www.melillahoy.es
Petición de prisión por agredir a un agente y “colar” a una menor por Beni Enzar

Petición de prisión por agredir a un agente y “colar” a una menor por Beni Enzar

Los acusados, marido y mujer, se negaron a acatar las órdenes del agente y forcejearon con él para que su hija -menor- accediese a la ciudad

viernes 12 de enero de 2018, 04:00h
Sobre las 21:30h del pasado 23 de diciembre, un matrimonio acompañado de una menor trató de acceder a Melilla en coche por Beni Enzar . El agente encargado del control rechazó la entrada de la menor por carecer ésta de la pertinente documentación, motivo por el cuál el grupo volvió a intentar, y de hecho consiguió, acceder por el paso peatonal. Al ser descubiertos por el agente del primer control, comenzó un forcejeo con la madre y el padrastro, situación que permitió a la joven huir hacia Melilla y en la que el agente fue agredido. La Fiscalía pide 20 meses de prisión para ambos y el pago de dos multas de 1.800 euros.

Según la descripción de los hechos realizada por la acusación, a las 21:30h del día 23 de diciembre de 2017 un matrimonio y su hija menor -de 17 años- se dirigían en su vehículo al punto control de la policía española en el puesto fronterizo de Beni Enzar, con intención de acceder a Melilla, cuando el agente del control les dio el alto y les solicitó la documentación.
El hombre, de origen marroquí y nacionalidad española, presentó su DNI; la mujer, que conducía el vehículo, presentó su pasaporte, al igual que la menor. El agente, por la hora que era y al ver que se trataba de una menor, que no tenía permiso de residencia y que no se le había entregado documentación alguna que acreditase que era hija de la pareja, decidió no permitir el acceso de la menor a la ciudad, situación ante la que, según el propio agente, el hombre reaccionó intentando -calmadamente- convencerle de “hacer la vista gorda”, mientras que la mujer fue “más agresiva”, amenazando con “no mover el coche” hasta que no les dejase entrar.
Finalmente, la pareja aparente desistió en su empeño de introducir a la menor, pero “20 minutos después” el agente les vio consiguiendo pasar a los tres por el acceso peatonal.
El agente salió a su encuentro, dándoles el alto, y la joven reaccionó tratando de escapar a la carrera. El agente la interceptó, “agarrándola del brazo” y llevándola de vuelta al puesto fronterizo, momento en el que su madre y su padrastro se “abalanzaron” sobre el agente, forcejeando con él, provocando que soltase a la joven e instigándola a salir huyendo de nuevo. La joven, de hecho salió corriendo y consiguió huir, entrando ilegalmente en Melilla.
Durante el forcejeo, el agente declaró que la mujer fue extremadamente agresiva y que trató de morderle en dos ocasiones, llegando a “marcarle” con los dientes en la segunda ocasión.
Ambos acusados, tanto la mujer, que necesitó de la asistencia del intérprete, como el hombre, negaron los hechos. El acusado negó haber entrado en contacto con el agente en ningún momento, mientras que la acusada sí declaró tanto haberle agarrado para “liberar” a su hija, que estaba siendo “arrastrada”, como haber tratado de morderle en una ocasión “porque me había agarrado del pañuelo y me estaba asfixiando”.
El matrimonio aseguró haber ofrecido al agente el Libro de Familia y negó la mayoría de las acusaciones que pesaban sobre ellos.
La Fiscalía pide para ambos una pena de un total de 20 meses de prisión: 8 meses por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y un año por un delito de atentado. Además, solicita una multa de 1.800 euros por un delito de desobediencia a la autoridad.
El juicio ha quedado pendiente de finalización debido a que se ha pospuesto -hasta el día 6 de febrero- la visualización de las grabaciones de las cámaras de la frontera.

“Técnicamente, un menor no puede acceder sin visado”

Según palabras del propio agente, al ser preguntado sobre la razón legal para impedir el acceso a la menor, “el sistema de exención de visado está circunscrito a aquellas personas que accedan a la ciudad con fines comerciales, y un menor no puede desempeñar tales fines, por lo que, en ausencia de un permiso de residencia, una solicitud de permiso de residencia o un visado, no hay ninguna ley que determine que un menor puede acceder libremente a la ciudad” y, si bien afirmó que “hay órdenes de permitir el acceso a familias en horario comercial”, la hora de acceso de esta menor tampoco encajaba.