www.melillahoy.es

La Plaza de las Culturas acoge la llegada a Melilla de Melchor, Gaspar y Baltasar

El presidente Imbroda y el viceconsejero Díaz, junto a los Reyes Magos
El presidente Imbroda y el viceconsejero Díaz, junto a los Reyes Magos (Foto: Guerrero)

Se instaló un vallado en el recorrido que permitió a Sus Majestades saludar a los congregados e incluso entregarles caramelos

sábado 06 de enero de 2018, 04:00h
Por segundo año consecutivo la Plaza de las Culturas acogió la presencia de decenas de melillenses de todas las edades y distintas religiones, para arropar la llegada de los Reyes Magos, los mágicos invitados de Oriente que no arribaron a Melilla en barco, sino por tierra. Aparecieron junto con su séquito cargados de juguetes, en pleno Belén del Foso del Hornabeque, según se pudo comprobar en la pantalla gigante instalada en el exterior.
Pura emoción en los niños asistentes a la plaza
Pura emoción en los niños asistentes a la plaza (Foto: Guerrero)

Llegada
En la gran pantalla, situada sobre la muralla del foso, se ofreció un resumen en imágenes de lo que ha sido la programación navideña, para pasar, seguidamente, a relatar las historia de los Reyes Magos. Como colofón, la pantalla mostró a los inquietos y numerosos asistentes a la plaza, la llegada de los Reyes Magos, su entrada desde la Plaza de Armas hasta llegar al Belén y ser recibidos por la Sagrada Familia y al Niño Dios, al que hicieron entrega de sus cofres con oro, incienso y mirra.

Acto seguido, Sus Majestades se dirigieron al exterior, por el túnel. Allí fueron recibidos por los gritos de alegría de la chiquillería presente. De forma protocolaria, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, les dio las gracias por volver un año más a Melilla y repartir alegría y felicidad entre sus gentes. Le acompañaron el viceconsejero de Festejos, Francisco Díaz. Seguidamente cundió la locura entre los pequeños asistentes en la plaza, cuando vieron a los Reyes acercarse para saludarles.

Los pequeños llamaban a gritos a los mágicos personajes para que se acercaran a estrecharle la mano y recibir algún caramelo. Los Reyes precisaron de la custodia de la Policía Local para abandonar el recinto en sus coches oficiales. En el recorrido, vallado por razones de seguridad, unos fantásticos magos de oriente repartieron besos, abrazos y caramelos.
Gaspar con un bebé en brazos
Gaspar con un bebé en brazos (Foto: Guerrero)