www.melillahoy.es
Un preso melillense denuncia las torturas a las que es sometido en Marruecos

Un preso melillense denuncia las torturas a las que es sometido en Marruecos

Faisal Abdessadik Mohand afirmó haber sido colgado, electrocutado, ahogado y apaleado durante su estancia en prisiones del país vecino

sábado 23 de diciembre de 2017, 04:00h
Según publica “eldiario.es” en su edición del miércoles, un ciudadano melillense llamado Faisal Abdessadik ha denunciado ante el Gobierno español estar siendo objeto de brutales torturas durante su internamiento en prisiones de Marruecos, país donde fue condenado a 10 años de prisión por narcotráfico. Según Abdessadik, los funcionarios marroquíes -que lo han registrado como ciudadano marroquí cuando es español- lo apalean, lo electrocutan, lo cuelgan del techo durante días, le dejan sin comer, le someten a vejaciones y le han llegado a practicar la técnica del “ahogamiento simulado”. Según la defensa de Faisal, el hecho de que el Gobierno español deje el tema en manos de autoridades locales es un claro signo de abandono institucional.

Según publicaba “eldiario.es” en su edición del miércoles, un ciudadano melillense, Faisal Abdessadik Mohand, denunció “flagrantes violaciones de los derechos humanos” durante su estancia en una prisión del Reino de Marruecos, país que, según afirman Faisal y diversas asociaciones pro-Derechos Humanos, sigue practicando a discreción técnicas de tortura prohibidas en la mayor parte del mundo, como es el ahogamiento simulado.
Faisal, ciudadano español, fue condenado al pago de 40.000 dirhams de multa y a diez años de prisión en Marruecos por habérsele encontrado responsable de un delito de narcotráfico, por el que fue encarcelado en Casablanca en febrero de 2015. Anteriormente, fue condenado en España a tres años de prisión por traficar con hachís en el interior de su coche, cuando era transportado en ferry de Melilla a Málaga, aunque se fugó a Marruecos durante cinco años, hasta que su causa prescribió
Faisal asegura haber sido víctima de diferentes técnicas de tortura, de entre las que cita explícitamente el ahogamiento simulado -técnica que consiste en cubrir la cabeza con una toalla o trapo para después echar agua hasta producir el ahogamiento- descargas eléctricas en los testículos, golpes con la culata de un rifle, puñetazos y patadas en cabeza y espalda, o vejaciones varias como orinar en su cara. Además, denuncia haber pasado días colgado del techo por los tobillos y haber sido privado de alimentos durante una semana.
Faisal Abdessadik, que actualmente se encuentra en la cárcel de Fez, denunció las graves secuelas físicas que estas torturas le han dejado en declaraciones telefónicas realizadas al medio “eldiario.es”: “La pierna la tengo casi gangrenada, sufro cojera y tengo los vasos sanguíneos reventados. Tengo un testículo, descolgado e inflamado, que me duele. Tengo, además, una cicatriz en el labio, de cuando me pegaron con la culata de la pistola en la boca”.
Según la familia, Faisal está registrado como ciudadano marroquí, a pesar de que es español, lo que implica un tratamiento mucho peor por parte de los funcionarios marroquíes.
Según el abogado de Faisal, el Gobierno español no le ha pedido explicaciones por las torturas al Gobierno marroquí, dejándolo en manos de las autoridades locales, lo que a ojos de la defensa y la familia de Faisal supone un claro ejemplo de “abandono” institucional.

Entre las peores cárceles del mundo

Marruecos es un habitual en las listas de las “peores cárceles del planeta”. Las condiciones de hacinamiento extremo, la falta de supervisión sobre la actividad de los funcionarios y la tolerancia de maltratos, torturas y vejaciones son temas que salen con frecuencia a la palestra. Marruecos, además, es de los países de la región con más personas encarceladas, según los datos de la unidad de inteligencia de “The Economist”.