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La Ciudad instala dos cañones de más de un siglo trasladados desde Chafarinas

La Ciudad instala dos cañones de más de un siglo trasladados desde Chafarinas

En la Plaza del Mar y el Dique Sur

domingo 17 de septiembre de 2017, 01:54h
La Ciudad Autónoma de Melilla ha instalado en dos espacios públicos junto al mar dos cañones Elorza de más de un siglo que pertenecían al Ejército de Tierra y que han sido restaurados en los últimos meses tras ser trasladados desde las islas Chafarinas. Uno de los cañones ha sido instalado en la Plaza del Mar, junto a las Torres V Centenario, sede de los juzgados de Melilla, con el cañón apuntando al puerto comercial de la ciudad autónoma, situado justo enfrente.

El otro cañón, de características similares, aunque de mayores dimensiones, ha sido colocado en la rotonda final del dique sur, que separa la costa melillense del puerto marroquí de Beni-Enzar, y que como el resto del perímetro fronterizo, cuenta con una alambrada para evitar entradas irregulares a la ciudad autónoma.
En una nota de prensa, la Ciudad Autónoma ha informado de que estos cañones Elorza son “los únicos que quedan a nivel mundial” y hasta el pasado mes de febrero, estaban en la isla de Isabel II del Archipiélago de Chafarinas, si bien fueron trasladados a Melilla por la Comandancia General para proceder a su restauración.
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, solicitó oficialmente que el Ejército de Tierra cediera estos cañones a la Ciudad Autónoma “para exponerlos en espacios públicos y hacerlos más accesibles a todos los ciudadanos, para que puedan disfrutar de ellos como un símbolo de la Historia que representan”.
Se trata de dos piezas de hierro zunchado de 24 centímetros, “cargado de culata, modelo 1881-1884”, conocidas como “Cañones Elorza de 24” y con más de ocho metros de longitud total, según informó la Comandancia General de Melilla cuando los trasladó a mediados de febrero para restaurarlos.
Ambos cañones permanecían en la isla Isabel II desde que fueron instalados en 1885, pero se habían visto afectados por las “duras inclemencias meteorológicas propias de su ubicación”, por lo que la Comandancia acordó su traslado a Melilla para restaurarlos en la Base Militar Alfonso XIII de la ciudad.