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Paula Pozo y Gustavo Sánchez
Paula Pozo y Gustavo Sánchez

Paula Pozo y Gustavo Sánchez, los nuevos reyes de la belleza de Melilla 2017

Fueron elegidos anoche Miss y Míster Fiestas Patronales de Melilla en una gala marcada por el recuerdo de Barcelona

lunes 21 de agosto de 2017, 01:57h
Sheyla Gutiérrez y Alonso Trujillo, Miss y Míster Fiestas Patronales de Melilla 2016, ya tienen sucesores. La gala celebrada anoche en el Auditórium Carvajal deparó como nuevos reyes de la belleza melillense a Paula Pozo y Gustavo Sánchez.

La gala estuvo marcada por el recuerdo de las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils del pasado jueves, ya no solo porque la misma se tuvo que cambiar de día -estaba prevista para el sábado y se celebró finalmente el domingo-, sino también por el emotivo minuto silencio que se guardó al inicio del espectáculo, con la imagen de una bandera de España con crespón negro.
Tras este homenaje a quienes fallecieron, se inició una reñida competición en la que el jurado tuvo que decantarse entre los 25 participantes (10 chicas y 15 chicos), para unas bandas que tenían muchos "novios" y "novias" de gran belleza.

Una difícil papeleta
Finalmente la banda de Míster Fiestas Patronales 2017 de Melilla recayó en Gustavo Sánchez Morales, la de primer caballero en Miguel Ángel Rozas y segundo caballero en Francisco Javier Rull. Juan Miguel Hernández se llevó por su parte los títulos de Míster Elegancia y Míster Redes Sociales y Eric Kalunga López el de Simpatía que decidieron los propios participantes.

Por su parte, Paula Pozo Carreño se alzó con el título de Miss Fiestas Patronales 2017, su primera dama de honor fue Laura Rull y segunda Ana Belén Martínez. Además de la corona, Paula Pozo también fue elegida Miss Redes Sociales y Miss Elegancia mientras que el título de Miss Simpatía, que eligen las propias concursantes, fue para Mariem Bachir Mohamed.

Los cientos de espectadores que dejaron una espectacular entrada en el Auditórium Carvajal vivieron expectantes las más de dos horas que duró el certamen, también pudieron disfrutar de varias actuaciones musicales en las pausas que se realizaban para los cambios de vestuario previstos que permitieron unos desfiles, en trajes de baño y de calle, que arrancaron los aplausos del respetable. Todos y cada uno de los asistentes tenían sus favoritos y no faltaron los típicos gritos de "tongo" cuando había alguna decisión que no gustaba, pero finalmente los ganadores son los elegidos por un jurado que tuvo que lidiar con la papeleta más difícil de una noche de fiesta en el Auditórium.