuerda la figura del ex comandante general Venancio Hernández

domingo 06 de agosto de 2017, 22:12h
Continuando con el plan de difusión de la Cultura de Defensa, promovido por el Centro de Historia y Cultura Militar, relacionado principalmente con el Ejército en Melilla, se quiere recordar la figura del General Hernández.

Había nacido en Ucles, provincia de Cuenca, el 11 de febrero de 1839, era hijo de Raimundo y Ramona. Con apenas dieciséis años ingresó como cadete en el colegio de Infantería. En julio de 1858 obtiene el grado de subteniente siendo destinado al regimiento de Galicia. Dos años más tarde asciende a teniente y en 1868 a capitán. Con el batallón de cazadores de Madrid, tomó parte en las operaciones de persecución de los carlistas en Toledo y en Cataluña su participación en la acción de Montseny obtuvo el grado de comandante.

En septiembre de 1873 en las cercanías de Tolosa (Guipúzcoa), en la batalla de Montejurra (con este nombre se conocen dos de las acciones de armas que se libraron en las estribaciones de la montaña de Montejurra, en las proximidades de Estella, durante la primera y tercera guerra carlista), resultó gravemente herido, valiéndole el ascenso a teniente coronel. Su estado físico le obligó a permanecer prácticamente inactivo durante un año hasta que en noviembre de 1874, vuelve otra vez al norte. Meses después, en abril comienza a ejercer funciones de comandante militar en Rentería.

El tiempo que estuvo en San Sebastián, Guetaria y Vitoria, le sirvió, entre otras cosas, para ser promovido a general de brigada en abril de 1891. Recibe entonces el nombramiento como Jefe de Brigada del distrito militar de Cataluña. Iniciado el año 1893, el general Hernández es nombrado gobernador político-militar de Cavite, en las islas Filipinas.

Venancio Hernández era Caballero de la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, Comendador de la Real Orden de Carlos III, y de la americana de Isabel la Católica, Caballero de la Orden Portuguesa de Ntro. Sr. Jesucristo. Además, estaba condecorado con la cruz roja y blanca al mérito militar y la medalla de Alfonso XII.

El 26 agosto de 1899, recibe el nombramiento como Comandante General de Melilla, siendo uno de sus objetivos prioritarios el mejorar la ciudad. Ejemplo de ello fue la transformación del Muro X (situado en lo que hoy conocemos como Avenida General Macías), que hasta entonces había sido utilizado como depósito de las artes de pesca, se convirtió en un bello lugar de recreo, estableciéndose allí algunos cafés.

El barrio de Santiago dejó de estar poblado de barracas para albergar modernas casas que aún perduran (Grupo de Pabellones de Santiago, que han superado, sin fisura alguna, los terribles terremotos habidos en la ciudad hasta de 6.5 grados en enero de 2016). También se deben al general Hernández otros proyectos como el establecimiento de las fuentes públicas.

Pero sin duda alguna, de sus iniciativas, la más conocida es el parque principal de la ciudad. En 1900 encarga a Vicente García del Campo, ingeniero militar la formación de un proyecto de parque en los terrenos del antiguo campo de instrucción.
La inauguración tuvo lugar el 18 de mayo de 1902 coincidiendo con la de la plaza de toros situada en el margen derecho del río de Oro. Todo ello para conmemorar la mayoría de edad del rey Alfonso XIII. Desde ese preciso instante el parque se convierte en el eje principal de las actividades lúdicas de la ciudad.

El domingo 7 de agosto de 1904 a las 17:45 horas fallecía por hemorragia cerebral el que hasta entonces había sido Comandante General de Melilla, Venancio Hernández.

La comitiva, presidida por sus hijos, se desplazó desde la Comandancia General, que en aquellas fechas estaba en la Ciudad Vieja, en la Casa del Gobernador, por las calles Concepción e Iglesia hasta la parroquia de la Purísima Concepción. Tras un responso retomaron el camino que habría de llevarles hasta el camposanto, siendo inhumado en la Galería Izquierda de la capilla en la fila 12, nº 3.

El Telegrama del Rif lo definía:
Era un gran patriota
Era un bravo General
Era un perfecto Caballero.

Para más información se puede acceder a la propia página web de este Centro:
http://www.ejercito.mde.es/unidades/Madrid/ihycm/Centros/melilla/actividades.html